Los bebés NO son todos iguales

A mí los pocos que me preguntan si es niño o niña estoy por contestarles si es que no tienen ojos en la cara. No hace falta mirarlo ni medio bien para ver que tiene una pinta de tío que no puede con ella.

Niño con madre

Y por si hay alguna duda… ¿¿le veis los pendientes o qué??

Los chinos, vale. Pero los bebés no son todos iguales.

 

Malas influencias

Se lo dejas un ratillo y todo lo que tú has invertido en su educación, te lo tiran por la borda. Su máxima es consentirlo. No hace nada que ha empezado con los purés y ya está trincando helado. ¡Y antes de cenar!

A mí jamás me lo hubieran permitido. Jamás de los jamases.

Sí, estoy hablando de los abuelos de El Cachorro. De los abuelos en general. Ojito, que los carga el Diablo.

Helado

Desafortunada confusión

Entro por primera vez en esa tienda de bebés y dos minutos después lo hace un tipo con pinta de que le robaban el bocata en el cole y que ha acabado vendiendo enciclopedias, con un niño al que le habla inglés de Móstoles porque pretende que su hijo sea bilingüe en Móstoles. Compro, y cuando me estoy yendo y se le acerca el fulano a preguntarle algo, dice el dependiente: «Ah, ¿que no están juntos?»

¿¿Cómo?? ¿¡¿YO CON ESE FEO?!? Ya me han visto.

Niño con la madre

(¿Acaso tenemos pinta el nene y yo de ser mujer e hijo de un tipo al que caneaban en el cole? Venga ya.)

N de A: La autora de este blog no tiene nada en contra de los vendedores de enciclopedias ni de Móstoles, todo es un decir. Solo de los dependientes que la vinculan a señores feos.

Inmersión a las bravas

Ha sido ver a Brooke Shields en «El Lago Azul» soplando en la cara de su bebé para sumergirlo entero en el agua y plantarme al día siguiente en la piscina con el mío para hacer lo mismo.

La primera vez (si, ha habido más) ha tragado agua, ha tosido… Bueno, el reto no era convertirlo en un sireno el primer día… Pero, eso, hemos repetido y se porta como un campeón.

Niño en la piscina

(Lo de los manguitos no tiene nombre. En cuanto le he metido la cabeza en el agua uno ha salido volando, el otro se ha quedado colgando…. ¡Pero había que estrenar! ;-))

El caso, un par de horas más tarde aparece en la piscina el padre que junto con su retoño bebé son la sensación de la piscina, porque se han pegado todo el invierno en matronatación y no hacen más que exhibirse, y le pregunto que cómo se hace para que un peque se acostumbre a estar bajo el agua. Y va y me suelta: «sóplale en la cara».

Luego que ver la tele es una pérdida de tiempo…

Gajes del oficio

Hoy El Cachorro y yo hemos estrenado la piscina de nuestra nueva casa y hemos sido atacados por una horda de niños y bebés.

En vez de huir me he quedado y he aguantado a esos niños, a esos bebés, a sus madres, abuelas y hasta a vecinas con alma de niñeras como una campeona. Todo por mi hijo. Ahora me doy cuenta de lo buena madre que soy, leñe.

Madre e hijo juntos

(Al loro con la mirada de complicidad).

Y… todo tiene sus pros, también. Gracias al encuentro con madres, me entero de que existen trajes de baño que hacen las veces de pañal. Que si a El Cachorro le da por aliviarse en el agua, no se filtra nada. Permitidme que lo dude un poco. Pero habrá que esperar a ver qué pasa.

Hijo en brazos de la madre

Por lo pronto yo encuentro que con él puesto está igual de achuchable que siempre.

El puma

Es un gusto ver cómo se emociona mi niño. Eso sí, anda despistado: “Pero “El Puma”… ¿no era un cantante?”

Todo a su debido tiempo. Los platos fuertes los reservo para más adelante… 😉

Niño con lince

Ahora, no sé si con José Luis Rodríguez iba a hacer tan buena pareja…

Niño con lince