Jau

Mi pispajo ha aprendido a hacer el indio él solo. Con el dorso de la mano se tapa intermitentemente la boca y hace “ba-ba-ba-ba-ba”. Es el resultado de varias repeticiones y mucho esfuerzo. ¿¡Qué otras cosas utilísimas seré capaz de enseñarle?!

Canis con gusto no pican

¡ARF! ¡ARF! Perdiendo el culo acudo al blog para contar lo que me acaba de ocurrir. Voy paseando con el nene y el perro y siento los ojos escrutadores de dos canis sobre mí. Y al rato va uno y me suelta: “¡Vaya mami guapa, Diossss! Que cosa tan bonita”. ¡¡¡¡¡¡!!!!!! Pero… peroperopero… ¿no ha sido más mono que todas las cosas?

¡QUE VIVA EL CANI, SU POLÍGONO Y LA MADRE QUE LO PARIÓ!

Cabeza en pruebas

Mi chiquitico ya ha conseguido su primer chichón. No pienso contar cómo si no quiero que sus abuelas se me echen encima.

(Afortunadamente, ha heredado mi memoria. Cuando se le ha pasado el lloro se ha olvidado del chichón ipsofactamente).

Chicarrón del norte

Pues nada, llegó la hora de meter al nene en el mar y, como no podía ser de otra manera, volvió a dar la talla.

PRESENTACIÓN. “El mar. La mar. El mar. ¡Solo la mar!” (Alberti).

NUDO. Inmersión. Madre que grita más, mucho más, que su bebé. Bebé que ni se inmuta.

DESENLACE. El Cachorro: “¿Para esto tanta vaina? Psé”.

El agua estaba helada, doy fe.