Chupetón

Ya me parece demasiado que ande lamiendo y sobando mis tetas, pero que lo coja aúpa, acerque su cabecita a mi cuello, ¡¡e intente hacerme un chupetón…!!
Quiero pensar que andaba despistado y confundió mi cuello con un pezón, porque para el Complejo de Edipo es demasiado pronto, ¿no?

Grandes dilemas

Me debato entre ponerle siete modelos al día para amortizar su ropa (hay que ver lo rápido que crecen) y que luzca más o aguantarle el pijamita (pongamos) hasta que el lamparón tenga pinta de adquirir vida propia para lavar menos.
Grandes dilemas

Estoy fatala

Acabo de felicitar el cumpleaños a un amigo y le he escrito: «Espero que lo estés celebrando por todo lo alto… en tó lo bajo», y me he hecho gracia a mí misma. Estoy fatala. Espero que esto mi hijo lo descubra tarde.

Gritos de El Cachorro

No entiendo muy bien los tempos de El Cachorro. Está tan ancho y, de repente, se pone a berrear en clave de sol. Lo acunas. No hay forma. Y cuando el grito alcanza el nivel «rotura de tímpano», decido recurrir a la maniobra de distracción de enchufarlo a la teta mientras hago un bibe. Pues bien, me desabrocho y al tercer botón el tío cae en brazos de Morfeo, como si le hubieran dado un mamporro. ¿Pero cómo se puede cambiar tan rápido de estado anímico?

…Uy, esperad, que igual he cantado victoria muy pronto…

No es tan fiero el león…

Esto de ser madre tardía me ha dado la oportunidad de escuchar al resto cada vez que se ponían a procrear y llegaban con un bebé a casa… Y, qué queréis, o me lo pintaron demasiado crudo o hay mucha exagerada suelta o mejor no canto victoria tan rápido que el fostión puede ser fino.