Amores que matan

A vosotros, que también sois padres… ¿¿no os entran ganas de morder, pero de verdad?? ¿Hasta arrancarles un trozo a vuestros hijos? Porque a nosotros sí.

A mí los piecitos de mi bebé no me pueden gustar más. Me los como sin parar. De hecho me estoy pegando el atracón porque tengo muy presente que luego se convertirán en pezuñacas con pelos en los dedos, entre los que se formarán bolillas negras, puaj, y atufarán de lo lindo. 

Pie
Estoy por cortarle un pie ahora y guardármelo para mí, metido en formol o colgado de un llavero. Total, ahora en el mercado hay prótesis muy buenas. Además el peque está en la edad perfecta para aprender a prescindir de un miembro y a manejarse sin él con soltura.
Decidido. Si hay algún asesino psicópata entre mis lectores, que me asesore: ¿Qué es mejor para seccionar extremidades? ¿Una sierra eléctrica o un cuchillo jamonero?

No, no me vengáis con qué despiadada. Yo al menos planeo el asunto con cuidado detalle. El padre de El Cachorro ya ha pasado directamente a la acción.

Padre con hijo

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