Un día perfecto – rutinas para tener un día 10

A veces me planteo cómo sería un día perfecto desde el punto de vista de la salud y de la belleza. Es como montar un Frankenstein de día porque en realidad, a no ser que tu vida sea un “dolce far niente” perpétuo o estés sola en la faz de la tierra y no tengas obligaciones, esto es muy difícil de llevar a cabo, seamos realistas. Las celebrities a las que llamo siempre de “high maintenance” (alto mantenimiento) porque tienen a su cargo a una pléyade de nutricionistas, entrenadores, asesores estéticos, estilistas, personal shoppers y si sigo acabo el post sin contaros nada más, aparecen tal y como aparecen porque se dedican al menos 8 horas (una jornada laboral) a estar así, pero sin todo ese andamiaje, os digo yo que todas, toditas somos muy parecidas cuando nos levantamos de la cama.

jennifer-lopez

Jennifer López; un ejemplo de celebrity de alto mantenimiento

Pero bueno, muchas veces he pensado, cuál sería ese día perfecto, y por momentos puedo acercarme en un fin de semana a seguir algunas de estas pautas que os cuento aquí encantada y que espero que podáis poner en práctica.

Nos levantamos sin despertador (natural awakening) para no interrumpir nuestros ciclos circadianos (jaja) y automáticamente nos vamos a una ventana o fuente de aire natural a respirar 5 minutos aire puro y fresco con respiraciones pausadas, tipo abdominal, para que nuestros órganos también tengan su tiempo de despertar. Acto seguido nos tomamos un vaso de agua templada con limón que nos va a retirar las mucosidades del estómago antes de ingerir el desayuno. Desayuno que debiera consistir en cereal integral (sea muesli o pan) de alto valor biológico, es decir, sin azúcares y a ser posible eco. Una infusión o té verde, una pieza de fruta y algo de proteína (huevo o loncha de pavo). El pan podemos acompañarlo con un poco de tomate, aceite de oliva virgen primera prensada en frío y unas escamas de sal marina.

desayuno-ideal

desayuno ideal

Luego no ponemos en marcha para ir al trabajo (lo ideal, un trabajo que nos guste, en el que nos sintamos reconocidas y que nos aporte a nuestra realización personal…me río  mientras escribo, pero seguramente hay alguien en este planeta o en otro que está así. Ahora pondré un teléfono de aludidos). Al trabajo nada de desplazarse en coche, si me apuras tampoco en transporte público. Ponte unas deportivas y echa los tacones en el bolso. De 30 minutos a una hora caminando es lo ideal para mantener el corazón sano.

tacones-en-el-bolso

caminar 30 minutos al día

En el trabajo, si es un trabajo de oficina, hacer pausas cada 45 minutos para estirar piernas y columna. Lo ideal hacer un poco de yoga de escritorio y beber entre un litro y medio y dos de agua. Tomarte a media mañana ese tentempié saludable que has preparado en casa (unos frutos secos, una pieza de fruta, unas zanahorias con dip de yogur).  A nivel mental, pues qué te voy a decir, tratar de tomarte cualquier obstáculo con calma, respirar cuando veas que no va a ser así (respiración uyaji) y tratar de mantener la energía alta evitando cotilleos, malas vibras y líos innecesarios.

yoga-de-escritorio

yoga de escritorio

La comida la haremos a base de proteína:Carne o pescado acompañado de las verduras (hidratos) que te gusten. Evitamos la fruta de postre  porque fermenta y nos hará sentir pesadas, pero nos la guardamos para la merienda. Vamos a tomar algunos complementos como colágeno bebido para mantener fuertes los huesos,  una cucharada de alga chlorella en la infusión que se elija (cola de caballo, diente de león o boldo) para depurarnos de los metales pesados que respiramos en las grandes ciudades.

chlorella-vaso

chlorella; el alga detox

Tratamos de terminar los objetivos que nos marcamos por la mañana pero si no puede ser, tranquilidad, mañana empieza un día nuevo a estrenar

Salimos del trabajo a una hora razonable, lo ideal sería las 17:00 h. para tener algo de vida privada, y de vuelta a casa, voy a pasar por una tienda donde me voy a comprar un aguacate, yogur y limones, también aceite de oliva, y azúcar. (Ahora os digo para qué). Me voy comiendo mi pieza de fruta.

LLegando a casa, me dedico un par de horas a hacer lo que me de la gana (si no tengo niños o perros 🙂 si es así pues esas horas van para ellos, y las dos siguientes, preparo una mascarilla exfoliante a base de aceite, azúcar y limón y otra par el pelo con aguacate, yogur y limón) me aplico ambas; la primera con movimientos circulares para retirar las células muertas y permitir el proceso de renovación celular, y la segunda en medios y putnas si tienes el pelo graso. Me meto en la bañera con música relajante y un par de velas.

baño-con-velas

En ese momento doy las gracias. Por estar viva, por todo lo que el día me ha regalado, por tener salud, por poder hacer planes y proyectos. Pasada media hora salgo renovada del baño. Agradecer es uno de los gestos de belleza más potentes que conozco. Al salir, me desmaquillo bien, tonifico, nutro y cepillo el pelo boca abajo un par de minutos. También me aplico una buena crema o aceite hidratante y reparador.

Ceno poquito, si puede ser antes de las 8 y siempre algo de tipo proteico como un yogur desnatado un trozo de queso blanco, un huevo duro o algo de tofu en ensalada. Me bebo un vaso de suero de leche que contribuye a subir las defensas.

Evito tele, redes sociales y contaminación electromagnética por un día. Me voy a meditar media hora que es justo lo más beneficioso para entregarse a un sueño reparador totalmente a oscuras para emprender viaje al día siguiente.

¡Contadme qué tal!

 


Deja un comentario *
* Tienes que pertenecer al Club Cosmo para poder hacer comentarios