¿Tu vida te engorda? No…no estoy sorda

 

Bueno vamos a empezar diciendo algo que es importante. Nunca ha existido nada tan rentable para una industria como un kilo de mujer .

¿Que cómo hemos llegado a esto?

Mezclamos en una coctelera iconos de belleza de extrema delgadez, inoculamos un buen puñado  de culpa en la mayoría de nosotras por no parecernos a ellas y…. el drama está servido. Sigue leyendo

La celulitis no existe y punto

 

Lo dice el título de este nuevo Blog y ya ha llegado el momento de decir las cosas claras. La celulitis NO existe. No al menos como la percibimos las mujeres. Pensad, pensad….

¿Es que acaso la celulitis es una enfermedad que se tenga que curar? Nooooo. Ah ¡entonces es un defecto! Vale pero el defecto sería tener estrógenos y si no los tuviéramos igual no seríamos mujeres…ooops, pues va a ser que tampoco es un defecto…Bueno pues la celulitis es entonces una anormalidad…clarooo como no la padece la MAYORIA  de las mortales….Definición de anomalía: algo no habitual… hmmmm…

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In-Out: El flujo da la vida.

 
Respirar: resulta que lo hacemos unas 30.000 veces al día y casi nadie se para a pensar que si dejamos de hacerlo 40 segundos….kaput

Somos lo que comemos y  lo que respiramos. Muchas páginas se dedican al comer…pero ¿y al respirar? ¿Os habéis parado a pensar porqué??

¡Bingo! El aire es gratis.

Pero para eso estoy yo para contaros estas cositas….

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Felicidad de bisturí

 

 En La celulitis no existe y punto, pretendo acercaros todos los aspectos que de alguna manera tienen que ver con nuestra salud,  con la belleza en su acepción más amplia y también con nuestra imagen.

Vivimos tiempos en los que ni siquiera los más puristas de la belleza interior podemos sustraernos al hecho de que la imagen es el primer mensaje que lanzamos a este mundo cuando nos presentamos ante él y el primero que oímos cuando nos lo lanzan los demás.

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Bicarbonato sódico; el “humilde milagro” desconocido

Un organismo alcalino; la clave de la salud (2ª parte)

Os explicaba en el post anterior la importancia de un organismo alcalino. En éste os voy a indicar cómo conseguirlo. Tomad buena nota, porque hay quien va más allá y asegura que tener un PH alcalino en sangre es una garantía  para evitar el cáncer.

En primer lugar , el papel de los alimentos es primordial. Todos ellos tienen diferentes grados de alcalinidad o acidez. En medio está el agua pura que es neutra con un PH de 7.07.

Casi todas las frutas y verduras son alcalinizantes. Pero ojo , debemos evitar un error al creer que si un alimento resulta ácido al paladar, tendrá luego un PH ácido en nuestro interior. Puede no ser así. Cuando el alimento se metaboliza puede generar una reacción totalmente distinta de su característica original; como es el caso de limón y la miel, que tienen PH ácido pero dentro del organismo produce una reacción alcalina. Por eso tomar un vaso de agua con limón en ayunas es tan beneficioso.

 Lo mismo ocurre con los minerales. Son acidificantes los que poseen alto contenido en azufre, fósforo y cloro y alcalinizantes los que contienen calcio, magnesio, sodio y potasio.

…Y las preparaciones de la comidas. Por ejemplo, se sabe que el 60% de los minerales y el 95% de las vitaminas y bases se pierden en el agua de cocción de las verduras. Resulta entonces que el alto contenido de bases que tienen las verduras y que son básicas para el equilibrio del PH, se desperdicia. De ahí la importancia del sistema oriental de cocer al vapor, o sea sin que estén en contacto directo con el agua. O también podemos desechar la verdura que ha cocido mucho y tomarnos solo el caldo,  de alto valor terapéutico, ya  que conserva todo el contenido alcalino de las verduras y que resulta tan equilibrante para personas que están convalescientes . Os dejo esta tabla para que os orientéis…

 

Dicho esto, un elemento maravilloso que tenemos a mano y que no valoramos en su justa medida es el bicarbonato sódico, que nos ayuda apenas sin esfuerzo a alcalinizar la sangre.

Os propongo dos fórmulas muy potentes para alcalinizar la sangre:

Fórmula  1  para alcalinizar la sangre.
1/4 cucharadita de bicarbonato de sodio agregado a sólo 1/2 vaso de agua. Esto se toma una vez por la mañana y una vez antes de la hora de acostarse

Fórmula 2 de bicarbonato de sodio y limón. 
Esta sencilla fórmula normalizará muchos parámetros biológicos. Un milagro hecho agua. Un limón recién exprimido. Ve añadiendo bicarbonato de sodio poco a poco hasta que el burbujeo se detenga. A continuación, añade agua hasta llegar al medio vaso. Se toma dos veces al día; una vez por la mañana y otra antes de acostarse, siempre con el estómago vacío.

Una de las maneras de medir que estamos haciéndolo bien, son con las tiras de medición de PH (en el mercado hay varias marcas). Los trastornos se reflejan en los tejidos y líquidos en contacto con la sangre. Dado que los ácidos en exceso son eliminados a través de los riñones y la orina, tenemos en ésta, un modo simple y preciso de verificar qué está sucediendo en nuestro interior. ¿No es fantástico? una especie de termómetro que nos da el grado de “salubridad de nuestra sangre” Recomiendo hacerse el test varias veces al día al principio, e ir apuntando los resultados. Nunca a primera hora de la mañana, pero sí a media mañana, a media tarde y por la noche durante las primeras semanas, para determinar un valor medio. Cuanto más tienda ese valor a acercarse a 7, ¡¡es que lo estamos haciendo de cine!!

Este método fue descubierto por el científico húngaro Erik Rucka y desarrollado por la Dra. Catherine Kousmine, investigadora suiza: “Una persona sana y bien equilibrada, que recibe suficiente cantidad de sustancias alcalinas en su alimentación tendrá en la segunda orina de la mañana un pH ligeramente alcalino, idéntico al de la sangre (7). La primera orina no sirve para el control por ser naturalmente ácida, ya que el reposo nocturno sirve para que los riñones eliminen los productos ácidos de desecho”.

¿Qué, chicas….nos alcalinizamos?