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Cine

'Good Morning, Vietnam', la sonrisa en el infierno

Cosmo emite este clásico con Robin Williams

vietnam


El género bélico en cine tiene unas características muy marcadas. No importa si en la silla del director se sienta Francis Ford Coppola, Stanley Kubrik o Steven Spielberg: son cintas que nos muestran el horror de un conflicto bélico y de cómo cambia a las personas. Por esto es que 'Good Morning, Vietnam' es una cinta tan especial. Porque sin salirse de ese patrón consigue introducir el humor de forma exitosa.

Cosmo emite 'Good Morning, Vietnam', la estupenda cinta protagonizada por el recordado Robin Williams que narra la historia real del locutor radiofónico oficial del ejercito estadounidense en Saigón durante la guerra de Vietnam.

Vamos a indagar en las curiosidades, tanto de la historia real como de la cinta, de 'Good Morning, Vietnam'.


Una historia verdadera


Adrian Cronauer, el personaje interpretado por Wiliams, fue una persona real y la historia que narra la película está basada en sus experiencias en Saigón durante la década de los 60.


La radio estuvo siempre presente en su vida: con tan solo 12 años ya tenía su propio programa en una emisora local de  Pittsburgh en la que presentaba un espacio infantil. Al cumplir la mayoría de edad se alistó al ejército y aprovechó su experiencia en las ondas para ser nombrado locutor de la Iraklion Air Station, emisora oficial del ejército en las bases norteamericanas en Creta, Grecia. Cuando el conflicto en Vietnam estalló fue enviado al país asiático a cumplir el mismo propósito, siendo este el punto de partida de la película. Cronauer fallecía el pasado 2018 a los 79 años de edad.



Mal ambiente


Tras el final de la Segunda Guerra Mundial el sentimiento en Estados Unidos era de euforia. Pese a la muerte en conflicto de más de 400.000 soldados americanos y el bombardeo de Pearl Harbour, el ánimo y la economía del país salieron fortalecidos y vivía una de sus épocas más patrióticas. Este sentimiento de orgullo americano comenzó a desquebrajarse en la década de los 60. EEUU participaba en el conflicto de Vietnam apoyando a la región del sur, que quería impedir el control comunista de la nación asiática, enfrentándose así a la región norte del país que tenía el apoyo del Frente Nacional de Vietnam, también conocido como Viet Cong. Estos últimos recibían la ayuda de los enemigos de EEUU durante el periodo conocido como Guerra Fría: China y, sobre todo, la Unión Soviética. Mientras que en el país americano el apoyo a las tropas durante la Segunda Guerra Mundial era total, durante el conflicto de Vietnam muchos ciudadanos comenzaron a preguntarse si era necesario mandar a sus jóvenes a un país del que no sabían nada en un conflicto que ni les iba ni les venía. El movimiento hippie comenzó a remover conciencias en suelo americano con sus proclamas pacifistas. Los soldados no eran recibidos con desfiles tras su participación en la guerra.


Levantando los ánimos


Los soldados americanos en Vietnam no solo tenían que enfrentarse a los horrores de esa guerra. También eran conscientes de que no serían bien recibidos de vuelta en casa, por lo que el estado de ánimo general estaba por los suelos. Aquí entran los animadores, en forma de locutores radiofónicos que amenizaran los tiempos muertos de las tropas recordándoles desde sus transistores que luchaban por el estilo de vida norteamericano. Obviamente una hora de proclamas patrióticas en la radio no podía hacer olvidar a los soldados que se encontraban en un verdadero infierno luchando por una causa que no acababan de ver justa. Eso cambió con Adrian Cronauer, el primer locutor que se ponía de parte de los soldados y no del alto mando americano narrando las cosas tal y como eran, no tal y como le decían que lo hiciese. Verdades como puños, una gran cantidad de palabrotas, sentimiento de hermandad con las tropas, burlas a los mandatarios y música norteamericana de primera calidad. Estas son las razones por las que Cronauer se metió a los soldados en el bolsillo.


Esto no iba a ser una película


No todo lo que narra la cinta ocurrió realmente. Muchos de los sucesos de la peli se exageraron para darle más emoción a la historia. Fue el propio Cronauer quien tuvo la idea de adaptar sus vivencias a la pantalla, pero no a la grande, sino a la pequeña. Su idea era escribir una serie de televisión que mezclara el drama de la guerra con el humor de sus intervenciones radiofónicas. Como él mismo confiesa, quería imitar el éxito de una de las series más populares en los EEUU durante las décadas de los 70 y 80: M.A.S.H. Aquel éxito catódico guardaba ciertas similitudes con su historia real, cambiando locutores por personal médico, debido a que mostraba a soldados descreídos y sarcásticos en contraposición a los obedientes y patrióticos soldaditos que protagonizaban otras ficciones. Cronauer, viendo que ninguna cadena de televisión se apuntaba a su idea, decidió convertirla en un guión para una peli televisiva de bajo presupuesto. Ese guión llegó a las manos de Robin Williams y el resto es Historia.


Actor contra personaje


Cronauer estuvo de acuerdo en hacer cambios en el guión para hacer la historia más cinematográfica y estuvo encantado con la participación de Robin Williams. Ambos hicieron por conocerse antes del inicio del rodaje pero el director de la cinta, Barry Levinson, lo evitó por una sencilla razón. Quería evitar que Williams estudiara a Cronauer y acabara imitándole en pantalla su modo de locutar. El director pidió a Robin que hiciese el personaje suyo, a su ritmo, y no se limitara a realizar una imitación de voz, por las que Robin era muy conocido. Finalmente Cronauer y Williams se conocieron en el día del estreno de la cinta. Robin le dijo al locutor "encantado de conocerte", a lo que Cronauer contestó "encantado de conocerme". El intérprete ganó un Globo de Oro por su papel y fue nominado al Oscar al mejor actor protagonista.



Música en las ondas


Una película acerca de un locutor de radio en la década de los 60 tiene que tener obligatoriamente una gran banda sonora. Las canciones que aparecen en la cinta, y que se usaban en las emisoras norteamericanas durante el conflicto de Vietnam, solían pertenecer a grupos melódicos que evocaran en los soldados tiempos más felices, más de la época del gran sueño americano. The Searchers, Wayne Fontana, James Brown o The Vogues son algunos de estos grupos. La banda sonora de la peli, publicada en 1987, también popularizaba una canción originalmente compuesta durante los 60, década en la que había conseguido un modesto éxito que acabaría multiplicándose tras el estreno de 'Good Morning, Vietnam'. Hablamos de 'What a Wonderful World' de Louis Armstrong.

Una mirada diferente a un terrible conflicto bélico, un drama, una comedia, una sucesión de canciones irrepetibles y el papel que acabó por dar a Robin Williams el prestigio que merecía. Eso y mucho más es 'Good Morning, Vietnam'. Un clásico del cine que puedes ver en Cosmo en las siguientes emisiones.

Sábado 29 de Agosto a las 15:30
Martes 29 de Septiembre a las 15:15
Viernes 2 de Octubre a las 23:58
Lunes 5 de Octubre a las 07:30
Jueves 29 de Octubre a las 22:57
Viernes 30 de Octubre a las 15:30

Imágenes Vía


Manuel Varela
Redactor web


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