¿Ya has hecho pegging? Ahora la que te la mete es ella a ti

¡Hola Mis Chic@s Molon@s!

Os comenté la semana pasada que tenía varias ofertas folladoras sobre la mesa. Una de ellas, hacerle pegging a un hombre hecho y derecho. ¿WTF is pegging?

¿Quien ? Nosotras le damos a ellos

¡Qué? Una braga pene, a saber, un dildo atado a un arnés rollo BDSM.

¿Dónde? Por el culete

¿Cuándo? Cuando consienta, se relaje y esté bien lubricadito

¿Por qué? Para experimentar intercambio de roles, control, vulnerabilidades varias y placer.

pegging


Cari, ahora me das tu a mí ¿vale?

Veréis, es el término molongui que los anglosajones usan para definir la acción mediante la cual, básicamente y sin entrar en demasiado detalle escatológico, tú fémina le das a tu maromo por detrás con una braga pene (strap-on). En sentido literal y con fines puramente lúdicos. Para que el macho goce y sienta en carnes propias lo que significa que te den por culo.

El pegging ( también conocido como BOB o bend over boyfriend) fue acuñado en 2001 como resultado de unas votaciones en el blog del periodista Dan Savage. Peor esta práctica tiene más años que Matusalén y se remonta mucho más atrás en el tiempo. La verdad es que desconozco quién fue la primera dama que se la metió a un hombre. Espero que sepáis perdonarme. Lo que sí sé es que la primera escena de pegging en el cine (mucho después de acuñarse el término) aparece en el film Myra Breckinridge (1970), inspirada en la novela homónima escrita por Gore Vidal, aunque, como podéis juzgar vosotr@s mismo, la escena en la que la mismísima Rachel Welch penetra al joven paciente no es demasiado explícita.

Cada vez existan más hombres heteros que se preguntan acerca de la estimulación anal y que tienen parejas que disfrutan penetrando y viendo disfrutar como nunca lo habían hecho. Y es que, cava vez más, detrás de un gran hombre hay una gran mujer.

Si queréis innovar en asuntos de cama y estás hasta el moño de que siempre sea él quien te la mete, id de shoppig a un sex shop culquiera y haceos con una braga pene. Que él elija el tamaño, no le vayas a petar el culete durante la penetración. Y ya en casa, le pones en plan perrito, mirando pa Cuebca, y le das lo suyo y lo de su primo Antonio. Eso sí, esto del pegging no es práctica para todos los gustos. Muchos hombres piensan que si se la meten por detrás son maricones. Qué atrevida es la ignorancia. Ellos se lo pierden.

Es obvio que la zona es delicada y requiere mucha atención y mimo. Por eso es imprescindible una buena comunicación y tomárselo con calma.Y es que ahí dentro, entre nalga y nalga, permanece escondido el particular punto G masculino, el punto P. La estimulación de la próstata (el equivalente al punto G femenino) llega por la puerta de atrás.

Por que cuando un hombre recibe sexo anal, sea con un pene real o de ficción, el  placer es infinito, como el mismísimo océano. Machos ibéricos, dejaos arrastrar por la satisfacción de sentir como ella, tu churri, cari, peque, gordi, cariñet toma las riendas del fornicio y se hacer cargo de la parte activa de la relación: te estimula, te acaricia y te excita, te dice ¿Quién es tu papi mami?¿O quién es tu mami papi? Hasta te dice puta reputa (como me susurraba mi negro en mi añorada La Habana, ay qué gustito pa mis orejas) para luego penetrarte como una formidable fucker.

Queridos hombres, si vuestro ano es virgen en este sentido, quizás sea mejor explorar la zona antes de pasar a palabras mayores. Mujer, métele un dedo por el culo, luego dos, relaja la zona con besos y lametazos, vaselina, lubricante anal, etc..en fin lo que os apetezca para ir relajando el ano. En cuanto al pegging, las modalidades son variadas. O bien un arnés/braga ajustado a las caderas que sujeta el dildo (strap on) con el que embestís o bien utiliza un dildo doble que penetra al mismo tiempo vuestra vagina y el ano de vuestra pareja. Esta mola, así matáis dos pájaros de un tiro.

¿No suena demasiado mal no? Y a vosotras, si os va la marcha, seguro que sólo pensar en la idea os pondréis a cien. Tranquis troncos que esto no va a doleros, al menos no demasiado. Tranquis troncos, también podréis volver a caminar erguidos.

Esto va por vosotras. No es preciso que lo ates a la cama y lo acojones vivo como en esta impagable escena de la formidable Shameless de HBO en la que la aparentemente y aburrida Sheila le da una buena lección al incorregible Frank Gallagher. No la culpéis, es una desperate housewife en busca de un poco de acción en su rutinaria vida americana. Pero ella es buena, porque después de penetrarlo brutalmente, lo cuida y lo mima deliciosamente, tan mona ella. Tiempo al tiempo Frank, que te acabará gustando.

Lo dicho. Si estáis curiosos por experimentar con el ano, si andáis cachondos con la idea de que vuestra novia os embista, salid del armario y comenzad la gozadera. No olvidéis que el placer llega por la puerta de atrás. Vosotros mismos. Vosotras, abrochaos los cinturones.

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¿Are you ready man?

Peg o no peg, esa es la cuestión.

¡Feliz Sexo!

NO CREO EN LA CIENCIA, SÓLO EN EL AMOR, LA MÚSICA Y EL SEXO. P.D.:Y EN TODOS SUS COMPAÑEROS DE VIAJES

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