¿Cómo volver loco de remate a tu hombre en la cama?

¡Hola Mis Chic@s Molon@s!

Desde el primer día que me puse con este blog me juré y perjuré a mí misma que jamás escribiría sobre cómo volver loco a un hombre en la cama. Y no estoy hablando de esconder un rodaballo al horno bajo la almohada o ponerte a roncar como una descosida, como sugirieron algunas de mis amistades masculinas al preguntarles por este disparate. Ya veis, no he cumplido mi juramento.

No os emocionéis, esta no es una guía definitiva e infalible, nada lo es. Es más bien una recopilación de truquitos de andar por casa para encender a tu tigre y a la tigresa que hay en ti, cortesía de los hombres de mi vida. No hay soluciones mágicas ni antídotos milagrosos, salvo que tú seas una hembra de alto voltaje, y por instinto y purito egoísmo te guste gozar en la cama. Sólo gustándote a ti gozar, disfrutando como una perra, importándote un comino si tu amante se corre o no, y dejando los prejuicios en la puerta, lograrás que él lo pase teta piruleta. Aunque a ti eso te debería importar una soberana mierda.

en-la-camaComunicación!!! 😉😉😜. Por supuesto tienes que excitarle los cinco sentidos, es todo un conjunto. Pero sobre todo el oído y ahí es donde muchas fallamos. A ellos les pone cantiduvi que les hables, a veces susurrando, a veces directa, a veces ruda, a veces cariñosa, a veces tímida, a veces osada, a veces provocando, a veces riendo, a veces gimiendo. Les gusta que con una voz súper sexy le digas lo que quieres hacerle “aquí y ahora” y lo que quieres que él te haga.

Preliminares: Vamos a ver, eso de que ellos son más simples que el funcionamiento de un lápiz no lo acabo de ver. Sí, desde luego son menos complejos que nosotras, menos mal. Pero no a todos les mola llegar y metértela así sin más. A ellos también les gustan los cariñitos, los besitos, que les chupemos el lóbulo, el  cuello, las pelotas, hasta el pito. No hagáis ascos a chupar, que todo es ponerse.

En fin, no son sólo una máquina hecha para penetrar, también tienen su corazoncito, y además de una polla, tienen un cuerpo en el que, si investigas con paciencia, descubrirás muchas zonas erógenas. Si te pierdes con los preliminares, atended aquí. Lo mismo, pero al revés.

JAJAJAJA: A ver no es que follar se jauja, pero el sexo siempre es mejor si es divertido. Condimenta la sesión folladora con ingredientes jocosos. Exprésate, gime, grita, sonríe, juega. El cielo es el límite. Si el ve que eres una disfrutona y que lo estás pasando tetón, tanto o más que él, se volverá crazy. No te engañes, un hombre al que le importa un bledo hacerte disfrutar apenas merece el título de hombre. O no le importas nada, pero nada, nada, nada. Tú misma.

Deseo a tope: Que se note, que se sienta que le deseas a tope de power, a tope de energy. Uno de mis ex novios, cuando era novio, me dijo que nunca me olvidaría, pasara lo que pasara. Entre otras cosas, porque él sabía a ciencia cierta que yo le deseaba muchísimo, casi con delirio. No lo sabia por ciencia infusa, que mago el chaval no era, sino porque ese deseo se lo transmitía siempre, fuera y dentro de la cama. Con mis ojos al mirarle, mis manos al tocarle, y mis palabras cuando quería llegarle al corazón, o a cualquier otra parte.

Tampoco hay que pasarse como Ana Belén. No es amor, lo que tú sientes Ana Belén, se llama obsesión. Pero..¿a que el vídeo mola?

¡Sorpresa, sorpresa! A cada uno nos va una cosa, pero a todos nos gusta que nos sorprendan. Improvisa un baile sexy, llévate el consolador a la cama o aparece con otra, a ver cómo se queda….repito otra. Otro le dejaría loco, pero de medicación. Eso me dice un amigo. A algunos les va que les metan el dedo por el culo, a traición y sin avisar. Con lujuría y premeditación. Con otros, igual te llevas un mamporrazo importante. Yo soy más de pedir perdón antes que permiso, pero para estos menesteres anales, igual es mejor preguntar antes de meter el dedo en ese agujero oscuro como el sol. Algo menos escatológico es que te pongas mirando pa Cuenca (él ya sabrá qué hacer contigo) o en plan Master Chef, que eso ahora se lleva mucho, y prepares un poco de sushi. No en plato, sino sobre tu cuerpo serrano. Eso sí, asegúrate de que llegará pronto a casa a cenar. Pasando de quedarte con en chichi al aire y oliendo a pescado.

Pasión. Hablando de pasiones, ya os lo he dicho chiquicientas veces. Un buen puchero de pasión es lo que hay que echarle al sexo, y a la vida también. Que hay cada embobaó/panoli/pan sin sal por ahí, que no sé cómo vamos a acabar. Pasión, leñe, pasión. En todo lo que hagas en tu puñetero paso por este valle de lágrimas. Si le besas, si le comes el culete, si le abrazas, si se la chupas. O le echas cuarto y mitad de pasión o dedícate a otra cosa reina.

Dile. Vamos a ver, aquí nadie nace enseñado ¿no? Estamos de acuerdo. Sé de buena tinta que a ellos les pone mega calents tener a una mujer en la cama que pide por esa boca que le den lo suyo y lo de su prima. Guíale en la contienda sexual y refuerza lo que te gusta, que a él le va a gustar más. Dile que te coma las tetas (si es lo que quieres que te coma) o que te coma otra cosa que te guste más. Ya verás.

Siguiente nivel: Si quieres ser una diosa del sexo y que él lo flipe, no te va a bastar con el misionero y hacerle una mamadita simplona. Te toca demostrar que estás abierta de mente y de piernas a nuevas experiencias, que no tienes miedo a que el sea tu Marqués de Sade y tú acabes con los cachetes ensangrentados y maniatada a la pata de la cama. Demuestra que eres una valiente. ¿Quién dijo miedo? Tú no amiga, porque tú molas y tú te ríes en la cara del peligro. Estás preparada para pasar al siguiente nivel. La pregunta es si él realmente lo está ¿Are you ready?

No te compliques la vida. Que no te vaya la vida en su disfrute, sino en el tuyo. No vayamos de superwomen, de salvadoras de aquellas almas que no han solicitado ser salvadas.¿Quien te ha dado vela en este entierro? Mind your own business y deja de ser la Madre Teresa del sexo. Responsabilízate de tu placer, no del ajeno. No se trata de que nos la sude el placer del otro, pero yo en polla ajena no habito, yo sé lo que siente mi chichi y a él es a quien tengo que escuchar. Que cada uno que se centre en su sexualidad, y Dios en la de todos.

Pero sobre todo sé una mujer con una gran hembricidad. “Una mujer con una gran hembricidad es una mujer orgullosa de la hembra que lleva dentro y el control de la hembra que lleva dentro. Una hembra que exuda hembra y que hasta huele a hembra antes que a cualquier otra cosa (aunque se ponga el mejor perfume del mundo, seguirá oliendo a hembra). Ella no se lo propone, por supuesto, es algo que tiene, como quien tiene los ojos verdes, y esto es lo que resulta más perturbador.” Juan Abreu.

¡Desátate…y apriétale más fuerte!

¡Feliz Sexo!

NO CREO EN LA CIENCIA, SÓLO EN EL AMOR, LA MÚSICA Y EL SEXO. P.D.:Y EN TODOS SUS COMPAÑEROS DE VIAJES

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