El sexo de los casados

¡Hola Mis Chic@s Molon@s!

¿Cómo es el sexo de los casados?

Gabriel García Márquez consideraba que el problema del matrimonio es que se acaba todas las noches después de hacer el amor, y hay que reconstruirlo todas las mañanas antes del desayuno. No creo que el sexo sea la máxima prioridad en una relación. La admiración, la amistad y el respeto van por delante. El sexo puede ser mejor o peor, puede ser modesto y misionero o hacerte que veas las estrellas. Pero si no hay o es una mierda….tenemos un problema.

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Sin sexo, la pareja no tiene ningún sentido.

Según revela un estudio de la Universidad de Chicago publicado en The Wall Street Journal, cerca del 80% de las parejas casadas tienen relaciones sexuales varias veces al mes o más. No obstante conviene tomarse estas cifras con relativo escepticismo, porque en lo que a juegos de alcoba se refiere la gente siempre miente. En general, -no me echéis a los lobos-, los hombres se comen una y cuentan veinte. Y las mujeres nos comemos veinte y contamos una. Dicho lo dicho los datos arrojados por los estudios en la materia revelan que “la frecuencia sexual media es de unos 3,2 encuentros sexuales por semana en el primer año de convivencia de una pareja. Pero con el paso de los días, las semanas, los meses, los años, el verse la cara todos los días, pasar tanto tiempo juntos que ni siquiera hay tiempo para echarse de menos, va pasando factura.

Durante el tercer año la media de relaciones sexuales desciende a las 2 veces por semana y a partir de ese tercer año la frecuencia sexual de las parejas disminuye drásticamente hasta un irrriosorio 1,1 encuentro semanal. Los tres años simbolizan un hito en la relación, ya que a partir de ese momento el enamoramiento decida plegar alas y se esfuma. Si el amor es sólido, la pareja se consolida, si es un amor de garrafón las parejas experimentan crisis y episodios turbulentos en su relación. Algunas se van al traste y para las que sobreviven, la frecuencia sexual comienza a decaer. El deseo disminuya, al menos uno de los miembros siente deseos de acostarse con otra persona, y la pasión se ahoga entre broncas maritales, facturas y el monstruo de la rutina, a veces intolerable.

¿Por qué?

Falta de fantasía

La fantasía es el motor principal del deseo sexual. No hay nada mejor para alimentar la libido que fantasear, cuanto más mejor. Para eso no basta con quererse, hay que desearse para salvar la monotonía y sin pasión el amor acaba desvaneciéndose o convirtiéndose en algo que a algunos puede valer como sucedáneo. Amistad, compañía, pero nunca amor del bueno.

La convivencia

El matrimonio en si no es un factor que afecte negativamente al deseo, lo que sí es una putada para la pasión es la convivencia. Cuando no convivimos, las ganas de verse son constantes. Se echa de menos al otro incluso antes de que se marche. El resto del mundo te la suda, sólo existe esa persona a la quieres estar pegada toda la noche y para toda la vida. Pero cuando los deseos se hacen realidad y realmente tienes que ver, por narices, al otro todos los días, ayy amigos, las cosas cambian. 180 grados. De amarse a no soportarse. Donde todo os gustaba el uno del otro ahora os odiais a muerte.

Falta de ganas

Para muchos casados es una verdadera hazaña echar un polvo con su pareja debido a un porrón de historias: los hijos que no le dejan a uno tiempo para nada, los respectivos trabajos, las rendijas del amor que la pareja se profesa, la falta de tiempo y de tranquilidad, las reyertas maritales…Pfffff, como para agobiarse y que el deseo se esfume pensaréis algunos. El sexo no es una obligación y que me encierren si algún día digo lo contrarioQue un día estoy cansada y no me apetece, vale. Que otro día no le viene en gana a él, pues bien también. Pero cuando la renuncia al sexo es sistemáticamente, cuando las faltas de ganas son constantes, tenemos un problema querid@s. Y de los gordos.

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Tanto la vida de soltero como la de casado tienen sus grandezas y sus miserias. Ya lo dijo otro listo, esta vez fue Petronio hace más años que Matusalén. Te puedes casar o quedarte soltero, pero te arrepentirás de las dos cosasEspero que no tenga razón.

¡Feliz Sexo!

NO CREO EN LA CIENCIA, SÓLO EN EL AMOR, LA MÚSICA Y EL SEXO. P.D.:Y EN TODOS SUS COMPAÑEROS DE VIAJES

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