¿Follar? Mejor cómeme el coño

¡Hola Mis Chic@s Molon@s!

Pero qué calor. Yo ando por los Estates, todavía me quedan unos meses hasta volver de nuevo, y me estoy achicharrando viva. Tengo entendido que por España también hace un calor que abrasa. Oh que calor, echa mas leña al fuego que es abrasador como decían aquellos trovadores de los que ya no se sabe nada.

Bueno,al grano. Desde que aterricé en Chicago, aparte de dos besos mal dados con un brasileño que conocí vía Tinder hará cosa de un mes, he practicado una estricta abstinencia sexual. Por voluntad propia o mera casualidad, pero no por imposición o falta de fans. No me toméis por loca querid@s, pero en estos tiempos que corren la penetración está sobrevaloradísima. Está demodé como dicen los franceses Dejadme que me explique. De un tiempo a esta parte, básicamente desde que me entregué a la cópula con aquel último vasco que mojó mis bragas hasta desintegrarlas, he de confesar que apenas he practicado sexo con penetración, salvo con mi adorado consolador. Para algunos el sexo con un objeto inanimado, aunque vibrante, no contará. Ande yo caliente ríase la gente. Hasta el viernes pasado, toma ya. Os cuento.

Por fin he estrenado la playa, y no precisamente con una baño refrescante, sino con un cunnilíngus de lo más ardiente y salvaje. Entre los matorrales. Y yo más a gusto que un arbusto de Chicago, ciudad que ya siento mi hogar (que mi Valencia natal y mi Bilbao del alma me perdonan). Chicago,dulce hogar.

Os relato lo sucedido. Conocí al coprotagonista de este relato erótico festivo en el concierto de una banda muy molona made in Chicago que hace hardcore melódico, Rise Against. Aquí tenéis el tema que más me pone y que acabó lanzándome a los brazos del vigoroso y hacendoso James, mi americano.

El tema es que James, con presencia de galán de cine y fascinante anatomía, estaba con su cuadrilla justo al lado mío y sucedió lo típico. Que si unos movimientos de melena al más puro estilo heavata punk, que si contaccto visual y risitas, que si you wanna beer? que si what a cute accent! que si where are you going next? Total que acabamos besándonos en medio del gentío y nos fuimos a un bar de blues mítico de la ciudad para conocernos más íntimamente y charlar de nuestras cosas. El bar de Rosa, en verdad se llama Rosa’s Lounge. La cosa derivó en una rave en un hotel abandonado del Southside (y wildside de Chicago) de la que todavía me estoy recuperando a paso lento pero firme. La movida terminó a las cinco de la mañana, y para esas horas y por estos lares, Lorenzo brilla como un condenado. Así que James y yo, yo y James tiramos millas hacia el lago con la idea de pegarnos un buen chapuzón, Pero acabamos pegándonos un revolcón que me dejó más mojada que se me hubiera remojado en las aguas del lago Michigan.

Aquella mañana éramos una especie de Eva y Adan posmodernos pecando en el paraíso. O tal vez como aquellos dos chiquillos náufragos de Lago Azul, aunque él no fuera/es tan rubio ni yo estoy (tan) buena como la Shields.

Resultó que James no llevaba gomitas y servidora tampoco. Así que lo que se dice follar, no follamos. Pero me comió el chichi de lo lindo. Me abrió las piernas con generosa delicadeza y me acarició los muslos para luego comenzar a besarlos con rabia y delirio. El resto no hace falta que os lo detalle. Mi americano anduvo entretenido un buen rato entre mis vergüenzas. Yo pensaba que al pobre se me iba a ahogar o que se le iba a descuajeringar la lengua de tanto lamer, pero qué va. James estaba encantado y entregado a la faena, como la flamenca de Whatsapp. Menudo talento el de mi James. También me tocó la vagina con sus manos en clave de Sol, casi casi tan magistral como el difunto Jimi Hendrix tocaba la guitarra.

¿A que suena bien? Pues se siente mucho mejor, palabra de chica molona. Y hasta aquí puedo relataros. ¿Todo este rollo pa qué? Primero por compartir información y vivencias, y segundo para deciros que aunque nos mole mucho follar por follar y sentir como una polla grande, dura e impetuosa nos penetra, notar cómo nos humedecemos enteritas mientras el miembro viril entra y sale en un penetrante mete saca, si me dan a elegir a veces prefiero que me coman el chichi. En días de resaca en los que una ha trasnochado más de lo reglamentariamente prudente, me quedo con una buena comida de chichi. cunnilingus

Ubiquémonos. Noche loca, ciega perdida acabas con un tío (o dos) en la cama. La suya o la tuya, tanto da. De repente no recuerdas ni su nombre. Se te amontonan las dudas y los infortunios del coito se precipitan uno detrás del otro. Sin darte tregua. ¿Le desnudo? ¿Me desnuda?¿En qué postura follamos? Por el culo paso. Ya en faena…Ponte así. ¿Así? No, así, mietras te y se coloa en una postura imposible. ¿Tienes condones no? ¡Jodeeeeer, se ha roto! ¿No tienes más? ¿Ya?¿Está dentro? ¡Claro que está dentro! ¿No la notas nena? ¡Que no Paco, digo Pedro, perdón, que no me la has metido aún (nene), si lo sabré yo (¡que es mi coño! piensas pero no lo dices porque eres educada)! Joder, me escuece el coño que no veas y aún no hemos empezado a follar. ¿Os suena de algo este pasaje? Pfff…paso, paso, paso…¡Qué perezaaaaaaaa por el amor de Dios, qué pereza taaaan grande!

Valga la redundancia es un coñazo de agárrate y no te menees tener que follar con esos tíos con los que te topas una desafortunada noche que va de mega fucker y se cree que tiene la joya de la corona en la entrepierna. Por si fuera poco estos tipelis suelen ir muy borrachos y sólo tienen una idea entre ceja y ceja: meterla en un agujero. Ya sabéis una de esas noches en la que el lema es agujero con pelo follatelo. Obviamente amiga TÚ no vas a correrte ni de coña (por si te asaltaba la menor duda). Ellos van tan pasados que te apuntan con una pilila blanda (no hay nada más triste que tocar una polla flácida, da mucha tirria) o van tan a saco que delicadezas las justas y acabas con el chichi como la bandera de Japón. No hay que ser muy sabia para saber que no va ser un buen polvo. En esos casos ahórrate el disgusto y que te coma el coño.

Antes de despedirme quisiera dejar constancia de que este no fue el caso de James. Fueron avatares de la vida, a veces ocurren. Tranquilas que ya ha habido penetración entre nosotros, por si dudabais. Fue anoche, en su casa y sobrios, que es como hay que follar para que uno se entera de qué va la película. Y con Rise Against de fondo. Menud@a nochecita la que me ha dado James. Sólo puedo decir God bless America.

¡Feliz Sexo!

NO CREO EN LA CIENCIA, SÓLO EN EL AMOR, LA MÚSICA Y EL SEXO. P.D.:Y EN TODOS SUS COMPAÑEROS DE VIAJES

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