PURE, la aplicación para tener sexo sin demasiado preámbulo

¡Hola Mis Chic@s Molon@s!

Estoy harta de citas sin sexo y de sexo malo con citas que no van a ninguna parte. Creo en el romanticismo por encima de todo, pero también creo que andamos demasiado encorsetados y que aún hoy sigue siendo muy dificil ir por el mundo con la cara bien alta y diciendo Yo lo que quiero es que me coma el tigre. Me refiero a que muchos siguen, a veces me incluyo, seguimos cohibidos, y siendo esclavos de nuestras conciencias impostadas. ¿Por qué no nos atrevemos a lo que podríamos ser, hacer y sentir? Seamos una versión más osada, auténtica y sin complejos de nosotros mismos. Nuestro clon, pero menos obsoleto, liberado de miedos, remilgo y lastres. Dejemos a un al lado ese absurdo «qué dirán» y con él las directrices que nos imponen la sociedad, el sistema y quién sabe qué más, pero también las encorsetadas normas que nos imponemos nosotros mismos, quizás excusas baratas que condonan nuestra cobardía más frágil.

Me proponía todo esto y de repente… me metí en PURE, a ver que había por ahí. Vi que tenía buena pinta la cosa.

Resultado de imagen de pure app

Hace unas semas os hablé de las mejores aplicaciones para el ligoteo y el folleteo, y ésta se me quedó en el tintero. Es que no la conocía, pero ahora sí, y eso me convierte en crítica autorizada para hablar de PURE. Resulta que no me apetecía tener una cita formal, ni ir a cenar y tener que hablar de lo humano y lo divino. Resulta que lo que me apetecía era sexo, y resulta que hay alguien ahí afuera, no demasiado lejos, tenía las mismas ganas de mambo. Así que me dije a mí misma, tú, que eres muy modern@ y donde pones el ojo pones la bala, saldrías a calle y te aproximarías al que te hiciera tilín y le dirías Te he visto por ahí y siento que me encantas. ¿Quieres….acostarte conmigo?

Pero como eso sólo pasa en las películas y en los vídeo clips, y en verdad no soy tan modern@ como pensaba, ahí  estaban los de PURE para echarme esa mano que necesitaba. Así es como conocí a Gonzalo. Ay Gonzalo, tenía unos ojos que tuve que comérmelo entero. Ya me advirtió el muchacho que entre sus preferencias sexuales, le ponían mucho los juegos de roles. Yo le dije que a mí también. Así es como durante esa hora nos convertimos en nuestros alter egos. Yo escogí ser la Sra. García (muy poco original el apellido, lo sé), una elegante multimillonaria recién divorciada que buscaba como agua de mayo un buen profesor de inglés para su hijo. Gonzalo resultó ser el joven James, un británico emigrado hace años que se ganaba la vida impartiendo clases de inglés a adolescentes y haciendo de acompañante de sus madres divorciadas (de algunos padres también).

Así fue como la Sra. García y James fueron caldeando el ambiente, los motores y sus partes pudientes, porque la conversación que duró esa hora fue más marrana que el agua de fregar. Así es como ese diálogo lujurioso condujo a la imperiosa necesidad de citarse pero ya. El punto de encuentro fue su hotel, olvidé deciros que Gonzalo es hombre de negocios que por azar se encontraba en mi ciudad aquella tarde. Me recibió en su habitación y la atracción fue inmediata. Yo, de nuevo convertida en la Sra. García, le hice una entrevista a mi manera y él demostró ser el mejor candidato.  Me dijo que desde que vió mi foto sólo quería besarme los ojos, el interior de los muslos y follarme a lo grande. Y yo, como comprenderéis, me di inmediatamente por follada. ¿Qué queréis? Era PURA atracción.

meOcurre que la gente que anda por estos lares es más aventurera, no miente, no engaña y es transparente como el agua. Al menos, Gonzalo sí lo es. No nos hemos vuelto a ver ni creo que tengamos una cita en el futuro, porque ese ni era ni es el objetivo, pero disfruté muchísimo mientras duró la aventura. Lo que sí hacemos es continuar con ese guión digno de película erótica esmerada, lo que sí sigo diciéndole es que tiene unos ojos que le comería toda la boca y lo que no es la boca. Lo que sí sigue diciéndome Gonzalo es que quiere volver a ver a la Sra. García para enseñarle todo ese inglés del que ella no tiene ni puñetera idea. También quiere enseñarle lo que vale un peine, ponerla mirando pa Cuenca y hacerle lo que la primavera hace con los cerezos. Quién dijo que mi Gonzalo no fuera un romántico, además de un atrevido con principios.

pure¿Te mola el plan? Todo lo que se necesita es una selfie, que ahora están muy de moda. Para empezar, descarga la app, ábrela y selecciona tu sexo. Para mujeres, la app es gratis. Para los hombres, es necesario introducir los datos de tarjeta de pago, pero te ofrecen un periodo de prueba gratuita de 7 días, antes de que se active la suscripción. Después envía un pedido de cita y dentro de 1 hora te mostrarán las personas que quieren encontrarse contigo ahora mismo. Si la simpatía es mutua, os conectarán. Los nuevos tortolitos tenéis una hora para conoceros y decidir dónde os reuniréis. Pasada esa hora, la conversación y todo el contenido se autodestruirán automáticamente, como si nada hubiera pasado.

Mi miniconsejo: Id al grano amig@. El tiempo es oro.

PURE está disponible tanto en Google Play (para Android) como en iOS (para iPhone). Tienes más información en la página web oficial de esta app.

¡Feliz Sexo!


Deja un comentario *
* Tienes que pertenecer al Club Cosmo para poder hacer comentarios