Los hombres de Sexo en Nueva York bajo el zoom de Pepita La Nuit

Parejas, hombres, hombres no tan hombres, citas a ciegas, amantes bisexuales, affaires lésbicos, rollos de una noche, gatillazos, polvos espectaculares, bodas, segundas nupcias, esposos, jovencitos, maduritos, ex esposos, vibradores, felaciones, micro penes, gays que se casan, lesbianas que se divorcian, noches de chicas, veladas de amor, noches en busca del amor o de un buen revolcón…Miles de versiones del amor, del sexo, de amor sin sexo, de sexo sin amor desfilan y se dan cita en SNX. Inolvidables las historias de amor y de sexo de SNY, y  ahora los hombres de SNY bajo el zoom de Pepita La Nuit.

Luces, Cámaras, acción.

Nuestra Carrie es de las que se cuela por hombres emocionalmente complicados y raritos que le hacen sufrir. Ahí está siempre amenazante su gran debilidad, Mr. Big. Un hombre que pasa por la vida de puntillas, mucho traje, mucho dinero, mucha casa en los Hamptons, mucho “te llevo a cenar en limusina”, pero…la quiere o no la quiere? ¿Se compromete o no se compromete?….Como el perro del hortelano que ni come ni deja comer. Un millonetis, guaperas, algo carca e emocionalmente incapaz. Todo son dimes y diretes, la misma cantinela una y otra vez. Deja a Carrie tirada como una colilla y se casa con la joven y bella Natasha. Igual pensaba que casándose con la modelo se quitaría años de encima por arte de magia. Inmaduro, un eterno Peter Pan que no quiere perder su independencia, sus libertades, al que le espanta el compromiso. ¡Hasta la planta en el altar! Eso no es perdona.

He aquí el momentazo bochornoso.

A mi no me gusta un pelo, no sé a vosotras, pero para las chicas de Sexo en Nueva York es plato non grato.

Foto vía trendtribe.blogspot.com.es

¿Qué decir de Aidan? El segundo de abordo, aunque merece un primerísimo puesto, es ese tipo pluscuamperfecto, legal, dulce, bueno y humilde. Emocionalmente sano, dispuesto a querer, y con ganas de comprometerse. Está loquito por ella y además ESTÁ COMO UN TREN. Le hemos visto más de una vez recorrer en gallumbos el pisito de soltera de Carrie, y además de ver que tiene unas buenas espaldas para rodearte, unos brazos fuertes para cogerte en volandas, unas manos grandes y tiernas para acariciarte de arriba a abajo, tiene una boca que tiene pinta de besar para derretirse, tiene un paquete de escándalo. Bien completito. Pues resulta que a nuestra exigentísima Carrie no le acaba de convencer … Le falta algo…¿¿pero el qué por Dios?? Aidan es de esos  ejemplares muy difíciles de encontrar, están en peligro de extinción. Son una cosa como el atún rojo, que ya no quedan!

Seguro que algún Aidan (ya os habréis arrepentido ya..) ha tocado a vuestra puerta, con real interés y tenacidad, pero sin ser pesado, con tacto y dulzura, justo en el momento oportuno, y le habréis dado calabazas. Confieso que por mi vida ha pasado un Aidan, pero yo estaba a otros menesteres…precisamente persiguiendo a un Mr. Big de pacotilla, aunque el mío obviamente no tenía tan pasta, ni vivía en Nueva York ni vestía con trajes de alta costura que valen más que mi salario mileurista).

De Jack Berger, guapo, con poca conversación, intelectualmente muy inferior a Carrie, envidioso e incapaz de asumir el éxito de su novia, hay poco que decir, y malo. Es un hombre muy habitual, mediocre. Jacks los hay a montones. De nuevo Carrie elige mal y se fija en un tipo muy ordinario, bastante cenizas y que además folla mal. ¿Quizás para sentirse ella más fuerte y superior? Ahh y cobarde e inmaduro hasta la médula, no olvidemos que la planta con un post it de esos amarillos, ni siquiera tiene huevos para dejarla a la cara. Ya me conozco a algunos así de te dejo vía conferencia telefónica o por sms.., pero lo del post it me parece ya tomadura de pelo. No sé a vosotras…

Foto vía hbo.com

En algún momento a Carrie le da por un ruso, Aleksandr Petrovsky, un personaje egocéntrico, narcisista, con buen gusto y estudiadas armas de seducción. Un artista famoso, intelectual, algo excéntrico que en una de las citas la lleva, los dos vestidos como para ir a la ópera de Paris, a una hamburguesería cualquiera. Puede quedar muy chic en la serie, pero en la vida real eso es una cita horrorosa. Un falso loco de altos vuelos que impresiona a Carrie con gestos románticos exagerados que no vienen a cuento, en definitiva otro tipo emocionalmente inalcanzable, a veces empalagosamente romántico con “amor mío” por aquí “amor mío” por allá, pero al final nada de nada. Para el Sr.Petrovsky, que se cree por encima de este mundo mundano, él y su carrera artística siempre estarán por encima de todo.

Foto vía SNY

Charlotte es la nuera que toda suegra quisiera tener,  de exquisitos modales, educación refinada, discreta y elegante. Como una princesa de cuento, Charlotte encuentra al cirujano Trey MacDougal, de buena familia, conservador, comprometido, la horma de su zapato. Y así inician una historia de amor al más puro estilo Disney.

Foto vía vogue.co.uk

Pero  para variar este cuento de hadas no tiene un final feliz con perdiz. El hecho de que a este príncipe azul  del siglo XXI no se le levante la espada, que la suegra es muyyyyy pesada y que Charlotte tiene dificultades para quedarse embarazada impiden el tan cotizado Happy End. Y es que el sexo importa, y mucho, y ya de paso, el tamaño también, como argumenta impecablemente la gran Samantha.

A rey muerto Rey puesto, así es como irrumpe en su vida el entrañable Harry, su abogado del divorcio. Calvo, bajito y gordo. Pero ay amigas, una no se enamora de quien quiere, en los temas del cuore manda Cupido, y desde el principio, a pesar de las reticencias de Charlotte, saltan chispas entre los dos. Esa innegable atracción erótico festiva-sexual, como no podía ser de otra manera, evoluciona al AMOR, dulce AMOR. Él la adora, la venera y es que son tal para cual, porque Charlotte es de las que ama por encima de todo, y su Harry también.

Foto vía fuckyeahcarriebradshaw.tumblr.com

Samantha en estado puro

Samantha es fabulosa como ella sola.  Se pirra, de verdad de la buena, de corazón, por un magnate. Le quiere y le cuesta asumirlo, porque siempre ha querido mantener su INDEPENDENCIA, especialmente la emocional, pero no puede negar sus sentimientos. El tipo en cuestión es Richard, un magnate y un auténtico capullo, un canalla de agárrate y no te menees que se cree todo poderoso. No se implica en absoluto y es infiel por naturaleza. ¡Otra joyita!

Así que al final se queda sin ella, aunque el poder de atracción que ejerce sobre Samantha es inexorable, ella cae de nuevo en la tentación con un polvo agridulce y a escondidas, poniéndole los cuernos al jovencísimo Mr. Cachas! Al final de la serie, Richard reconoce que Samantha es lo mejor que le ha pasado en la vida, pero ya es tarde…¡A buenas horas mangas verdes!

Foto vía hbp.com

Smith Jerrod es un tipo fascinante, además de ser un hombre espectacularmente bello y 20 años más joven y más inexperto que ella. Seducido por Samantha, tras conocerla no  sólo quiere sexo con ella, quiere más, lo quiere todo. La admira, la quiere, la adora y la cuida, así lo demuestra durante su lucha contra el cáncer. Pero Samantha es demasiada mujer, incluso para este adonis, que peca de demasiada juventud. La historia con este rubio de ojos azules y tabletas de chocolate se termina cuando Samantha le deja. El motivo, quizás cree que en pareja corre el peligro de dejar de ser tan auténtica como solo es ella, tan libre, tan Samantha. Por eso se siente atraída por hombres que tampoco creen en el amor. Como ella misma le dice al cachas de Smith “Te quiero mucho, pero me quiero más a mi,” Una apabullante lección de amor propio y de autoestima.

Foto vía SNY

Miranda es una mujer muy independiente, económica y vitalmente. Una profesional de éxito y muy muy trabajadora. Para ella Steve es perfecto, pero tarda su tiempo en darse cuenta. De alguna forma piensa que puede encontrar alguien mejor, más guapo, con más dinero, con mejor trabajo. Así aparece el vecinito Robert. Parece el hombre perfecto para ella, tiene y es todo lo que no es ni tiene Steve: exitoso, atractivo, seductor y sensual. Se lo pasan en grande juntos, pero….el corazón de Miranda ya tiene dueño.

Foto vía abc.es

Así que al final nuestra Águila de la Ley se queda con Steve, que además es el padre de su hijo. Puede que sea un tipo muy normal, incluso del montón, con un huevo de menos, que no llama la atención, no destaca en demasiadas cosas, sin pretensiones, sin demasiadas aspiraciones. Pero la quiere, se desvive por ella, la entiende y la soporta, porque Miranda a veces es tela marinera. Cuidado con las abogadas, son de armas tomar, mi hermana es un Águila de la Ley, se lo que digo!

Foto vía fotolog.com

Chicas molonas os confieso que me he emocionado escribiendo este post al repasar inevitablemente mi trayectoria amatoria sexual, en la que, como sucede con las chicas de Sexo en Nueva York, ha habido de todo. ¿Y vosotras qué?, ¿Qué hombre de SNY os gusta más? ¿Habéis conocido a algún Smith. Mr, Big, Steve o Harry?

¡Contadnos vuestras historias de amor y sexo!

¡Feliz sexo!

 

 


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