El planeta de los condones

¡Hola Mis Chic@s Molon@s!

Esta semana quiero hablaros del fascinante mundo de los condones. Volvamos por un momento la vista atrás. Tod@s recordaréis el mítico PONTELO PONSELO. Cómo olvidarlo. Para los más olvidadizos, aquí lo tenéis.

Ya ha pasado algo de tiempo desde entonces, pero el objetivo de ponerse el condón sigue siendo el mismo: evitar embarazos no deseados y enfermedades de transmisión sexual.

pene

Esto está claro pero, ¿qué pasa con las instrucciones de uso? ¿Cómo se ha de proceder cuando se trata de colocar el condón? Pensaréis que es algo fácil, pero a algun@s no se les da tan bien y no tienen controlada la táctica, como es el caso de mi ex amante Ramón. Lo siento, tenía que decirlo.

Imagino que este pequeño detalle está de sobra, pero aviso para los más ahorradores y ecológicos. Los condones son de un solo uso, así que nada de reciclar. Y sin más dilación, pasemos al manual de instrucciones:

1. Fecha de caducidad.

Comprobad la fecha de caducidad en el envoltorio antes de usar y aseguraos de que el condón no sea del siglo pasado. Ya sabes, si te pasas, te lo pierdes.

2. Más vale condón homologado.

Un mínimo de calidad, por favor. El condón debe estar homologado por la Unión Europea. No seáis ratas en este tema y no compréis los condones en el chino, que el dinero está para algo. Buscad el simbolo CE en el envoltorio.

3. Abrir el envoltorio con los dedos. Nada de tijeras o boca.

4. Poner el condón en pene cuando esté erecto y sólo cuando esté erecto. Y siempre antes de la penetración.

5. Deslizar suavemente desde el glande hasta la base del pene. Puede hacerlo él o puedes hacerlo tú, con la boca o las manos. A ti el honor.

6. Y ahora a disfrutar, que para algo nos hemos puesto la gomita.

7. Una vez finalizada la faena, hay que retirar el condón inmediatamente despues de la eyaculación, cuando el pene todavía esta erecto. Así evitaremos riesgos innecesarios.

8. Y luego…A la papelera, al cubo de la basura. Nada de tirarlo al retrete, pues acabarán flotando en las aguas de nuestro ríos y nuestros mares. Aunque no sea activista de Greenpeace, quiero mis ríos y mis mares libres de plásticos. Yo a veces me los guardo: “Un condon, una historia.”

sexo

Quién te ha visto y quién te ve querido condón. Ha llovido mucho desde que aparecieron los primeros ejemplares hasta nuestros días. Los pervertidos de los egipcios, al menos desde el 1000 a. C, utilizaban fundas de tela sobre el pene. Cuenta la leyenda de un tal rey Minos, allá por el 1200 a.C, que utilizaban vejigas de pescado o de cabra para retener el semen. Menos mal que se han invertido tiempo y esfuerzos, y se han sustituido las tripas animales por el látex. Porque no sé yo si me metería la vejiga de algún animal en mi querida y apreciada vagina, por muy buen pene que envolviera en su interior.

Ahora hay condones para todos los gustos. Tenemos condones en todos los colores del arcoíris, hasta fosforescentes. Algunos vienen estampados, otros con formas anatómicas especiales para dar más gustito. Hay más largos y anchos, hay ajustados. Más gruesos (extra fuertes) o más delgados (sensitivos). Con lubricante, sin lubricar, lubricados ligeramente, extra lubricados, etc, etc, etc. Como véis hay condones para dar y vender. Para la hija, para la madre…

Y sabores de todo tipo, tantos que algunos los confunden con chicles. Como dicen Pandora y su cama en su blog, a ver cuándo inventan condones con sabor a pene.

En cuanto a los tamaños, también hay para todos los gustos. Si se puede elegir, yo prefiero caballo grande, pero que ande.

Big ben

Así que chic@s molon@s, haced el amor y no la guerra, pero siempre con protección. Diga lo que diga el Papa, aunque a veces sea un tostón.

Si no, mirad las consecuencias…

¡Feliz sexo!

 

 

 


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