De brindis… y de cagadas

¡Hola Mis Chic@s Molonas!

Por fin han pasado las putas Navidades. Sé que no soy original en esto, pero no me gustan ni un pelo estas fiestas. No obstante, no soy ninguna maleducada, y no seré yo la que no os felicite el año. Pero mejor que os lo felicite este tipo de bigotes. Se llama Alvarez Guedes y canta así….

¡No diréis que no es pegadiza la letra eh! Será cabrón el tío. Ha dado con la canción más sincera de todo el repertorio de villancicos. Qué bien sienta decir la verdad de vez en cuando y quedarse más a gusto que un arbusto.

Permitámonos a nosotros mismos cagarnos y permitamos a los demás cagarse en las situaciones ingratas.

Caguémonos en los amigos que nos han hecho alguna putada, en el trabajo que nos tiene hasta los mismísimos.

Caguémonos en que hay veces que simplemente no hay manera.

Caguémonos en ese jefe que es un auténtico miserable, en el tráfico de buena mañana.

Caguémonos en que últimamente parece que nos haya mirado un tuerto y no nos quita ojo.

Caguémonos en los ni contigo ni sin ti y en los perr@os del hortelano.

Caguémonos en los ya-no-sé-cuántos imputados en ya-no-sé-cuántos casos de corrupción y mangoneo y en los familiares que ya no aguantamos ni con morfina,

Caguémonos en los amores perros que nos han hecho sufrir lo indecible y en aquellos cabrones y cabronas que nos han hecho llorar lágrimas negras.

Yo, me lo permitan o no, me cago en todo esto, y en mucho más. Y además me cago de lo lindo. Desde que en mi familia cada vez somos menos, y la media de edad sube y sube sin remedio, le tengo más manía y más asco a estos días sin comentarios. Se salvan porque te reúnes con viejos amigos, amigos de toda la vida o nuevas amistades, y mientras dura la cena, la comida o la merienda, te olvidas de que es Navidad. También se salvan porque puedes comer y beber a lo loco, y como si no hubiera un mañana a la vez, sin que nadie te tache de borracho y piense que estás fuera de lugar. Sólo por estos dos motivos soporto las Navidades. Bueno, hay un motivo más. Porque la gente brinda.

No sé porque no brindamos más. No sé porque no descorchamos más botellas de champagne o de sidra barata, me da igual, rodeados de la gente que queremos de verdad y bebemos mientras brindamos por ellos y por nosotros. Yo ya tengo mi copa en la mano. Sidra barata, que hay que ahorrar. ¡Te estoy esperando! Date prisa, que nos van a dar las uvas. Sírvete alguna bebida espirituosa de esas que todo lo curan. Nada de agua ni fanta, y llena la copa hasta justo antes del borde y brindemos.

Brinda tú por tus motivos, que yo brindaré por los míos.

Brindo por volver a empezar.

Brindo porque este año que viene no nos perdamos ni una.

Brindo por la buena música y todo lo que suene a gloria bendita.

Brindo por las segundas oportunidades.

Brindo por los que hacen buena pareja y por las parejas que realmente lo son.

Brindo porque la salud esté de nuestro lado y no nos gaste ninguna mala pasada.

Brindo por nuestros mayores. Porque aprendamos de ellos, algún día también llegaremos a viejos. O no.

Bindo por las reconciliaciones.

Brindo para olvidar, aunque sea por un instante, que la vida, a veces, es una puta.

Brindo por aquellos que ya no están y que echamos de menos, y por aquellos que están por venir.

Brindo porque los que se escaquean más de la cuenta se paguen unos tragos este año.

Brindo porque la vida es lo único que tenemos. Y por ahora sigue.

Brindo por la madre que me parió. No sé como deciros, gracias a ella soy lo que soy. Y brindo por mi padre, que me hace falta cada puñetero día.

Brindo por Valencia, por Bilbao y por Madrid.

Brindo por un año más.

Brindo porque sigo escribiendo y vosotr@s seguís leyéndome. Muchísimas gracias, sois un@s sant@s bendit@s.

Brindo por el amor para toda la vida.

Brindo porque otras veces, la vida es simplemente maravillosa.

Brindo porque cada uno de nosotr@s pueda cargar con dignidad con su mochila.

Brindo por las putivueltas de ellas y las rondas guarras de ellos.

Brindo por mis amigos, que aunque no siempre me dé cuenta, sé que son los mejores.

Brindo por esa gente que me hace feliz y junto a la que pido, a quien sea que la mueva en este mundo o en el más allá, que el tiempo se detenga.

Brindo por la gente chiflada, los bares canallas, los tugurios indecentes y los tíos buenos. Sobre todo brindo por los tíos buenos.

Brindo por el amor y por aquellos privilegiados que se enamoran mientras el mundo se derrumba. Con dos cojones.

Y brindo por vosotros, mis chicos y chicas molon@s. Porque este año vosotr@s y yo hagamos el amor y follemos más y mejor.

Salud y ¡Feliz Sexo!


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