¿Con o sin amor? Hablamos de follar

¡Hola Mis Chics Molon@s!

¿Follar con amor o sin amor? Yo me decanto sin dudarlo un instante por la opción de follar con amor.

Cógeme en brazos. Llévame a la cama. Fóllame despacio, ahora deprisa. Hazme sufrir. Grítame. Hazme llorar para luego devolverme la sonrisa. Cuéntame tus pecados. Escucha los míos. Dime de qué tienes miedo. Temblemos juntos. Suda conmigo. Lámeme el cuerpo. Lame mis dedos hasta que ya no los sienta míos. Acaríciame el pelo. Susúrrame al oído. Dime palabras sucias. Deja que te bese en los ojos. No parpadees. Obsérvame mientras duermo. No despiertes cuando yo lo haga. Sueña a mi lado. Estigmatízame con tu nombre. Imprégname con tu olor. Hazme tuya. No me compartas. Ódiame, pero luego ámame el doble. Llora por mí. Mis lágrimas siempre tuyas. Respira mi aliento. Bésame en la boca. Muérdeme los labios. Hazlos sangrar. Tápame la boca. Que mis gritos sólo sean tuyos y míos. Piérdete por mí para que yo pueda encontrarte. Encontrarme. Dime que me odias. Te diré que te quiero. Duerme a mi lado. Deja que me acueste a tu espalda. Mírame cuando no sepa que lo estás haciendo. Cógeme de la mano. Enséñame tu habitación. Quítame la ropa. Con vicio. Tócame. Suave. Dame un trago de tu boca. Largo, muy largo. Desnúdame el alma. Muéstrate como eres. Transparente. Libre. Libérate de tus esposas. Caminemos juntos. Hazme sentir débil. Pero sólo a tu lado. Regálame la luna. Ocultémonos del sol. Bebe mis lágrimas por ti. Consuélame como sólo tú sabes hacerlo. Comámonos el mundo. La vida. Vente conmigo. A cualquier otra parte. No te vayas nunca. Quédate conmigo.

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Hablemos hoy del asunto de la jodienda, de fornicar, practicar el coito, copular, trincar, arrimar la cebolleta (mi favorita), echar un polvo, un quiqui, un casquete, tener sexo o hacer el amor. Apúntese que sé de sobra que hay diferencias entre un@s y otr@s, pero hoy por aquello de economizar palabras l@s meto a tod@s en el mismo saco. Pero no todo es lo mismo, desde luego que no.

Yo he follado lo que he querido y buenamente he podido. Si bien unas veces se me antojan pocos los polvos echados, otras pienso que el asunto se me ha ido de las manos ya que no logro aproximarme al número justo de parejas y apaños sexuales que he tenido hasta la fecha. Qué más da, lo hecho hecho está.

Follar es una cosa maravillosa, un capricho de dioses, un dulce manjar y qué cojones, un derecho que tenemos tod@s y cada un@ de nosotr@s. Siempre que nos dejen, claro está.

Follar sin amor o simplemente follar, viene siendo un acto primitivo que sienta de puta madre. Aunque ciertamente no podemos contradecir a la ciencia, el hecho de que venimos del mono no quiere decir que sigamos siéndolo. Pero siempre hay una excepción que confirma la regla y algunos especímenes de la raza humana parecen haberse quedado estancados en la edad del pavo o del Australopithecus. Son ejemplos fácilmente reconocibles por ser un proyecto de hombre de comportamiento cromañónico al que sólo les falta andar a cuatro patas y rascarse el sobaco en público.

Pero follar con amor….ay follar con amor y sin querer plagiar a Enrique Iglesias, es una experiencia religiosa para los que creen, y para los que no creen o creen en otras cosas, es sentir en propias carnes la plenitud. Porque cuando se folla con amor uno siente que lo tiene todo y que no necesita nada más.

El sexo y el amor (para muchos) nada tienen que ver el uno con el otro, lo cual no significa que la combinación de ambos en un único acto sea el éxtasis más bendito que se puede probar. De todas las veces que he follado, han sido mas las veces que he follado sin amor que con amor. No nos engañemos, en esas noches en las que pillas cacho y ligas con un maromo, a ese no te lo tiras con amor. Tampoco hay amor con ese follamigo con el que llevas quedando meses, ni tampoco hay amor cuando echas una canita al aire con ese amigo que es más que un amigo pero siempre menos que un amor.

Una que es muy sentida, porque es que lloro, ademas de de risa, hasta con algunos capítulos de Aida, me emociono cuando follo con amor y me da por llorar. Primero porque con amor desgraciadamente follo menos de lo que me gustaría, aunque no seré yo la que se queje de esos polvos sin pizca de amor que siempre me ponen el corazón contento, rejuvenecen mi cutis y me suben la moral. Pero, eso sí, cuando tengo la maravillosa suerte de hacerlo con amor, mi cuerpo y mi mente se elevan a otra dimensión y veo las estrellas. Y no precisamente porque lo que tenga entre pierna y pierna sea un falo como un misil, sino porque estoy exactamente donde quiero estar y con quien quiero estar.

En esos momentos de felicidad inexplicable (l@s que folláis con amor me entenderéis), no puedo contenerme (siempre he sido nefasta ocultando sentimientos) y me da por llorar. No hablo de ponerme a llorar como una magdalena, ni montar un espectáculo lacrimógeno sin precedentes, ni derrumbarme en sollozos de esos que ponen de los nervios. Que tampoco estoy loca. Simplemente lloro de felicidad.

Porque cuando tú y yo follamos siento que podría morir en tus brazos, encadenada a tu sexo y a ti. Porque tus besos son los de siempre, al aroma de tu piel, el de cada día, el sabor de tu boca al que me entrego sin pensármelo, cada recoveco de tu cuerpo, en el que adoro perderme y el cálido susurro de tu aliento, que siempre me hace temblar.

La última vez que follé con amor fue hace unos años. Quizás demasiados. A pesar de la inmensidad del mundo, las desgracias y las miserias de este condenado planeta, a pesar de los millones de amantes que en esos momentos yacerían juntos entre unas sabanas revueltas al igual que nosotros pero nunca como nosotros, a pesar de los huracanes, las pesadillas y los malos sueños que siguen siéndolos al despertar, esa noche era para nosotros.

Os aseguro que fue para nosotros. Era la última noche, la noche de la despedida. Era un adiós en toda regla, nada de hasta luego como nos hacen creer en un absurdo intento de disfrazar la cruda realidad con bonitas palabras. Y en ese torbellino de pensares y sentires, en aquel vaivén de sexo y de amor, lloré. Eso que no hacen los chicos ni las chicas grandes, fuertes y guerreras.

¡Feliz Sexo!

Un pensamiento en “¿Con o sin amor? Hablamos de follar

  1. Jajaja como eres pepita, mira que te sigo diciendo que me encantan tus articulos, estamos al final en un pais de hipócritas cuando queremos decir una cosa y estamos pensando en la que es realmente, estoy totalmente deacuerdo en tu articulo, si follamos follamos y punto, es como hay que decir las cosas,que se puede hacer bien el amor mientras se folla, por supuesto como no se va hacer bien, pero digamos como dices tu bien las cosas por su nombre, sigue asi me encantas.


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