¿En qué pensáis cuando os masturbáis?

Querid@s,

¡Tremenda paja me hice ayer pensando en tí, mi Pepita! rezaba aquel whatsapp que hace ya unos meses me envió Toni. Le conocéis, mi Negro.

¿Qué cosas tan bonitas me dice mi negro, verdad? No creo que haya nada tan bonito que que alguien te diga que se toca pensando en ti.

Mi Negro, yo también me toco pensando en ti. Una y otra vez, y cuando lo hago suelo ser ruidosa, vamos que me gusta montar jaleo y pego mis berridos de fémina en celo. Tampoco es que me ponga a gritar como una enajenada pero me va la marcha, oiga. Cada vez que ahí, entre mis piernas, en el chichi siento un cosquilleo al que le sucede un intenso orgasmo que está a punto de catapultarme a cualquier otra parte.

Y me corro y se me hace la boca agua y los ojos chribitas como a la difunta Marujita Díaz. Que el Santísmo la tenga en su gloria.

La verdad es que no soy rara para masturbarme, al menos no demasiado. Me refiero a que no escojo sitios raritos para abandonarme al sabio arte del onanismo y el autoconocimiento. Suelo hacerlo en la bañera con la alcachofa de la ducha, en mi habitación llevándome las manos al coño, casi siempre con la inestimable e incomparable colaboración de mi queridísimo consolador Ocean o restregándome contra las sábanas o la almohada entre las piernas. ¡Menudo orgasmo maj@s!

¿En qué pensamos cuando nos tocamos?

Como cabría esperar todos pensamos en cochinadas, en gente y situaciones que nos ponen cachondos y nos excitan. Como mi amigo Andrés que piensa en algún polvazo del pasado y sobretodo en algún polvazo que desea echar en el futuro, espera que no muy lejano. Y a vosotr@s, ¿qué situaciones os ponen especialmente burros o burras? ¿Quiénes son aquellos que hacen que os masturbéis, quizás en secreto y en su honor? Algunos se masturban pensando en sus estrellas del porno preferidas, en alguna celebrity o famoso casposo, en la vecina de al lado, en ese desconocido apuesto, buenorro y sexy con el que habéis cruzado miradas en la calle, en un amigo que no puedes tirarte simplemente porque no, en los y las ex o incluso en amores platónicos con los que jamás follarás y rostros que jamás conocerás. O en las chicas guapas de los posters.

En un estudio publicado en el Journal of Sexual Medicine, los participantes confesaron en qué piensan mientras se tocan. Amarraos los machos que vienen curvas, nenas.

10% fantasean con travestirse
64% ser masturbados por un amigo o amiga
48% ser tocado por una persona desconocida en un espacio público, como por ejemplo el metro
10% fantasean con la lluvia dorada
9% con orinar sobre su pareja
16% con mirar a dos hombres mientras hacen el amor
60% con eyacular sobre su pareja
30% con ser forzado a mantener relaciones sexuales
28% con utilizar un objeto no sexual como complemento erótico
52% mantener relaciones con una mujer de “pechos muy pequeños”

¿Cómo os quedáis tronc@s? ¿De calcomanía, que no? Yo flipo, porque aquí donde me leéis yo soy de prácticas muy normalitas/ ortodoxas y las cosas raras raras raras la verdad es que no me van mucho. Yo como mucho fantaseo que me acuesto con alguien que me gusta más que comer con los dedos y que me acaba poniendo con los tacones mirando pal techo. Bueno, y mirando pa La Meca también, ya que estamos.

Cuando me masturbo, casi siempre imagino que no son mis manos las que me están tocando. Fantaseo que son otros los dedos que me penetran y pienso que me acompaña alguien, normalmente del sexo contrario. Me vienen a la cabeza esos hombres que mojan mis bragas sólo de pensar en ellos. Esos que despiertan la loba que hay en mí.

Me toco y fantaseo que que me lo monto con ese chico de Tinder con el que todo quedó en agua de borrajas, en aquel que fue, y sigue siendo a mi pesar, el amor de mi vida. Recuerdo cuando estábamos juntos y las sábanas siempre me olían a él. Cada vez que se quedaba a dormir en casa, lo primero que hacía al regresar del trabajo era tumbarme en la cama y masturbarme entre las sábanas que todavía olían a él. Aún hoy, en algún lugar entre mi nariz y el cerebro, mi mente sigue desempolvando el recuerdo de su olor y de nuestro sexo. Casi siempre tímido y modesto, pero el más precioso que jamás he tenido. Muchas noches sólo con ese recuerdo que aún huele a él me da para irme de viaje y hasta volar.

Y otras veces cuando me masturbo me monto una película erótico-festiva que me vuelvo loca. Y no entro más en detalles,que luego no se rumoree por ahí que soy un poco putilla. ¿Y vosotr@s? ¿En qué pensáis mientras os tocáis? No olvidéis que alguien, en algún momento, en algún lugar, se masturba pensando en ti. Mi alguien lo hace desde Cuba con amor. Y yo también.

Masturbación

¡Feliz Sexo!

NO CREO EN LA CIENCIA, SÓLO EN EL AMOR, LA MÚSICA Y EL SEXO. P.D.:Y EN TODOS SUS COMPAÑEROS DE VIAJES

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