Canciones, una por cada sueño de una noche de verano

Cada verano tiene su propia historia. Historias llenas de idas y venidas, de gente que viene de visita, visitas sólo billete de ida y gente que por donde vino se fue. Historias de puertas que se cierran y ventanas que se abren.

The endless summer

 Historias de verano, días de playa, noches entre amigos, sones de mar, tardes de recreo, amores perdidos, cenas al aire libre, besos robados con sabor a sal, despedidas, demasiadas, canciones y sueños de una noche de verano.

De izquierda a derecha os presento a mis compañeras de viaje: Caprice,, Queen, My Sherona, Bo Dy, Guirles, Kalesi, Mary Charming y Jolie. Falta la Dra Aroma, que no sale en la foto, es que nunca ha sido mucho de playa, disculpadla. Un grandísimo placer, amigas.

Playa

Hoy en mi ventana brilla el sol y Lorenzo, ese gran amigo de todos al que vemos menos de lo que nos gustaría, finalmente se ha dignado a hacernos su particular visita de todos los años. Breve, intensa, Lorenzo en su pura esencia.

El verano ya llegó y la fiesta comenzó. El escopetazo lo dio el bueno de San Juan la pasada mágica noche del 23 de junio. No sé si os apuntasteis a aquella summer beach party, yo celebré con él y una retahíla de entrañables personajes el solsticio de verano. Como manda la tradición salté la cacharela de San Juan tres veces o tres veces tres (no recuerdo bien), aunque no sé si habré conseguido espantar a esas meigas de las que todo el mundo habla.

El caso es que aquí sigo, vivita y coleando, dispuesta a comerme el verano, sus días, su sol y no dejarme nada en el plato. Es de mala educación. Pienso beberme sus noches, sus madrugadas, sus atardeceres. De un bocado, de trago, sacarle todo su jugo, hasta la última gota y saborearlo con mayúsculas, V-E-R-A-N-O. Palabra.

Chicas

Por fin ha dejado de llover. Atrás han quedado el frío y sus colegas, esos meses que me caen fatal, noviembre, diciembre, enero y febrero, la alérgica primavera que la sangre altera. Adiós muy buenas a los calcetines, los abrigos, las bufandas y las gripes, siempre en fin de semana gracias al waterparties de Murphy y su dichosita ley. Adiós a los mocos y los Cleenex por doquier. No más anuncios de ácido acetilsalicílico, paracetamol y ungüentos científicos varios. He guardado al enemigo bajo llave hasta nueva orden y a otra cosa mariposa.

Barco con chicas

Y es que por fin es verano, y ahora toca bailar. Los chiringuitos abren hasta las tantas y la música nunca deja de sonar, como debería ser siempre. El sol trasnocha y la luna se hace de rogar. Nadie quiere irse a casa, quedémonos un poquito más. Las noches de verano nos tientan y nos ganan la batalla.

Este verano, luna bandida, te echo un pulso. Te reto luna lunera a ver quién es más golfa de las dos, quién se acuesta más tarde, quién es la última en caer rendida, quién baila más tiempo descalza o a la luz de tu luna. Me lo juego todo. Como al Black Jack, doble o nada.

Madrugar no cuesta tanto, y aunque sigo teniendo legañas, tengo el corazón contento y me levanto de un salto de la cama. 8 horas de trabajo no me las quita nadie, ni siquiera el verano, pero a quien le importa.

Tic tac, tic tac. Ocho horas después… Me monto en mi Peugeot,castigado por la vida y su conductora, le doy al Play y la música empieza a hablarme en su idioma.

Coche en la playa

Me dejo llevar hasta la playa que ese día más me seduce. Siempre con la ilusión del primer día, bajo, casi me deslizo por la cuesta hasta llegar a la playa. Benditas piedras, bendita arena. Y en menos que canta un gallo, me deshago de la parte de arriba que siempre me sobra. Me dirijo sonriente y libre hacia el mar para bailar con él la canción del verano, un vals, un tango de Gardel, el baile que tú quieras Mar. Por qué en verano mandas tu, tus novias las olas, y tu amante, que arde y quema de celos, la arena.

Chicas en la playa

A ti Mar, cómo te he echado de menos. Salado, peligroso, inmenso…te sigo queriendo, más que nunca, pero también sigo sin fiarme de ti. Sigues siendo un animal salvaje. Por fin nos vemos las caras en un combate cuerpo a cuerpo. ¿No tenías ganas de verme? Yo estaba loca por darme ese primer chapuzón contigo con el que llevaba soñando, no te miento si te digo que desde el año pasado por estas fechas, cuando ya te echaba de menos, antes de que te hubieras ido.

Y como si me estuviera bautizando por segunda vez, esta vez consintiendo y sintiendo, me sumerjo, y aunque los neólogos y modernos en un intento de parecer aun más modernos (y estúpidos), lo llaman snorkle, yo buceo y buceo, intentando tocar el fondo con las dedos, hasta que me quedo sin aire y salgo para respirar de nuevo.

Qué bien, verano, qué bien.

Mar, decido no amarte, no quiero que me rompas el corazón. Te pondré celoso, te abandonaré a ratos para hacer castillos de arena (algunas veces en el aire) y devorar de cabo a rabo la Lonely Planet de mi próximo destino hasta que se haga de noche. Y cuando anochezca peleemos desnudos, con tus olas, tu resaca y la mía.

Pareja desnuda en el mar

No sé si sabes, no sé si te han contado que me marcho. Me voy a las Antípodas. No sé hasta cuando, ni con quién, ni qué haré, ni si lloraré cuando pise ese lejano continente. Lo que sí se, es que allí estarás tú, esperándome.

Vuelvo a tierra firme. Sentada en la orilla del mar, mis ojos son como Instagram sacando el fotón del verano. Sin duda me quedo con esta estampa:

Una cala paradisíaca, Meñacoz. Desnuda y provocadora.

yate

Allá en el lejano horizonte, donde parece que si das un paso más te caes al infinito, vuela un velero bergantín.

A babor, dos niñas jugando a cazar lapas monstruosas. Un niño intenta torpemente ponerse las gafas y el respirador. Un perro chapotea. Una pareja de enamorados se baña desnuda.

A estribor, más adentro, mar adentro, una piedra flotante y sobre ella otro hombre desnudo. Ni guapo, ni feo. Ni alto, ni bajo. Ni joven, ni viejo. Simplemente un hombre.

playa

Cosas que pasan en verano…

Os invito a un mojito, fresquito, dulce y chisposo. Brindemos sin motivo o por que sí, por que nos da la gana.

Porque los Rolling Stones cumplen 50 años sobre los escenarios,

Porque seguimos siendo los Campeones del Mundo.

Porque este año por fin me atreveré a hacerme ese tatuaje,

Porque en verano suceden cosas mágicas.

Porque en verano toca bailar.

Porque en verano huele a sueños y a canciones, nuevas, antiguas, olvidadas, versionadas, de hoy, ayer y siempre.

Por los sueños, por las canciones, por las noches de verano ¿Puede haber algo mejor?

Beatles

Y ahora dadle al PLAY, que la música no dejé de sonar, que los bares nunca cierren, que nunca o siempre suene la última y que siempre sea verano, que siempre sea una noche de verano.

canciones

Canciones, una por cada sueño de una noche de verano.

 

Y hacedme un favor. Aprovechad el verano, vividlo intensamente como si fuera el último, como si os fuera la vida en ello. Yo ya le echo de menos antes de que se haya ido.

¡Feliz Verano, Feliz Sexo!


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