De Madrid al cielo y All night long…

¬°Hola Mis Chicas Molon@s!

Se me había olvidado comentaros lo que pasó en El concierto. Os estoy hablando nada más y nada menos que de uno de los dos conciertos con los que nos deleitó ACDC en Madrid. Fue en el Calderón y os aseguró que ahí había más gente que en la final de la Copa del Rey. Como en todo buen concierto que se precie, el previo lo dedicamos a ponernos hasta las cartolas de kalitmotxo. Los alrededores del estadio era una marea de heavys bebiendo, fumando y preparándose para ver en directo a sus ídolos.

Yo fui¬†con mi amiga Laura gracias a las invitaciones que nos regal√≥ nuestro amigo com√ļn. Hablo de ti Manuel. Muchas gracias. Pili y mili¬† nos vestimos a conciencia, aunque ninguna de las dos luc√≠amos camisetas acederas. Personalmente me parece poco original llevar la camiseta del grupo al que vas a ver, algo que parece que no compart√≠a la mayor√≠a de los miles de fans que ah√≠ acudieron. Tampoco √≠bamos a vestirnos de hipsters, que nos matan. Pero bueno, a Laura y a m√≠, plin. Nosotras a lo nuestro. Eso s√≠, shorts rasgados, camiseta heavata y chupa de cuero negra con tachuelas. Brazalete de pinchos y botas camperas de ch√ļpame la punta y no te emociones.¬†Como aut√©nticas rock stars.

Como no podía ser de otra manera, Brian Johnson y Angus Young fueron el alma de la fiesta. Brian cantó con un chorro de voz que parecía que rasgaba las puertas del cielo. Por su parte, Angus, apareció vestido muy bien conjuntadito (como mi amigo Fermín, que siempre lleva calcetines y suéter a juego) con un traje de terciopelo rojo pasión. Poco le duró la ropa, porque terminó saliédosele la camisa fuera. Y la chaqueta también.

Ya me molar√≠a a mi tener un chorbo/amante con ese aguante, porque literalmente lo dio todo en el escenario y se marc√≥ unos riffs y unos solos que parec√≠a que iba a acabar reventando la guitarra, como Kurt Cobain antes de autopalmarla. Por cierto, os recomiendo encarecidamente que ve√°is el √ļltimo¬†documental sobre su vida, realizado con material in√©dito. Se llama Montage of Heck y aqu√≠ lo ten√©is.

Entre tanta gente, alguien me llamó la atención. Morenazo, buenas patillas, brazos generosos y una pinta de sucio sucio en la cama que no os quiero ni contar.

Mi intuici√≥n femenina me dijo que yo tambi√©n le sonaba, m√°s que nada porque √©l no dejaba de mirarme, hasta que me acerqu√© a √©l y le dije: Tu cara me suena. √Čl me dijo que llevaba un rato d√°ndole al coco y no ca√≠a. Empezamos a preguntarnos. Pongamos que se llamaba Hugo¬†y era de Valencia. Viv√≠a en un barrio que yo no hab√≠a pisado nunca, trabaja de t√©cnico de sonido y no frecuentaba los mismo ambientes que yo. Por lo que nos cont√°bamos era casi imposible que nuestras vidas, o miradas, se hubieran cruzado en alg√ļn momento. Y ¬†entonces ca√≠. Le pregunt√© si ten√≠a Tinder y en ese momento se nos encendi√≥ la bombilla.

A Hugo lo conocí virtualmente en Tinder. Hubo un crush después de que los dos le diéramos al corazón que te da luz verde para mensajearte a lo loco. Sus fotos mostraban un a un tipo duro (o que va de duro), motero, con monopatilla. Toca la guitarra y cualquier cosita que emita sonido. Me pirró su presentación, que dice así:

Estoy trazando un plan y quiero una socia con quien llegar a hacer fugas en taca taca. Busco una c√≥mplice alocada, divertida y sin tapujos. Buenos abdominales para risas, car√°cter guerrillero y a la vez que haga manchitas de babitas en mi camiseta cuando se duerma en mi pecho. A√Īado que paso de perfiles de scorts y fakes de otras p√°ginas.

Mi cabecita loca sacó sus propias conclusiones y pensó: Tiene su punto guerrero, intenta vivir la vida a tope y no le gusta la rutina. Es comprometido (por lo del taca taca), romántico, no es escrupuloso y le mola hacer la cucharita.

Hugo y yo conectamos ipso facto. Eso sí fue llegar y besar el santo. Tardamos poco en comernos el morro. Porque eso no fue besarse, sino una comida de morro en toda regla. Después de darnos el lote, noté la grandiosidad de su paquete. Al perecer mis besos y toqueteos le habían encendido más de la cuenta. Tuvo que desabrocharse la bragueta para no ahogarse. Aunque el menda no fuera rockero, de cintura para abajo era muy heavy. Hugo, he de deciros, no entendía de sutilezas (pa qué las quiere) y una vez finiquitada aquella batalla de ósculos, mordiscos, lametones y chupetones, me soltó a bocajarro Te follaría aquí mismo. Y yo, que soy muy cumplida con los deseos del prójimo, me di por follada.

Cuando llegu√© a mi casa, no s√≥lo mis partes bajas estaban on fire. Tambi√©n lo estaban mis labios superiores. Y los inferiores tambi√©n, para que enga√Īaros. Parec√≠a que me acabara de depilar una bestia parda con cera hirviendo. Llegad@s a este punto os preguntar√©is¬†que si tanto fuego hab√≠a, ¬Ņpor qu√© no nos fuimos juntitos? Pues porque mi Hugo, querid@s, ten√≠a que volverse pitando a Valencia. Era un viaje fugaz para ver a Angus and company, y al d√≠a siguiente ten√≠a que madrugar.

Aquella noche fue m√°gica. La luna era casi llena y miles de diademas luminosas con cuernos, a raz√≥n de 10 euros, llenaban las gradas del estadio. Fue una de esas noches para recordar. Y para recordar espero que tambi√©n¬†sea la noche de este viernes. Parto de la capital¬†del reino rumbo a ese barrio desconocido de Valencia para pasar la noche entera con mi Hugo. Aunque yo ya me di por follada aquella noche en el concierto, una cosa es la teor√≠a…y otra la pr√°ctica.

Y que me folle all night long.

¬°Feliz Sexo!

NO CREO EN LA CIENCIA, S√ďLO EN EL AMOR, LA M√öSICA Y EL SEXO. P.D.:Y EN TODOS SUS COMPA√ĎEROS DE VIAJES

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