Hombres de ficción

¡Hola Mis Chic@s Molon@s!

Siento haberme retrasado con el post pero he andado pachucha estos días, con mocos. En fin…para qué os voy a contar. Entre nosotras, Papá Noel está un poco gagá. Creo que no soy la única que lo piensa. Su hijo, con un aspecto mucho más saludable que su progenitor, parece que se ha hecho con el trineo y está revolucionando las chimeneas de medio mundo. Imagino que habrá estado bastante ajetreado con eso de que es el nuevo en la oficina.

papanoel

Para no abusar, estas Navidades me he pedido sólo una cosa. Me lo pediría a él, pero como debe deandar muy liado visitándoos a todas, listillas, me he pedido un hombre. Pero no uno cualquiera. Un hombre de ficción, o dos.

Por supuesto, me pediría a Paul Newman en sus tiempos mozos y maduros. Y a Marlon Brando también. A Robert Reford en Memorias de África. A Clark Gable en Lo que el viento se llevó, o al pequeño gran James Dean en todas sus películas. Para darle un toque de color, también me pediría al felino Sidney Potier en esa dulzura llamada Adivina quien viene a cenar esta noche.

Luce clase, porte, presencia y saber estar. Pero lo mejor de todo es que tiene muy claro lo que quiere. A su chica. Es capaz de convencer a quien sea de que el amor no entiende de razas. Pero dejemos a estos hombres que descansen en paz y quedémonos en nuestro siglo.

¿Qué os parece un atractivo profesor de universidad, inteligente, simpático, y algo castigador que nos de unos azotitos de vez en cuando? Este es el protagonista de la nueva apuesta literaria de invierno de la Editorial Planeta. No sale a la venta hasta el 22 de enero, pero como soy una chica molona, que tiene sus recursos… he logrado apañármelas para hacerme con un ejemplar. Estoy con el prota que ni duermo, ni como, ni na. No os digo más. Sólo os dejo este link a la web oficial del libro, en la que podéis ver el vídeo de lanzamiento, y descargaros las ochenta primeras páginas y engancharos como yo a este pedazo de novela, ultimaconfidencia.planetadelibros.com.

Y aquí está el pedazo de hombretón (este no es de ficción…pero también es profe de universidad, como el protagonista del libro) responsable de su autoría.

Me lo pido.

Vayamos a por el siguiente hombre que me pido para alegrarme la vida. Aunque sea rubio, porque a mí me van más los morenos, cómo me gustaría tener a mi lado a un hombre así. Un hombre que, cuando ya no queda nada, cuando ni siquiera ella lo recuerda, sigue cada día leyéndole su historia. Ahora mismo firmaba yo por tener uno así a mi vera.

O un Will Smith en Siete Almas. Más bueno no se puede ser. Siento ser una spoiler, pero es admirable cómo este hombre procura beneficiar al mayor número de personas antes de morir. Pura bondad, puro amor es este negro de planta extraordinaria que me conquista cada vez que veo esta película.

Y ese Paciente Inglés. Dejando a un lado la historia de cuernos, que no me gustan un pelo, qué mujer no caería rendida ante un hombre así. Qué pasión desmedida. Qué brutal desenfreno. Y qué manera de tocar y de desvestirla. Porque desvestir a una mujer es todo un arte, y más aún si mientras tanto, afuera están cantando villancicos de Navidad. Es como hacer contigo lo que la primavera hace con los cerezos. Por cierto Feliz Navidad, que aún no os había felicitado.

Cómo no, me pido también a Supermán. Este superhéroe no puede soportar la idea de que su chica muera, sin el poder salvarla y entra en una cólera digna de los Dioses más temerosos del Olimpo. Nada es imposible para la versión disfrazada de Clark Kent, que en un momentito le da unas cuantas vueltas al planeta Tierra, invierte el tiempo, se caga en las coordenadas tiempo-espacio y retorna, como si nada hubiera pasado y más contento que unas Pascuas, al momento en el que, ahora sí, puede salvarle la vida a su Lois Lane. ¿Es esto un hombre para tener a tu lado por si las moscas?

Para mi se lleva la Palma de Oro y el Oscar al mejor Hombre de la Historia mi querido y ensoñado Clive Owen en Amar peligrosamente. El apasionado Dr. Nick Callahan trabaja en un campo de refugiados en el desierto. La bella Angelina Jolie lo vende todo y se va a hacer el bien al continente africano. Como no podía ser de otra manera, los dos se enamoran no sólo perdidamente, sino peligrosamente. Él está absolutamente entregado a salvar a esos niños, pero ella es como un huracán que pasa por su vida al que, por mucho que él lo intente, no puede dar la espalda. Angelina es mucha Angelina, incluso para el gran Owen.

Y hasta aquí puedo leeros mi carta a Papá Noel. Feliz Navidad una vez más y como siempre… !Feliz Sexo!