Triángulo de amor bizarro

¡Hola Mis Chic@s Molon@s!

Cuando alguien me gusta, cuando alguien me gusta de verdad, en mi cabeza suena esta canción.

Cuando alguien me gusta mucho, me gusta tanto que me saca de quicio.

Cuando alguien me gusta, de repente el mundo se para y no para que me baje, sino para que lo disfrute como nunca lo había hecho hasta ahora. Cuando alguien me gusta, soy más yo que nunca.

Cuando alguien me gusta me siento más viva que nunca, sé que no estoy muerta.

Cuando alguien me gusta, ese alguien es el primer pensamiento con el que me levanto y el último que me llevo a la cama.

Cuando alguien me gusta me convierto en una yonqui del amor, adicta a ese olor, esa piel, esa voz cascada por culpa de demasiados vicios y excesos, esa mirada tuya, esa lengua y ese sexo entre inocente y perverso para el que no tengo palabras pero para el que sé que he nacido.

Cuando alguien me gusta, no me importa quedarme sin postre y nunca quiero irme a dormir.

Cuando alguien me gusta pienso en meterme entre sus piernas, entre tus piernas y dormir abrazada a ti toda la noche. Y que sudemos juntos.

Y es que me gustas más que escuchar mi canción favorita y que comer con los dedos.

Me gustas de todas las maneras posibles. Me gustan tus luces, pero tus sombras me gustan más aún.

Me gustas más que levantarme tarde.

Me gustas más que el kalimotxo y que bañarme desnuda en el mar.

Me gustas más que vivir en un verano eterno.

Me gustas más que bailar hasta que se haga de día.

Me gustas porque los atardeceres me llevan a ti, los helados tienen tu sabor, las noches llevan tu nombre y la resaca tu recuerdo.

Me gusta tu olor, me gusta ese lunar que tienes en la mejilla izquierda. Me gusta el color de tus ojos y esa mirada tuya. Me gusta cómo fumas ese pitillo. Es tan tú. Me gusta cómo te acercas a la barra para pedir un gin tonic sin mariconadas, como tú las llamas.

Me gusta tu nombre, me gusta cómo suena cada una de las letras que lo forman. Suena a noche de bodas, a luna de miel, a paseo por la playa, a ir al cine el domingo a ver una peli en versión original. Suena a concierto de los Rolling, suena a una botella de vino tinto para dos con vistas al mar.

Me gustan tus besos, sólo uno de ellos basta para sanarme. Y tu cuello, ese cuello que me lleva a desesperar cada vez que pienso en él. Y tus dedos, y tus manos, que aunque no sean las de Wim Mertens son las únicas que quiero que me toquen. Por Dios que no dejen de tocarme.

Me gustas tanto que cuando te miro se me pone esa cara de boba y no puedo dejar de sonreir aunque en el telediario estén dando las noticias.

Me gustas tanto que te veo y no puedo evitar morderme los labios.

Ahora que te he dicho que me gustas, te pregunto ¿Te gusto yo a ti?

¡Feliz Sexo!