¿Sobreviviré?

¡Hola Mis Chic@s Molon@s!

Hay amores que matan. Otros simplemente se terminan, se consumen y acaban muriendo. Si este último es tu caso, intenta no volverte loc@ preguntándote por qué. Las cosas simplemente son o no son. Salen o no salen. Si la historia se ha acabado, es porque no tenía que ser. No le des más vueltas o acabarás maread@. O loc@, que aun es peor.

einstein

Morir de amor, aunque suene de lo más romántico y poético, ya no se lleva. Está pasado de moda, como las hombreras o los pantalones de campana. En serio. Desde que Romeo y Julieta se hicieran la picha un lío allá por el siglo XVI y se mataran los dos a lo loco, no he conocido a nadie que se haya muerto de amor. Bueno, están también los amantes de Teruel, que no recuerdo si fueron antes o después, y que además de ser tonta ella y tonto él, la palmaron los dos por no darse un buen beso a tiempo.

Pero dejemos a los muertos que descansen en paz y ocupémonos de ti.

Artist@, ahora vuelves a ser un hombre o una mujer libre y sin compromiso. Así que respira hondo, cuenta hasta 10 y felicítate por tu nuevo status sentimental. Aunque no es necesario que lo publiques en Facebook, y menos con el símbolo de un corazón roto. Por favor.

Cierto es que compartir es vivir, pero hay cosas maravillosas que te brinda la soltería. Palabra de single. Así que dale al play y ¡a bailar!

He aquí unos cuantos no consejos de supervivencia ante rupturas sentimentales:

1. Amigos

Mientras duró tu relación amorosa sentimental, quizás dejaste de lado a tus amigos, te olvidaste de ellos. Sin embargo, ellos siguen ahí, siempre están ahí. Los amigos son esos tesoros de incalculable valor que se tienen de por vida y de forma incondicional. Rodéate de tus amigos, tenlos bien cerquita.

Recuerdo cuando andaba yo como Shakira, no con Piqué, sino loca, ciega, sorda, muda y pegada como una lapa a un tipejo hace unos años y la cosa acabó mal. Cuando la historia se terminó, tod@s, absolutamente tod@s mis amig@s, estuvieron ahí al pie del cañon, aguantándome día y noche. Día a día. Cada semana. Todos los meses, hasta que se me pasó la tontería. Eso no tiene precio.

2. Ni tanto ni tan calvo.

No es una buena opción ir de femme fatale o machito cabrío por la vida, sobre todo por las noches y en los bares. Se te verá el plumero, te lo aseguro.

Tampoco vayas por ahí con la misma cantinela a todo pichichi, hombre o mujer según tu orientación sexual, al que te acerqes. Saldrán huyendo como alma que lleva al diablo. Es bastante patético encontrarte con alguien que se tira toda la noche contándote su fatídica historia de amor. El rollo Superviviente dejémoslo para los reality shows de la caja tonta, por favor.

Me acuerdo de un tipo con el que crucé miradas en un bar hace un tiempo. Me pareció interesante pero en cuanto abrió la boca la cagó. No dejaba de lamentarse y de enseñarme fotos de su ex novia en el móvil. Incluso se atrevió a decirme ”Ya te contaré”, como si aquella conversación fuera a tener alguna continuación en el futuro. Me entró risa, me entró pánico, así que me piré a la francesa. Luego me enteré que este tipo tenía la misma lamentable estrategia de caza con todas las mujeres que conocía. Lógicamente no tuvo éxito con ninguna hasta que no cambió de estrategia.

3. En tiempo de guerra, todo agujero es trinchera.

Tirarte a todo lo que se menea para olvidarte de tu ex no funciona. Pero si haces oídos sordos a lo que te digo, si decides no hacerme ni puñetero caso, que será lo más probable, si decides tirarte a todo lo que se menea, por lo menos usa el preservativo. Siempre.

Y ya que estamos, escucha este video impagable. Al menos un par de veces, no te arrepentirás.

4. Beber hasta perder el control.

Como canta La Fuga, “penas y alcohol, mezcla fatal”. Tienes derecho a un par de copas o unas cuantas cervezas o un chupito de Jagermeister. Si te pasas, no sólo perderás el control, sino la decencia, los papeles y el norte. Y cuando la borrachera se desvanezca a la mañana siguiente, llegará la tocapelotas de la resaca y te hundirá aun más en la miseria y en tu particular pozo sentimental.

Y prudencia por favor. Si bebes, no conduzcas. La Dirección General de Tráfico te lo agradecerá, y todos los que te quieren también.
Por último, si decides beber hasta perder el control, déjate el móvil en casa o te arrepentirás cuando sea demasiado tarde y hayas hecho alguna llamada poco acertada califacada de “cagada monumental” a altas horas de la madrugada, con un ciego como un piano a quien tú y yo sabemos.

5. Celos

Eso de intentar dar celos al ex es una pésima idea y resulta de lo más patético. Y sobre todo, no funciona. Comerte el morro y tontear con alguien delante del ex no es digno de un@ chic@ molon@. Por favor, no lo hagas.

6. Sal de tu zona de confort y aprovecha tu tiempo para conocer gente nueva. Viaja, aunque sólo sea una escapada fuera de tu pueblo o de tu ciudad. Pon rumbo a lo desconocido, no temas y atrévete a soñar de nuevo.

7. Un clavo saca otro clavo.

Estoy de acuerdo, pero no te enganches a un clavo ardiendo. Echarte churri, cari, amor, novi@, chic@ nada más terminar una relación no es la mejor de las ideas. Al menos esa es mi opinión. Creo que necesitas un respiro, necesitas estar un tiempo sol@ y reconstruirte después de la ruptura, que digo yo que algo te habrá desmontado.

Date tiempo y no te precipites en tener una nueva relación. Ya lo he dicho en alguna ocasión: Amor y mortaja del cielo bajan.

8. Tampoco hagas lo contrario y te cierres al amor. Eso es absurdo. El miedo a que nos vuelvan a hacer daño se apodera de nosotros y no nos deja volver a empezar. No seas tont@, el que no arriesga no gana y si te cierras al amor, el amor lógicamente no podrá entrar de nuevo en tu vida.

9. ¿Cómo quedamos? ¿Como amigos?

Eso de quedar como amigos es como una peli de ciencia-ficción, es un cuento chino. Vamos, el timo de la estampita. No conozco a nadie que mantenga una relación de amistad con su ex. Al menos, inmediatamente después de la ruptura. Deja que pase el tiempo, y cuando ell@ no te importe como antes y sigas queriéndol@ en tu vida, inténtalo si quieres. Ya me dirás qué tal.

9.¿Y si…?

¿Y si se va con otr@, y si me l@ encuentro por la calle, y si ha rehecho su vida…?

ojo sexo

Esta es la parte más jodida de todas amig@. Será lo que será, whatever will be will be. Intenta quitarle hierro al asunto y no dramatizar demasiado. No voy a caer en frases de manual (las odio) ni en típicos tópicos y decirte que no te merece, que tú eres mejor, que no te llega ni a la suela de los zapatos. Puede ser que sea así, puede que no. Lo único que puedo decirte es que todo pasará y que sobrevivirás.

Un buen amigo me dijo hace tiempo “Pepita, no malgastes tu tiempo deshojando margaritas.” Ahora soy yo la que te lo dice.

Insisto. Sobrevivirás, todos lo hacemos.

POST DATA: Casi se me olvidaba. Si en esta ocasión eres el abandonador, el malo o la mala de la película, haznos a todos un favor: No marees. Si has decidido poner punto y final a tu relación, se consecuente y no seas como el perro del hortelano que ni come ni deja comer.

¡Feliz Sexo!