Porque s√≥lo creo en el amor, la m√ļsica y el sexo.

Recuerdo una película, 9 Songs (9 canciones). Dirigida por Michael Winterbottom, fue rodada en vídeo digital y sin guion. Los diálogos son nada más y nada menos que las improvisaciones de sus dos actores. En este film se ruedan hasta nueve escenas de sexo explícito, llevando a la gran pantalla la novela Plataform, de Michel Houellebecq.

La vi hace a√Īos una tarde en el sof√° de casa. A pocos metros, en su rinconcito de siempre, mi t√≠a Isabel√≠n de casi 90 a√Īos me acompa√Īaba en el visionado de esta pel√≠cula. Yo me ruborizaba con cada escena, ciertamente muy inc√≥moda viendo esa pel√≠cula con mi longeva t√≠a. En varias ocasiones pens√© en darle al stop y poner alguna serie o pel√≠cula menos expl√≠cita. Ella, en cambio, no se ruboriz√≥ en absoluto. Al contrario, no dejaba de re√≠rse viendo mis gestos y mi apuro. Me dijo, ‚Äúhija, en esta vida se hace de todo‚ÄĚ. Y ri√≥ a carcajadas.

Me dejó sin palabras.

Mi t√≠a muri√≥ hace unos meses, y en una de las √ļltimas charlas de mujer a mujer que mantuve con ella, me confes√≥ que todav√≠a segu√≠an vivas sus bajas pasiones. ‚Äú Pepita, el deseo de sexo nunca muere, nunca. Esto (se√Īalando su sexo) siempre est√° vivo‚ÄĚ .

De nuevo. Me dejó sin palabras. Pero dejemos a mi tía en paz y volvamos a 9 Songs.

El film transcurre entre flashbacks de Matt (Kieran O’Brien), recordando a su novia, Lisa (Margo Stilley), desde que la conoce en un concierto en Londres hasta Navidades cuando ella regresa a los States. En esos flashbacks suceden los 8 conciertos intercalados con relaciones sexuales entre ellos.

Llamadme viciosa, pero ser√≠a incre√≠ble poder hacer el amor o follar, al gusto, en medio de un concierto. Salvo que se√°is unos desvergonzados y no os importe que os saquen a l@s dos del garito por esc√°ndalo p√ļblico, es algo que pocos haremos en nuestra vida, desgraciadamente. Pero hay una opci√≥n menos exhibicionista y aunque no tan morbosa, s√≠ digna de degustar por aquello de no morirse sin haberlo probado: un indecente encuentro en el ba√Īo. Os recomiendo el tocador de se√Īoras, suele estar m√°s limpio.

Para m√≠ un concierto es uno de esos momentos estelares, de pel√≠cula, que se escapan de la aburrida rutina, un festival para los sentidos. Es innegable la atracci√≥n que¬†despierta la m√ļsica en directo,¬†el poder esas voces valientes sobre el escenario o la potencia de las notas que salen de las guitarras. Para mi es casi pornogr√°fico, como muchas otras cosas de la vida cotidiana que pasamos por alto, porque como dice mi inefable madre, No est√°s a lo que tienes que estar (aunque no en este contexto, obviamente).

A m√≠ la m√ļsica se me mete en la piel, me hace vibrar, y de repente poco puede hacer la raz√≥n sobre mi cuerpo y aquello que llaman alma. Todo se convierte en deseo, placer y ganas de sexo y pasiones. Por eso, cierro los ojos, sue√Īo despierta y vivo, corta, pero intensamente.

Salvo que sea algo infumable, cualquier concierto es digno de escuchar, de ver y de sentir. Con la cuadrilla, a veces mejor sola que mal acompa√Īada, un mano a mano con mi gran amiga Mary Charming de La Roda (provincia de Albacete), o abrazada a aquel guap√≠simo e irresistible a rabiar israel√≠ que tantos veranos tard√© en olvidar.

Hay miles de estudios que confirman y demuestran por en√©sima vez que la m√ļsica estimula, excita, enciende por dentro y pone los pelos de punta. Siendo m√°s pol√≠ticamente incorrectos, algo que me encanta, la m√ļsica nos pone cachondos. A todos. Electrifica, envuelve, nos libera, nos empodera, provoca sensaciones que van m√°s all√° del sexo y de nuestra, a veces, f√ļtil existencia.

A m√≠ me hace renacer, me devuelve a aquellos brazos, un flashback al pasado, a un instante min√ļsculo, el recuerdo de una compa√Ī√≠a a mi pesar inolvidable, un lugar lejano, una √©poca que no volver√°, unos besos interrumpidos o una cama revuelta.

La m√ļsica, a veces es mejor que el sexo. Seg√ļn el sexo, seg√ļn la m√ļsica.

Así que, dentro de lo que ya conocéis como el Manual De Las Chicas Molonas (MDLCM), os propongo que os montéis vuestro propio concierto en casa. No sé si podréis aguantar el ritmo de Matt y Lisa, ojalá. Confío en vosotras.

Pinchad esos temazos que os gustan a los dos. Para la selección, podéis hacer un repaso a los conciertos a los que habéis ido juntos, rememorar vuestras canciones. Esas canciones de ayer, de los viajes que habéis hecho juntos, de los bailes en las primeras citas o simplemente esas la canciones que os gustan.

Recordad que se trata de un auténtico concierto, los dos, mano a mano, en casa. Así que tened a manos vuestras cervezas, unas copas, lo que soláis beber. Yo tomaré un kalimotxoo, 50% vino, 50% coca cola (light en mi caso, hay que cuidarse y mantener la línea). Incluso vestíos a conciencia para la ocasión. Y bailad, en la oscuridad, hasta el anochecer, o el amanecer, y cantad, cantad.

 

Por favor, no se trata de que le deis al Play y os metáis en la cama, que entiendo que es una opción casi irrechazable y una proposición bastante indecente, pero en esta ocasión se trata de ir juntos a un concierto.

De todas formas me permito dejaros una selección de canciones de la banda sonora de 9 Songs y una sugerencia para cada una de ellas, a lo Matt y Lisa.

1.     Elbow-Fallen Angel

Pasar un día en la playa

2.     Elbow РGrounds For Divorce

Acaríciate sin permiso para ti, para ell@ o para los que no miran.

3.¬†¬†¬†¬† Michael Nyman¬†‚Äď Debbie

Abrazos desnudos

4.   Isobel Campbell & Mark Lanegan РCome Undone

Una ba√Īera llena de agua, t√ļ y quien t√ļ quieras

5.¬†¬†¬†¬† The Von Bondies¬†– C’mon C’mon

Cierra los ojos, deja que te ate y déjate llevar. O véndale, átale y llévale donde quieras.

6.     The Dandy Warhols РYou Were The Last High

Jugar con las cortinas abiertas

7.     Black Rebel Motorcycle Club (BRMC) РLove Burns

Investigar y saborear el cuerpo ajeno. Con la lengua, con las manos.

8.     Franz Ferdinand РJacqueline

Y por supuesto… Ir juntos a un concierto y ser valientes.

Yo mientras tanto, me voy con mi m√ļsica a otra parte.

¬°Feliz Sexo!