Estoy como loca con las aplicaciones para ligar online

¡Hola Mis Chic@s Molon@s!

Estoy como loca con las redes.

Os explico por qué. Cuando vivía en Bilbao, no me lo monté demasiado mal y entre encuentros en bares y en la red, pues chic@s, bien que me apañaba a pesar de que el panorama está muy malito. Conozco a todos los amigos de mis amig@s, a la gente del pueblo, a las cuadrillas amigas de mi cuadrilla. Cuando no había plan y nadie me veía, paseaba sin descanso las calles de la ciudad en busca de una mirada, un gesto, un abrazo.

De vez en cuando me unía a eventos Couchsurfing en un bar al lado de la ría de Bilbao y testaba algún que otro maromo de Tinder. Con uno de ellos fui a un garito de jazz, con otro a cenar a un bar muy cool de un barrio muy pijo y de otro me enamoré perdidamente la primera noche que nos acostamos para desenamorarme completamente en cuanto abrí los ojos. Pero de un tiempo a esta parte no hay manera, a estas alturas de la vida es imposible conocer gente. Cuando digo gente, digo chicos con los que follar, entenderéis.

(Minuto 2:33)

A punto he estado de tirar la toalla, cortarme la coleta o meterme a monja y entregarme a Dios en cuerpo y alma, hasta que milagrosamente he redescubierto Adoptauntio. Estoy flipando con la nueva colección de maromos y tengo el carro de la compra a tope de machos. Como intuiréis, estoy preparando el terreno, y la cama de paso, para cuando vuelva. Va a ser apoteósico, palabrita del niño Jesús. He modificado mis criterios de búsqueda, ya no soy la que era, y este es el tío que quiero adoptar.

De entre 36 y 42, nada de musculitos. Que vista normal, con intelecto más que decente y una conversación más allá de la superficialidad cotidiana. Que al menos beba de vez en cuando y que tolere el humo. Que sea artista, melómano, que pase olímpicamente de la televisión y le apasione viajar. Hay mucho más, pero tampoco es cuestión de abrumar.

Y sobre todo, que sea la mejor persona que conozco. Ahh, y todo esto dentro de los límites fronterizos de la provincia de Vizacaya, mejor si es en la ciudad de Bilbao. Con todo este popurrí no os creáis que he encontrado a mi príncipe azul, pero mis pesquisas se dirigen por el buen camino. En mi pantalla han desfilado muchos chicarrones del norte.

También me he encontrado con algún capullo que otro, de esos que ya piden explicaciones sin haberte conocido y te montan una bronca del quince porque no les contestas. A mí hay varios que no me han contestado, y lo respeto. Ellos se lo pierden, pienso, pero no les monto un show. Otros sin gracia, con cero conversación, repelente, estirados, raritos, cortitos, etc… También me he encontrado con un surfer muy guapo que luego no sabía ni hablar, con un pijo muy simpático, con un ejemplar rural que se dedica a la curiosa tarea de esculpir ballenas con maderas extraídas de las profundidades del mar, con un roquero que parecía auténticamente molón pero que luego resultó no valer la pena, un casado que quería probar experiencias nuevas, con un tipo de lo más misterioso que se consideraba un perfecto y apuesto gentleman en busca de una sumisa a la que azotar y con un chico muy interesante, en pareja descubrí más tarde, que buscaba a una tercera para meterse en la cama.

428676_153854_1

Love, Gaspar Noe

Al final, las aplicaciones de deating online, para bien o para mal, no es más que una mi versión del mundo que hay afuera, pero en formato digital. Los mismos buitres acechando, los mismos sosos de soporífera tertulia que esperan que le des conversación por los siglos de los siglos, los mismos apuestos que vuelven loca a cualquier mujer, los mismos apasionados con los que no dudarías ni un instante en escaparte a cualquier otra parte, los mismos tipos interesantes que estimulan tu mente (y todo lo demás) y tristemente los mediocres que bamban por las calles o los bares son los mismos que forman este supermercado de citas online.

Afortunadamente para mí finalmente he conocido, virtualmente claro está, a dos tíos que  me han gustado. !Entre dos tierras estoy! Los dos son vascos. Uno es un yogurín. Tiene 27, cumplirá los 28 en el mes de octubre, y es guapo de remate. Se dedica a la consultoría y por el momento vive en USA. Parece ser que vuelve en noviembre. Como yo, qué preciosa casualidad. El otro es un risueño pediatra que viaja por el mundo despertando sonrisas y curando entre los más pequeños esguinces y fracturas, del cuerpo y del alma.

Amig@s mías, auxiliadme, iluminadme por el mejor camino. ¿Con cuál me quedo? Aunque, bueno, al igual que hacen ellos, siempre puedo quedar con los dos y a ver lo que pasa. Y que se enfrenten titánicamente en una contienda bélica por mi amor. Y que muera el peor. Esto ultimo es broma, pero es que los finales melodramáticos son los mejores.

¿Soñar es gratis no?

¡Feliz Sexo!

NO CREO EN LA CIENCIA, SÓLO EN EL AMOR, LA MÚSICA Y EL SEXO. P.D.:Y EN TODOS SUS COMPAÑEROS DE VIAJES

Sígueme en:

Twitter https://twitter.com/PepitaLaNuit

Instagram https://instagram.com/pepitalanuit

Contáctame en escribenos@cosmopolitan.es