Salma Hayek, la perfecta invitada

La máxima de un buen anfitrión es atender y agasajar a sus invitados, pero en ocasiones son estos los que terminan ocupándose del cotarro, sobre todo cuando el encuentro en cuestión queda entre amigos. Eso es precisamente lo que le sucedió a Salma Hayek durante su visita a la casa de Ryan Reynolds, con el que recientemente compartía su primera cinta juntos, El otro guardaespaldas. Las redes de la actriz mexicana nos revelaban una velada entre las familias de la diva latina y la formada por el canadiense y Blake Lively. En esa reunión, la esposa de François-Henri Pinault se encargó de deleitar el paladar de los comensales y entretener a la pequeña Inés, que el próximo mes de septiembre cumplirá su primer año de vida. Y no es una elucubración nuestra, fue la de Veracruz la encargada de narrárnoslo junto a una bella instantánea cocinando con la pequeña en brazos, mientras Hayek y el actor en el fondo de la imagen hacen todo tipo de carantoñas para deleitar al bebé.

“Cuando tus amigos te invitan a cenar y acabas haciéndolo todo tú”, escribió la intérprete de 50 años, que acaba de protagonizar la portada de una reconocida revista en la que confiesa llevar peor la pérdida de la vista que la menopausia como daños colaterales del paso del tiempo. La amistad de la protagonista de Gossip Girl y su esposo con Hayek se retrotrae al año 2012, cuando la estadounidense y nominada al Oscar compartieron el rodaje de Salvajes, adaptación de la novela homónima de Don Winslow dirigida por Oliver Stone.

Durante la promoción de aquella película, Lively mostró la pasión que sentía por su compañera de trabajo. “Me refiero a Salma Hayek como mi novia, realmente me siento enamorada de ella. Es el verdadero amor de mi vida. Es una actriz espléndida y verla luchar contra estos hombres fue algo increíble. Nunca parece tonta, es preciosa y un absoluto encanto también”, señaló al portal Entertainmentwise. Buena culpa de esa buena sintonía son las cualidades culinarias de la mexicana, que cautivaron su exquisito paladar. “Cada vez que voy a su casa, hay tan buena comida”, afirmó la reina del Upper East Side hace cinco años. Lo dicho, la buena gastronomía les cría y ellos se juntan.