Meghan Markle y el príncipe Harry ultiman los detalles de su enlace

Es el evento más esperado de la primavera y los protagonistas derrochan magia. La boda de Meghan Markle y el príncipe Harry será uno de los acontecimientos de este 2018. ¿Por qué? Es evidente que estamos ante un enlace que nos proporcionará romanticismo a raudales porque la pareja demuestra la enorme sintonía que hay entre ambos y no sienten ninguna vergüenza de demostrarlo en público. Él está tan seguro del amor profundo que siente por la estadounidense, que se ha negado a firmar el acuerdo prenupcial al que suelen acogerse todos los miembros de la casa real británica. Esta decisión ha removido alguna conversación en los despachos de Buckingham Palace. Lo cierto es que los novios gozan de un carisma que ya le gustaría a su hermano William, que ha pasado a un segundo plano, o a su propio padre, el príncipe Carlos, el responsable de que la ceremonia de su hijo menor sea un éxito.

La exactriz ha generado, por esa magia que rodea a las casas reales europeas, una enorme admiración y respeto del pueblo británico. Su cercanía con la gente que espera durante horas para estar en la primera final de su actos oficiales nos recuerdan al cariño y la admiración que generó su suegra. Además, con su estilo ha eclipsado a su cuñada, la duquesa de Cambridge, con la que aseguran mantiene una muy buena relación. Desde todos lados tratan de compararlas, pero cada una en su estilo lo defiende con muy buena puntuación.

¿Y qué me decís del cambo radical de él? Ha dejado de fumar, afirman, ha rebajado la ingesta de alcohol y ha empezado a trabajar su físico con constancia. No solo para estar como un pincel el día de su boda, sino producto del cambo de vida, para bien, que le ha proporcionado su pareja, una mujer muy preocupada por la dieta y por mantener un estilo de vida sano. ¡Quién le ha visto y quién le ve!