Oscar, un error sin precedentes

¡Tierra trágame! Eso debieron pensar todos los presentes en el Dolby Theatre cuando alrededor de las 6.15 (hora española) el productor de La La Land paró la gala para anunciar que en la tarjeta de Mejor Película ponía Moonlight. “¡No es un broma!”, decía Jordan Horowitz ante las miradas de estupefacción de Faye Dunaway y Warren Beatty, encargados de la lectura del premio más importante y esperado de la noche. ¡Menudo bochorno! Un error garrafal que ensombreció del todo una gala que Jimmy Kimmell llevó al dedillo para resultar atractiva en la pantalla y en redes. Ágil, con ritmo, ejerciendo de maestro de ceremonias de verdad, sacándole partido a sus vaciles continuos a Matt Damon (los mismos que mantiene en su espacio de noche), haciendo caer del cielo todo tipo de chucherías y dulces para el deleite del patio de butacas y procurando momentos virales, como el grupo de turistas anonadados que introdujo en el espectáculo o el saludo que envió a Donald Trump vía Twitter con un hashtasg, #MerySayShi, que se convirtió en Treding Topic Mundial en cuestión de cuatro minutos.

No obstante, la cinta del jovencísimo Damian Chazelle fue la gran vencedora de la noche, con seis premios, entre ellos la Mejor Dirección, la Mejor Actriz – Emma Stone –  Mejor Banda Sonora, Mejor Fotografía, Canción Original y Diseño de Producción. Tres se llevó la reivindicativa Moonlight. Además de ser elegida como la Mejor Cinta del Año, la producción de Brad Pitt también pasará a la historia por su protagonista, Mahershala Ali – Mejor Actor Secundario – y Barry Jenkins en el apartado de guión. En tercer lugar, la medalla de bronce, fue para Hasta el último hombre. El drama protagonizada por un Jeff Bridges en estado de gloria fue reconocido en las categorías de Mejor Montaje y Mejor Sonido.

Congrats to #EmmaStone on her Best Actress win! #Oscars (Photo credit: Kevin Winter/Getty Images)

Una publicación compartida de Us Weekly (@usweekly) el

La alfombra roja defraudó en general. No abundó el glamour ni tampoco los grandes vestidos, los errores superaron a los aciertos, en una noche en la que el blanco se impuso al resto de colores, aunque en la paleta del desfile hubo unos cuantos estilismos en negro y rojo reseñables. Nos quedamos con el brillo del Armani que lució la francesa Isabelle Huppert, que volvió a casa una vez más sin la deseada estatuilla. Emma Roberts tuvo la enorme suerte de lucir un Armani Privé vintage, creado por el mismísimo Giorgio Armani. Muy parecida fue la opción elegida por una Michelle Williams que volvió a ser fiel a Louis Vuitton. Viola Davis acertó de pleno con otro Armani de alta costura en rojo, lo mismo que el Givenchy Haute Couture diseñado por Riccardo Tisci que lució Emma Stone, la pelirroja de moda, en su noche más gloriosa.

Lilo lanza una colección para Lavish Alice

LiloLavishAliceAlgo está pasando con Lindsay Lohan. ¡Quién la ha visto y quién la ve! Si hace poco más de un mes se le venía el mundo encima con la condena de 125 horas sociales, esta experiencia ha resultado un revulsivo emocional, que le está empezando a reportar las primeras alegrías en muchos años. El cumplimiento de la condena se está llevando a cabo en un centro para niños de Nueva York. Tan en serio se ha tomado su trabajo y lo que representa que los responsables de Duffield Children’s Center han resaltado la grata impresión que se han llevado de la intérprete, además de la atención y cariño que les presta a los niños y su puntualidad.

LiloarcoirisEse mismo karma es el que le reporta energías para coger un avión y regresar a Londres, donde vive desde que el septiembre de 2014 estrenara la obra Speed-The Plow. A la niña rebelde de Hollywood le esperaba una cena y fiesta privada con la que Louis Vuitton daba la bienvenida al verano y allí coincidió con Bar Refaeli y Naomi Campbell.

LiloLavishAlice2Y de la capital británica a Monte Carlo, donde disfrutó el domingo de unas compras junto a su amiga Brittany Bird. Su entorno más cercano se ha convertido en el mayor apoyo desde que su relación con Mathia Milani hiciera aguas el pasado mes de mayo, tras una fuerte discusión en un restaurante de Milán. También ha sido clave el lanzamiento de su nueva colección de ropa junto a la firma online Lavish Alice, con prendas para el próximo otoño-invierno, de las que la propia Lilo ha hecho de maniquí, confirmando una vez más su enorme química con la cámara. Muchos críticos de moda han resaltado el cambio de imagen para bien de la polémica celebridad. ¿Será, por fin, cierto el lema del reality de Cosmo, Lindsay: una nueva oportunidad? Nosotros sentimos buenas vibraciones, ojalá se confirmen.