Kristin, Cynthia y Kim, tres triunfadoras

KRISTINHace tiempo que no echamos un vistazo a la actualidad de las compañeras de reparto de Sarah Jessica Parker en Sexo en Nueva York y es justo y necesario colmar la curiosidad de todas aquellas fieles seguidoras de la comedia, que no solo son fans de Carrie Bradshaw. Empezamos por Kristin Davis, que acaba de estrenar en iTunes Gardeners Of Eden, un emotivo documental en el que se denuncia el aniquilamiento de elefantes africanos. La intérprete de 50 se ha involucrado en este trabajo con el que espera que la gente tome conciencia de la caza furtiva, que acaba diariamente con la vida de 96 de estos bellos ejemplares en vías de extinción. La que diera vida a Charlotte se ha pasado a la producción en su vertiente más filantrópica y naturalista, trabajo que compagina con el cuidado de su hija adoptiva, Gemma Rose Davis, con la que comparte su vida desde 2011.

KRISTIN&CYNTHIALa mismísima Kristin era la encargada de confirmarnos la buena relación que mantiene con sus compañeras de serie. Davis acudía al pase de la última cinta de Cynthia Nixon, James White, donde, casualidades de la vida, la actriz de 49 años encarna a una mujer que lucha contra el cáncer. Un papel que tocará la sensibilidad de su protagonista, una superviviente del cáncer de pecho. El encuentro fue en el teatro Harmony Gold de Los Ángeles y Kristin no quiso perder la oportunidad de compartirlo con sus seguidores de Instagram. La noche para las dos amigas no terminó en el cine, ambas compartieron cena en el gastropub The Pikey.

SENSITIVESKINPonemos la guinda con Kim Cattrall, a la que la televisión sigue reportando grandes alegrías profesionales. Su última producción, Sensitive Skin, acaba de ser nominada a los Emmy Internacionales, que serán entregados el próximo 23 de noviembre en el hotel Hilton de Nueva York. Esta producción canadiense es una adaptación de la aclamada serie británica de la BBC Two, en la que se relata el declive de una modelo y actriz cuyo matrimonio también está en crisis, amenazado por la tentación sexual, los celos profesionales y el miedo al futuro.