Emily Blunt deslumbra allí por donde pasa

Es una de las actrices del momento porque ha resucitado a un personaje clásico de Disney, Mary Poppins, una apuesta arriesgada para un actriz que no parece tener miedo a los retos ambiciosos. Emily Blunt acaba de pasar por Japón para presentar El regreso de Mary Poppins donde ha deslumbrado con un estilismo de Gucci formado por un cuerpo bustier de lentejuelas y pedrería con una falda de tul negros. Perfectamente maquillada para la ocasión, Emily optó por una simple coleta para recoger su pelo, sello de identidad de una estrella que se distingue por la naturalidad en sus estilismos.

Blunt ganó en 2010 los premios Virtuoso Award del Festival de cine de Santa Bárbara y mejor actriz del Círculo de Críticos de Cine de Vancouver por su trabajo en La reina Victoria, donde encarna a la monarca en sus años de juventud, su ascenso al trono y el momento en el que conoce al amor de su vida, el príncipe Alberto, al que encarna Rupert Friend. Esta cinta dirigida por Jean-Marc Vallee, producida por Martin Scorsese, pueden descubrirla los abonados de COSMO el próximo lunes, en pleno late night (23.06 h).

Junto a John Krasinski, otro de los actores más codiciados del momento, forma una de las mejores parejas de Hollywood. Su historia de amor empezó unos meses después de que la británica y Michael Bublé decidieran dar por finalizado su noviazgo de tres años. Blunt y Krasinski no tardaron mucho en comprometerse y en julio de 2010 contrajeron matrimonio en el idílico lago Como. Cuatro años después llegó su primera hija, Hazel, y en julio de 2016, la pequeña Violet.

La 90ª edición de los premios Oscar, todo según lo previsto

Sin sorpresas, siguiendo el guión previsto por los especialistas y con una gran triunfadora de la noche: la inclusión. La 90ª edición de la gala de los Oscar será recordada por la reivindicación del movimiento #MeToo y por la conquista del cineasta Guillermo del Toro, que pasa a formar parte del olimpo de la industria cinematográfica como antes lo hicieron sus compatriotas Alfonso Cuarón y Alejandro González Iñárritu. La forma del agua, a la que muchos críticos han definido como obra maestra, se llevó no solo el Oscar a Mejor Película, también la Mejor Dirección.

Pero no hay premios de la Academia en los que no pasen cosas, pese a que sus protagonistas traten de pasar inadvertidos. Jennifer Lawrence, la actriz mejor pagada del momento, fue parte de las miradas del patio de butacas por su actitud deshinibida con un vaso de vino blanco minutos antes de que Jimmy Kimmell arrancara el espectáculo. Otro de los momentazos fue la memorable idea de regalar una moto de agua, que presentó cual anuncio televisivo la veterana Helen Mirren, a aquel premiado que diera el discurso más corto, y el ganador fue Mark Bridges, ganador de la estatuilla por el Mejor Diseño de Vestuario por El Hilo Invisible. Además, fue la primera ocasión en la que una estrella de la NBA, Kobe Bryant, se llevó el Oscar a Mejor Cortometraje Animado por Dear Basketball, del que es productor.

También tuvo su momento de gloria Rita Moreno con su entrada triunfal para entregar el Oscar a la Mejor Película de Habla No Inglesa. La puertorriqueña, estupenda a los 86 años, se presentó en el Dolby Theatre con el mismo vestido que llevó en la gala del año 1962, cuando se alzó con el galardón a Mejor Actriz de Reparto por West Side Story. Otro de los momentazos de la ceremonia fue el homenaje que dieron varios actores (Gal Gadot, Lin-Manuel Miranda, Mark Hamill, Lupita Nyong’o, Emily Blunt, Ansel Elgort, Armie Hammer, Margot Robbie y Guillermo del Toro), liderados por el maestro de ceremonias, al público que llenaba a esa misma hora el Teatro Chino, a pocos metros de donde se llevaba a cabo la ceremonia.

En cuanto a estilismos tenemos que decir que hubo de todo, es decir, glamourosos estilismos acertadísimos, como el Chanel Haute Couture en blanco que lució Margot Robbie, el mismo tono por el que se decantaron Laura Dern (Calvin Klein), el impresionante Balmain 44 François Premier que lució Jane Fonda o el Atelier Versace en azul eléctrico con el que se presentó una exuberante y sensual Jennifer Garner; y desastres para olvidar, como el indefinible Gucci que eligió Salma Hayek, el Armani azulado con un gran lazo en la cintura que trató de defender Nicole Kidman (hasta esta noche nunca había fallado entre las más elegantes) o el Christian Siriano de Whoopi Goldberg, indescriptible tela, excesivo volumen en la falda y un escote pavoroso.

Jennifer Garner’s beauty in motion on the #Oscars red carpet. @jennifer.garner

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#WhoopiGoldberg at the 2018 #oscars

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Blake Lively, reina del front row

¡Blake Lively ha vuelto a escena! La actriz, que como os contábamos en COSMO ha perdido los 27 kilos que ganó en su segundo embarazo en poco más de medio año, fue la estrella del front row de la presentación de la próxima colección de Michael Kors. La protagonista de Gossip Girl disfrutó de lo lindo junto a su amiga Emily Blunt de este desfile, celebrado el Día de los Enamorados. Para la ocasión, la intérprete no pudo estar más acertada con la elección de su estilismo: una gabardina roja ajustada, camisa y corbatas blancas (todo ello de la firma) y unos salones de color blanco con un enorme corazón firmados por Christian Louboutin.

Lively compartió confidencias y risas con la mujer de John Krasinski, en el día más romántico del año, mientras su esposo se las veía y se las deseaba con una tarta de fresas en forma de corazón, cuyo resultado no vamos a comentar porque una imagen vale más que mil palabras. “He cocinado esta tarta para mi mujer. El glaseado es pegamento, no soy un científico”, escribió Ryan Reynolds, cuya cara solo es un espejo del alma.

Es evidente que el canadiense no triunfó en la cocina (sus últimas galletas fueron motivo de chanza por parte de su mujer), pero sí con el hecho de haberlo publicado en redes sociales, donde pronto veremos la réplica de la madre de sus dos hijas.

I baked this cake for my wife. The icing is glue, ‘cause I’m not a scientist.

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