Michelle Williams, la actriz que resurgió de sus cenizas

Poco antes de casarse con Phil Elverum, Michelle Williams confesó que nunca se “rindió al amor”. Entonces la actriz, que este sábado protagoniza La lista (Deception) en COSMO, ya era capaz de sonreír y atrás quedó esa época que, a pesar del éxito en lo profesional, llevaba tatuada la tristeza en la cara.

A Williams la hemos visto creer en la gran pantalla y en televisión. Fue Jen Lindley en Dawson crece, con la que se hizo famosa y, a su vez, le permitió una estabilidad económica para aceptar otros papeles que, aunque peor pagados, sí le satisfacían más profesionalmente. Y sus cálculos no le pudieron salir mejor porque ha estado cuatro veces nominada a los Oscar por Brokeback Mountain, Mi semana con Marilyn, Blue Valentine y Manchester frente al mar y ganó un Globo de Oro por su interpretación de la ambición rubia.

La actriz puso todas sus fuerzas en su carrera que fue su refugio tras la muerte de Heath Ledger, su expareja y madre de su hija Matilda, que nació en 2015. El actor, con quien estuvo unida sentimentalmente tres años, falleció de manera accidental por una sobredosis de medicamentos y supuso un gran mazazo.

Luchadora incansable, estrella ahora ha vuelto a la palestra por unas confesiones sobre el dinero que cobró por Venon, la película que actualmente está promocionando. “Me encantaría que hubiera una razón artística clara, pero la verdad es que tengo que enfrentarme al hecho de que me estoy haciendo mayor, vivo en el mundo y tengo necesidades. Cuando tenía veinte años no era consciente de la jubilación, del mercado inmobiliario o de las matrículas universitarias. Simplemente hacía lo que me daba la gana. Ahora, a veces hago lo que quiero, pero también tengo que tomar decisiones que tengan en cuenta el cuidado de mi familia”, confesó sin tapujos.