Rumore, rumore, en el chiringuito

Después de un mes de julio otoñal, parece que a mi vida ha llegado por fin el verano. Entre chapuzón y brunchs eternos en el chiringuito más exclusivo de una playa que mantendré en el anónimato (regla básica del manual de celebrities avispadas), caigo irremediablemente en la tentación de arrancar mi portátil y conectarme al mundo exterior.

Lo sé, lo reconozco, lo mío es muy fuerte, pero es lo que hay, como diría Nicole… “eres una post-adicta”, como Amy Winehouse, aunque mi droga se administra por vía internauta. La desconocida bloguera de Gossip Girl sabe muy bien de lo que hablo.

Y mira tú por donde, con lo primero que me encuentro en esos portales divinos de la muerte es con un rumor que va tomando forma. Desde hace tiempo se especula sobre la posible precuela de Sexo en Nueva York.

Hasta ahora todo eran dimes y diretes, pero me he quedado muerta cuando he leído el posible elenco. Blake Lively, la musa de Gossip Girl (comentan que le abría dado una segunda oportunidad a Leonardo DiCaprio, pero cuidadín ‘wapa’ que la cabra tira siempre para el monte) sería Samantha.

Para encarnar a Carrie se habría contactado con Elizabeth Olsen, para Charlotte se estaría tanteando a la supersolicitada Selena Gómez (ya veremos cómo le sienta a su Justin Bieber), y Emma Roberts es el nombre que más suena para encarnar a Miranda.

Puede que todo sea un globo sonda para tantear a las fans y a las propias actrices, pero  ya se sabe que cuando el río suena, agua…

Sin embargo, la demanda de Leighton Meester a su madre se lleva la palma. Sí, lo que oyes. La mamá de la actriz que da vida a Blair Waldorf en Gossip Girl es su peor pesadilla, ya que se ha gastado el dinero que religiosamente envía todos los meses para su hermano enfermo en tratamientos de belleza y operaciones estéticas.

Para más inri, Constanza Meester ha amenazado a su propia hija con reclamarle tres millones de euros si sigue adelante con las acusaciones… vamos, la madastra de Blancanieves parecería la madre Teresa de Calcuta al lado de Constanza.

Menos mal que en cuestiones del corazón a esta morena de rompe y rasga le va mucho mejor que a la mayoría. Los paparazis que hacen guardia en el Lower East Side de Nueva York aseguran que Leighton y Justin Long, el que fuera novio de Drew Barrymore, se llevan a las mil maravillas. Pues eso, ya que en casa no hacen más que darte quebraderos de cabeza, que los ‘novietes’ te quiten las penas, ¡porque tú lo vales!


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