Mayo, el mes de Mujeres desesperadas

Echo de menos Mujeres desesperadas aunque Cosmopolitan TV alivia mi adicción a las historias de Wisteria Lane, sin lugar a dudas la serie que, después de Sexo en Nueva York, mejor ha retratado el complejo universo femenino. Y digo complejo y no complicadas porque en la producción de Marc Cherry no estamos ante mujeres lineales, sumisas, aburridas o sin carácter… todo lo contrario. Todos y cada uno de los personajes femeninos existen como tal en el mundo real, con sus virtudes y sus miserias, con sus miedos y sus seguridades, sus luces y sus sombras y con las misma proporción de glamour y tragedia. Son dedicadas trabajadoras y profesionales, unas con carrera y otras con una fuerza de voluntad innata pasa salir del peor de los escenarios y dispuestas a todo por sus seres queridos. El común denominador a todas ellas: la maternidad. Lynette Scavo es capaz de triunfar como publicista mientras educa a cinco endiablados vástagos que le traen por el camino de la amargura; Susan, después de criar a su primogénita sola desde su primer divorcio, se atreve a probar una segunda vez con el amor de su vida, el fontanero; Gabrielle, la menos maternal de todas las vecinas, culmina su desastroso matrimonio con Carlos Solis con dos niñas que no han heredado precisamente el glamour de la madre; y Bree Van de Camp, la última en discordia, representa como ninguna a la madre conservadora, protectora, controladora, posesiva y disciplinada. Madres coraje como sus intérpretes que este fin de semana celebrarán junto a los suyos el día de las mamás, desde Cosmo, felicidades a todas las mamis del mundo.

Pero volvamos a la zona residencial de Fairview, porque estas progenitoras no son como mujeres de épocas muy recientes. Abandonarse como hacen algunas cuando contraen matrimonio es un pecado capital para todas ellas… estar estupendas es una máxima porque con el ego un poco subido se afrontan mucho mejor los conflictos cotidianos. Y como regalo, desde el post vamos a realizar un repaso a los mejores looks, un trabajo de chinos porque los estilismos se cuentan por miles. Pero antes de que se me olvide os recuerdo que mayo será el mes de las desesperadas, de lunes a viernes tienes una cita con la quinta y sexta temporadas (17.30 h).

Sin lugar a dudas, la palma se la lleva Gabrielle Solis. Da lo mismo la situación, la pequeñita pero decidida vecina de Wisteria Lane siempre viste sus pies con taconazos, sea con vestido, con jeans o en ropa interior. Eva Longoria, que acaba de alzarse con el mejor look street style 2013, fue la elegida para dar vida a esta mujer de rompe y rasga, y un año después del cierre de la serie siguen siendo indivisibles. La hemos visto con todo tipo de indumentarias, ropa sofisticada, deportiva, biquinis, de estar por casa… y siempre está divina, aunque se sale cuando se ajusta un vestido corto y un bolso a juego.

Bree Van de Camp (Marcia Cross) es todo lo contrario, aunque destaca su evolución a lo largo de la serie. Empezamos a ver a una mujer conservadora en todas sus costumbres, con vestidos, faldas y blusas clásicas, siempre adornados con el típico colgante de perlas blancas, y terminamos viendo a una mujer decidida, más abierta, que da un giro a sus gustos con un estilo más sencillo a la par que elegante. Por cierto, casi ni rastro de las perlas en los últimos episodios.

 

Lynette (Felicity Huffman) está en las Antípodas de sus compañeras y eso que hace serios esfuerzos por aportar a su vida unos toques picantes. Sin embargo, ser madre, esposa, trabajadora y no morir en el intento es difícilmente compatible con estar siempre perfecta. Los vaqueros, las sudaderas y las camisas raídas de los primeros episodios quedaron relegadas a un segundo plano en las escenas en las que recupera su vida profesional. Eso sí, cuando había que ponerse mona sabía sacarse partido. Y como prueba este botón gráfico de uno de los episodios.

La última es Susan (Teri Hatcher), el personaje más bohemio y cómico del drama. Al igual que Gabrielle, la ilustradora enamoradiza muestra en varias ocasiones su gusto por la lencería fina y entre sus prendas preferidas están los vaqueros y las camisetas blancas, un clásico que para su edad le queda que ni pintao. Sin quererlo, cuando la ocasión así lo imponía, la chica de la mala suerte siempre acertaba con los looks, apostando mucho por los vestidos ajustados y con el corte por debajo de las rodillas para acentuar su figura, sacándole partido también a los hombros y al pecho, dos de sus mejores atributos.

Recuerda, desde el lunes 6, de lunes a viernes la quinta y sexta temporadas de Mujeres desesperadas en Cosmo.


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