Hollywood es una fiesta: Globos de Oro

golden-globes-showNos faltan dedos en las manos para contar las fiestas que pulularon el pasado fin de semana en Hollywood y aledaños. En la meca del cine suelen tirar la casa por la ventana cuando de galas de premios se trata y todo se duplica porque cada entrega va precedida de una comida o una reunión de té. Peluqueros, estilistas, maquilladores, camareros, cocineros, botones y recepcionistas de hoteles, azafatas… no daban abasto para atender a tanto famoso por metro cuadrado. La cosa arrancó con los People Choice Awards y puso el punto y seguido la madrugada del domingo al lunes con los Globos de Oro, pero entre medias se sucedieron la comida de los Spirit; la gala Art of Elysium Heaven, la fiesta en apoyo a Haití que desde 2010 promociona Sean Penn y que contó con el apoyo de su prometida, Charlize Theron; los galardones AFI, con una espléndida Angelina Jolie recibiendo otro premio más por Unbroken; y la merienda con la que se anunciaron los elegidos para alzarse con el BAFTA el próximo mes de febrero. Y esto es solo una muestra porque cada uno de estos eventos cuenta luego con sus extensiones en discotecas, restaurantes y garitos a lo largo y ancho de California.

gg-coverPero vamos con el plato fuerte: los Globos de Oro. Dos días antes de desprender todo el glamour en la alfombra roja del Hotel Beverly Hilton, nominados e invitados compartieron una fiesta previa en West Hollywood, en la que se dejaron ver Salma Hayek y Hilary Swank, entre otras estrellas; y en las horas previas a la entrega se celebró otra reunión en RivaBella. El chef Troy N. Thompson, encargado de dar de comer a los presentes durante la entrega de premios –porque aquí se come, no como en resto de galardones–, sabe de los excesos de estos días previos y ha apostado por un menú bajo en calorías, colmado de verduras y frutas. Sabemos que empezaron con una ensalada de lechuga romana, manzana, apio y uvas con una emulsión de huevo batido y jugo de limón, todo ello rociado con aceite de nuez; el plato principal fue un filet mignon marinado, horneado con patatas y cerezas, una fondue de Toscana y col rizada.. Y para poner la guinda, un postre de tarta de limón, con una mezcla de chocolate salado, caramelo y avellana, aderezado con salsa de chocolate puro y blanco con reducciones de mango, frambuesa y limón. Se bebieron 400 botellas de Moët & Chandon Mágnum y 1.500 minibotellas, a esto le llamo yo una fiesta en condiciones. Y una curiosidad más, el cóctel, una mezcla de clementina y Moët Imperial Rose, fue creado por Elettra Wiedemann, un nombre como otro cualquiera si no fuera porque es la nieta de la mítica Ingrid Bergman.

92BA5FB5-7A5C-4BE8-9442-99FPasada por agua. El paseíllo de estrellas y modelitos estuvo marcado por el ritmo de la lluvia, que no restó brillo a la pasarela más ansiada por los diseñadores. Aunque hubo de todo, largos y cortos, el negro, el rojo y el blanco fueron los colores estrella de la noche. Amal Alamuddin, Robin Wright, Gina Rodríguez, Jessica Chastain, Angelina Jolie optaron por el siempre acertado negro. Otras, como Jennifer López, con un espectacular Zuhair Murad, el Reem Acra de Anna Faris, el Elie Saab de Kate Keckinsale o el palabra de honor de Calvin Klein que lució Reese Witherspoon, optaron por los tonos neutros y dorados, otro acierto frente a los flashes de las cámaras. Entre los más originales, el Giambattista Valli Fann que lució Lupita Nheidi-klumyong’o, y entre los más desacertados el Monique Lhuillier por el que optó Camila Alves, que tampoco estuvo muy apropiada con el pelo. Pocas se atrevieron con un dos piezas, salvo Emma Stone, con un conjunto de Lavin compuesto por un pantalón, un corpiño de pedrería y un lazo en forma de cinturón. Tampoco nos enamoraron el Valentino de Claire Danes ni el Alexander McQueen por el que se decantó Salma Hayek. En bermellón fueron Julianna Margulies (Ulyana Sergeenko), Viola Davis (Donna Karan Atelier), Helen Mirren (Dolce&Gabbana), Taylor Schilling (Ralph Lauren) –uno de los vestidazos de la noche–, Kate Mara, Lena Dunham y Heidi Klum, cuyo Versace Atelier dejaba ver la extremada delgadez de la que hace gala últimamente la modelo y presentadora.

golden-globesBoyhood y Birdman fueron las grandes ganadoras de la noche, al alzarse la primera con tres galardones y con dos, la segunda. La obra de Richard Linklater fue la mejor película, mejor dirección y mejor actriz, Patricia Arquette. Alejandro González Iñarritu se llevó el premio al mejor guión por el relato del actor en declive al que da vida Michael Keaton, que confirmó sus posibilidades en los Oscar al ser elegido como el mejor actor. Julianne Moore fue galardonada por su trabajo en Siempre Alicia y Amy Adams por Big Eyes. 9_0En el apartado televisivo, The Affair dio la campanada frente a House of Cards; Fargo derrotó a True Detective; Trasnparent se llevó el galardón a mejor comedia; la latina Gina Rodríguez fue elegida la mejor actriz de comedia por su trabajo en Jane The Virgin y el guapísimo Matt Bomer fue elegido mejor actor secundario por The Normal Heart. Tina Fey y Amy Poehler, las maestras de ceremonias, no defraudaron e hicieron chascarrillos con las denuncias por abusos contra Bill Cosby y cargaron contra el ataque informático que sufrió hace unos días Sony y, por ende, contra el líder coreano Kim Jong Un. Una gala en la que vimos a George Clooney dedicar el premio honorífico a su esposa, algo que no podíamos ni imaginar hace un año.


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