Famosas con la mano muy larga

celeb.rawsignal.com

celeb.rawsignal.com

Ojipláticos nos hemos quedado esta semana al conocer la detención de Emma Roberts, una de las jóvenes estrellas de Hollywood. Esta vez nada tiene que ver con la infracción de las normas de tráfico o el consumo de alguna sustancia prohibida. La dulce sobrina de Julia Roberts tiene su carácter y parece haber dado rienda suelta a toda su visceralidad durante una fuerte discusión con su novio, el actor Evan Peters. La pelea de novios terminó como el rosario de la aurora por lo que pudo comprobar la policía de Montreal cuando, atendiendo a una llamada de un cliente que se alojaba en el mismo hotel que los protagonistas, comprobó que Evans sangraba por la nariz y tenía varias marcas de mordiscos por el cuerpo. Acusada en principio de violencia doméstica, la actriz salió horas después en libertad porque su pareja optó por no denunciarla. Las lágrimas de la actriz al día siguiente evidenciaban el arrepentimiento y, por lo que sabemos, están intentando arreglar tan desafortunado altercado.

Pero no es la primera vez que sucede algo parecido, aunque el destino de las agresiones no hayan sido los novios o parejas. El pasado mes de marzo, Paulina Rubio fue acusada por un exasistente de haberle propinado patadas y puñetazos al no cumplir con sus constantes caprichos. El carácter temperamental de la mexicana es conocido, pero esa faceta agresiva y denigrante será un difícil escollo para sus asesores y mánagers, a los que les toca lavar la imagen pública de la artista mexicana.

 

 

Como la que tuvo que llevar a cabo el equipo de Naomi Campbell en el año 2010, cuando la pantera negra de las pasarelas fue acusada de agresión por su chófer. A la modelo se le vio salir del coche en la Segunda Avenida de Nueva York a toda prisa después de haber propinado varios golpes a su conductor. No era la primera vez. La británica tuvo que trabajar de limpiadora en un garaje para cumplir en el año 2006 con una condena a cinco días de servicios comunitarios por agredir a una exempleada del hogar; y dos años después la historia se repitió en su país tras ser declarada culpable de la agresión a dos policías en el aeropuerto de Heathrow.

También es conocida por tener la mano un poco larga Lindsay Lohan, en cuyo currículum judicial no falta una acusación por agresión, entre otros múltiples delitos. La niña mala de Hollywood, que intenta reconducir su vida en un centro de rehabilitación donde ha sido enviada por una jueza, mantuvo una pelea con una joven en un club de Los Ángeles. Una calcamonía de lo que vivió seis meses después Miley Cyrus en un pub de Los Ángeles, acusada de agredir a uno de los clientes durante una fuerte discusión en la que también se vio involucrado su ‘no novio’, Liam Hemsworth.

Esta claro que recurrir a la agresión física nunca es la mejor de las opciones y en el caso de las estrellas de Hollywood puede sentenciar para siempre sus carreras.


Deja un comentario *
* Tienes que pertenecer al Club Cosmo para poder hacer comentarios