Angelina Jolie y Hugh Jackman, los más poderosos de Hollywood

Los rankings de los más atractivos, las mejor y peor vestidas, los peinados imposibles o los cuerpos más esbeltos y más deprimentes… siempre provocan mi atención. La prestigiosa revista Forbes ha colmado mi curiosidad con la lista de los más poderosos, donde pululan estrellas rutilantes del mundo del cine, la música, la televisión… el artisteo y el espectáculo en general.

Sin embargo, me he encontrado dos lecturas bien distintas. Hollywood tiene su competición particular, y en el pódium de las chicas más poderosas se lleva la palma Angelina Jolie. Antes de continuar es importante saber que esta lista de diez se elabora en relación a los ingresos percibidos y a al poder de convocatoria mediática del personaje. En este caso, y los datos son apabullantes, la mujer de Brad Pitt provocó un debate internacional sobre el uso de la cirugía preventiva en casos específicos, alternativa por la que Jolie se decantó cuando los médicos le confirmaron el alto porcentaje de padecer cáncer de mamá, enfermedad que se llevó a su madre y a su tía. Apartada durante meses de la vida pública, para someterse a un largo tratamiento médico que incluía una doble mastectomía, la actriz ha seguido generando beneficios, nada más y nada menos que 33 millones de dólares . ¡Y qué decir de su papel como embajadora de Naciones Unidas! La flamante triunfadora de la gran pantalla este 2013, Jennifer Lawrence, le sigue a la zaga; y en el tercer puesto se posiciona la novia de Estados Unidos, Jennifer Aniston, a la que no sabemos cuando veremos vestida otra vez de blanco. Kristen Stewart, a pesar de los cuernos, Gwyneth Paltrow, Meryl Streep, Emma Stone, Charlize Theron, Mila Kunis y Sandra Bullock completan este bello ránking.

Siempre he pensado que Hugh Jackman es un partidazo y Forbes confirma mis sospechas. Sabe cantar, bailar, actuar, está de muy buen ver, y no le preocupa llorar y derrumbarse en una entrevista. Me lo pido. El protagonista de la saga X-Men ocupa además el puesto undécimo de las celebrities más poderosas –esa otra lectura que os comentaba al principio-, ranking que lidera Oprah Winfrey y en la que se jalonan en los primeros puestos Lady Gaga y Steven Spielberg. A continuación, el madurito malo de Hollywood, Robert Downey Jr., un ídolo para los más pequeños; Leonardo DiCaprio, con cuya última cinta ha recaudado 250 millones de dólares; el neumático Channing Tatum, Dwayne Johnson, Tom Cruise, Mark Wahlberg, Will Smith, el oscarizado Ben Affleck y Adam Sandler no tienen por qué temer por su futuro más inmediato.

Influyentes, poderosos, respetados… todos estos nombres viven en ese mundo paralelo que, además de ponernos los dientes largos y provocar la más descarada de las envidias, nos hace soñar con vidas que no están al alcance de la mayoría de los mortales. Nos enamoran en la gran pantalla, nos emocionan con su música, nos abren los ojos en la televisión, nos hacen vibrar con sus triunfos deportivos; y provocan nuestra admiración por su brillantez profesional y personal, aunque no siempre es oro todo lo que reluce.

Sexo en Nueva York y en copa

Por muchas cosas Sexo en Nueva York se diferencia de todas sus coetáneas. Sus cuatro protagonistas rompieron toda clase de tabúes y no sólo los sexuales. Carrie, Samantha, Charlotte y Miranda son cuatro mujeres que, por encima de todas las cosas, saben muy bien lo que es marcarse una gran juerga, y para animar la fiesta no beben cualquier cosa, no, el glamour las obliga a empinar el codo con cócteles afrodisíacos, champán a miles de dólares la botella y los mejores caldos llegados de Europa.

Vodka y zumo de arándanos son los ingredientes principales del cóctel que pone piripi a las chicas de Sexo en Nueva York. Cosmopolitan es una dulce bebida afrodisíaca con la que nuestras chicas preferidas de la pequeña pantalla se lo han pasado pipa en sus alocadas noches en la ciudad que nunca duerme. Esta variante del Dry Martini se creó en los 80, y antes de que sucumbieran las protagonistas de la comedia que ha brillado este mes de junio en Cosmo, ya había caída rendida Madonna. Por cierto, lo puedes encontrar para servir directamente, eso sí, no olvides una copa de Martini, el hielo picado y una rajita de lima.

Aunque el cosmopolitan se lleva la palma entre las predilecciones de las protagonistas, no le hacen ningún asco al Moët Chandon, un Dom Pérignon o un Marie Perrier-Jouët, las marcas de champán más caras del mundo, que en el primer caso llegó a formar parte de la promoción de la segunda película de la exitosa comedia. Una bebida espumosa de precio desorbitado por el que siente pasión otra mujer Cosmo, Eva Longoria, a la que le encanta tomarse una copita de rosado junto a sus amigas a la hora del brunch.

Y cuando las cenas o las charlas se trasladan a algunas de las ‘casazas’ de las protagonistas no hay nada mejor que un buen vino. Cuatro mujeres a corazón abierto y con un magnífico Chardonnay en sus copas, un blanco de borgoña por el que siente devoción Carrie, porque como decía el escritor austríaco Stefan Zweig: “El amor es como el vino, y como el vino también, a unos reconforta y a otros destroza”.

Nosotros te invitamos a que te marques un cosmopolitan esta semana para disfrutar de los últimos pases de la serie (12.25 y 19.20 h) y de la primera película, el jueves 27, (22.30h)

Los pelos de las celebrities marcan tendencia

Buceando en la red de redes para encontrar un tratamiento capilar que me ayude a superar los daños colaterales del verano me he encontrado con curiosidades que distan mucho de mi búsqueda inicial. Y como no me puedo resistir, pincho en una entrada en la que se asegura que Rihanna se deja cada semana en la peluquería 16.000 dólares. Entiendo ahora los constantes cambios de look de la de Barbados. Un día te la encuentras saliendo de un club de Nueva York con el pelo corto y dos días más tarde aparecen unas imágenes de su tour por medio mundo con el pelo por la cintura. ¿Cómo es posible? Pues además de gracias a una cuenta bancaria repletita de ceros, a una valentía que causa mi más sincera devoción. ¡Me encantaría tener el valor para hacerme perrerías en la cabeza de esa índole y estar siempre divina! Aunque no sé si me provoca más recelo Riri o su peluquera, una de las más ricas del planeta a 2.000 euros diarios en caja.

Y para pelos los de Beyoncé, aunque no todo lo que reluce en esa cabellera rubia sea natural. En otro visitado link de mi buscador, se asegura que la cantante más rica del mundo utiliza todo tipo de pelucas y extensiones. Incluso en algún anuncio o promoción los paparazzi han podido captar el momento tiro del pelo y se me descuelgan las bases del postizo. Sin embargo, este mismo junio aparecían los resultados de una encuesta con Beyoncé en el primer puesto de los looks capilares preferidos por los encuestados. El moño afro que lució en su polémica visita a Cuba es uno de los recogidos del año, una obra maestra que causó conmoción en la isla.

Otra asidua a los pelos ajenos es Lady Gaga, una morena natural que se tiñó de rubia y ahí se mantiene, eso sí, pocas como ellas son capaces de hacerse unos rulos con dos latas de refresco. La cantante neoyorquina puso la alerta hace un año ante una abundante caída de su cabello debido al constante uso de tintes. Sin más dilación, la monster star inició un tratamiento capilar que 12 meses después ha dado sus frutos. Y para prueba la foto de Gaga en la boda de su mejor amiga. Aunque seguro que no todo ese melenón es suyo.

Otras prefieren cortar por lo sano para darle brío a sus cabezas. Leighton Meester esperó al final de Gossip Girl para hacer caso a las estilistas de la serie y optar por una melena corta que acentúa mucho más sus bellos rasgos. Un corte que ya puso de moda la modelo ucraniana Dari Werbowy, una de las tendencias de este 2013 en el que parece que se aceptan todos los estilos.

Pero si hay un nombre que acumula visitas en lo que a su cabellera se refiere, esa es Blake Lively. La rubia del Upper East Side es todo lo contrario que Rihanna, apenas gasta en peluquería, tan sólo para mantener el color de su pelo, porque todo lo demás se lo hace ella solita. Poco dada a los maquillajes llamativos ni modelos escandalosos, la imagen de Gucci aprovecha la onda natural de su pelo para lucir una de las melenas rubias más reconocibles en la alfombra roja. Ella misma descubre en una entrevista que puedes encontrar en YouTube que seca su pelo dejándolo algo húmero para después recogerlo en un moño de bailarina, que suelto unas horas después descubrirá una onda natural perfecta.

Corto o largo, rizado o liso, con flequillo o sin él, natural o tintado, suelto o recogido… lo cierto es que ahora más que nunca toca pasar por la sección de tratamientos capilares porque el sol, el aire, el cloro y el salitre harán estragos en nuestras cabezas las próximas semanas. Con permiso de un verano que se resiste a llegar después de una primavera fugaz.

Longoria y sus aspiraciones políticas

Muchas veces un rumor puede ser lanzado al aire para encontrar la respuesta esperada y eso es lo que podría haber sucedido con ese runrún que coloca a Eva Longoria en el mundo de la política, algo con lo que ya hemos conjeturado desde este blog en anteriores posts. Pues parece que esas habladurías serían en realidad el principio del gran proyecto vital de la protagonista de Mujeres desesperadas.

Un objetivo que habría tomado forma tras su participación en la última campaña en favor de la candidatura de Barack Obama y que parte del entorno del presidente habría calificado de clave en el aglutinamiento de la comunidad latina y en la recaudación de millones de dólares. La polifacética actriz se ha posicionado en contra de la reforma migratoria y hace pocos días participó junto a Bill Clinton en una conferencia de la Global Initiative América, en la que se plantean soluciones para los graves problemas de la humanidad. Si a todas estas iniciativas, y a las filantrópicas que lleva a cabo desde hace años –pronto la veremos en Marbella junto a su amiga María Bravo en la Global Gift Gala–, le sumamos sus múltiples proyectos como productora, no nos extrañaría nada que Longoria convocara cualquier día una rueda de prensa para seguir la estela de otros muchos actores de Hollywood que no se conformaron con la simple actuación.

Lo que es cierto es que ese hipotético reto profesional deberá esperar por lo menos a medio plazo, ya que la actriz vuelve a probar suerte como productora ejecutiva con Food Chains, un espacio documental en fase de postproducción; participa junto a Marc Cherry en Devious Maids, una serie de Lifetime que relata la vida de las empleadas del hogar latinas en Los Ángeles; la veremos pronto en un breve papel en la comedia romántica Crazy Kind of Love; en Frontera, junto a Ed Harris como parte del elenco protagonista; y se habla de su participación en Married and Cheating. Está claro que trabajo no le falta, apoyos los tendrá todos y que en esta vida nunca se puede decir que de esta agua no beberé.

Los primeros torsitos del verano

Justjared.comHa llegado el verano, de repente, es más que evidente que no queda más remedio que sacar los shorts, las minifaldas, los vestidos y los biquinis. Y no solamente aquí, las temperaturas en Los Ángeles apuntan a un estío caluroso y si no que se lo pregunten a Jesse Metcalfe, al que hemos podido ver entrenando estos días en un parque de Hollywood, luciendo torsito. ¡Nos encanta el verano! El jardinero de Wisteria Lane es como los buenos vinos y mejora con los años, una imagen vale más que mil palabras. El protagonista de Mujeres desesperadas se ha machacado de lo lindo junto a su entrenador, y no contento con este entrenamiento personal se ha acercado al gimnasio junto a su novia Cara Santana. Está claro que la genética es la base, pero currarse el físico es la mejor de las opciones.

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Si no querías lentejas… pues toma dos platos. Otro Jesse, pero de apellido Williams, nos ha dado una alegría a los millones de fans que suspiramos por esos ojos azules en los que podría perder el sentido. El doctor Jackson Avery de Anatomía de Grey disfruta de unas breves vacaciones en Miami y ha disfrutado de la playa. En este caso, el intérprete no parece que le esté dando mucho a las pesas y al ejercicio aeróbico, pero hay que decir que está estupendo. La que me ha dejado ojiplática es su mujer, Ayrn Drake-Lee… ¡qué mal repartido está el mundo!

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Y como guinda a este subidón veraniego, Stephen Amell, uno de los posibles candidatos a encarnar al atractivísimo y sensual protagonista de Cincuenta sombras de Grey, que ha lucido físico en la cubierta de un barco mientras disfrutaba de unos días de descanso en Mónaco junto a su esposa, Cassandra Jean, a la que por cierto se le nota ya la incipiente tripita. El actor principal de Arrow, uno de los actores más guapos de Hollywood,  puede presumir de un rostro casi perfecto y de un tronco superior muy bien tonificado y es que su personaje, el multimillonario Oliver Queen, debe mantenerse en forma para ejercer de héroe encapuchado. Esto es sólo un adelanto de lo que nos espera. El termómetro subirá y con él aumentarán proporcionalmente los bellos actores que intentarán desquitarse de los calores, y ahí estaré al quite para contártelo.

Brillantes invitados de Sexo en Nueva York

Los cameos son el pan nuestro de cada día en cualquier serie que se precie de estar entre las elegidas por la audiencia. Aunque en Estados Unidos nos llevan muchísima ventaja en lo que ha producción televisiva se refiere, hace 15 años la presencia de estrellas invitadas era algo excepcional que tenía un efecto directamente proporcional al subidón de audiencia. En Sexo en Nueva York hubo una treintena a lo largo de sus seis temporadas, y se incluyen personajes de lo más variopinto del mundo del cine, la música, la moda, el mundo empresarial y televisivo. Necesitaríamos varios posts para poder destacarlos a todos, pero hemos hecho una selección para homenajear a la serie más emblemática del canal Cosmo.

El multimillonario Donald Trump, el fundador de Playboy, Hugh Hefner, y el afamado abogado y político Ed Koch hicieron sus pinitos de actor en la producción de Darren Star encarnándose a ellos mismos. No es de extrañar teniendo en cuenta los selectos ambientes en los que se mueven Carrie, Samantha, Miranda y Charlotte y sus profesiones, ligadas a entornos de poder y prestigio.

Jon Bon Jovi, Alanis Morissette y Geri Halliwell pasaron por los platós de la serie para dar vida a un amante de Bradshaw en el caso del guapo cantante; como una lesbiana, en el de la compositora de Ottawa; y como un personaje femenino ocasional que mantiene una conversación sin trascendencia con Samantha en el caso de la ex Spice Girl. Como podemos comprobar ni rastro de la vena musical de los invitados.

Aunque la moda lo invade todo en Sexo en Nueva York, no son muchos los cameos de este mágico universo. Dos bellos rostros, con multifacetas profesionales, pero muy ligadas al mundo del modelaje, como una jovencísima Heidi Klum, interpretándose a si misma; y Carole Bouquet, reconocidísima actriz francesa que fue el rostro de Chanel en la década de los 90 durante varias campañas, son sus únicas representantes.

Estrellas del cine como Matthew McConaughey, Vince Vaughn, Carrie Fisher, Heather Graham, Tatum O’Neal…, y de la pequeña pantalla, como Sarah Michelle Gellar, Lucy Liu, Candice Bergen, David Duchovny… aportaron su granito de arena para hacer grande esta comedia de mujeres, que Cosmo redifunde desde la primera temporada para deleite de sus miles de fans.

De shopping con Sexo en Nueva York

Que tire la primera piedra la fanática de Sexo en Nueva York que no haya soñado con irse de compras con sus protagonistas. Muchas hemos caído en la tentación de ensoñaciones donde el presupuesto no tenía límite, y a nuestros pies caían rendidos los dependientes de las tiendas más selectas de Nueva York. En esos instantes de inconsciencia me siento Vivian Ward (Pretty Woman), pero con el estilo de Carrie Bradshaw. A muchos les parecerá superficial, pero son eso, sueños, y como soñar es gratis, las consumidoras low cost nos lo permitimos.

¿Por dónde empezaría mi cabezada? Probablemente en la zapatería de Manolo Blahnik, ese genial diseñador español al que la popularidad de la serie y la devoción de sus protagonistas por sus diseños le ha colocado en el pódium de los mejores y, por fin, nos hemos dado cuenta en casa de su repercusión internacional. Aviso a los conquistadores: sin lugar a dudas, le robarás el corazón para siempre con un par de zapatos del canario. Y si te la llevas de viaje a Nueva York y se los compras en su tienda de la calle 54 le harás infinitamente feliz.

Volvamos a la inconsciencia. Una vez que hemos vestido nuestros pies, y en este caso empezando la casa por el suelo, es hora de buscar algún trapito para combinarlo… Por arte y magia de la teletransportación aparezco en plena Avenida Madison, donde se amontonan los escaparates y neones de las grandes firmas. Tengo difícil decidir donde se me caerá la baba, pero como un imán me siento irresistiblemente atraída por los vestidos de Dolce & Gabbana; los modelos de Vera Band Bridal Shop; la tienda de Balenciaga y los bolsos de Hermès. Al salir de la última de las tiendas necesito hacer uso de esa limusina, recuerda que es mi sueño, donde se amontonan las bolsas enormes mientras disfruto de un cosmopolitan.

Mi alma de seriadicta me obliga a cumplir con dos visitas obligadas, como si de un ceremonial religioso se tratara. La primera en Perry Street, entre Noho y Nolita, y en pleno Soho neoyorquino, donde se encuentra el pequeño local de Patricia Field, la estilista de la serie, todo un referente en el mundo de la moda.

La segunda, en 1100 Avenue of the Americas, donde HBO, aprovechando el tirón mundial de sus series, montó un moderno establecimiento donde puedes adquirir perfumes, camisetas, bolsos y zapatillas de bailarina como las que lucía la columnista (http://store.hbouk.com/). Lo último son las ‘cookies’ de Eleni’s, en las que se reproducen en dulce los tacones de Carrie, los bolsos, los taxis y sus imposibles vestidos. Y justo cuando voy a hincarle el diente a una de esas deliciosas galletas … ¡horror! mi despertador me devuelve a la dura realidad. En mi habitación no hay rastro de las compras y mi zapatero no ha sumado ni un par… bueno, por lo menos me queda que llegue la tarde, enchufar la tele, seleccionar Cosmo y disfrutar de cuatro mujeres a las que adoro.

Tienes una doble cita de lunes a viernes en Cosmo con Carrie, Miranda, Charlotte y Samantha (12.30 y 19.30 h). A partir del 27 de este mes de junio podrás disfrutar de los últimos episodios y, a continuación, la primera de las películas (22.30 h)

Sexo en Nueva York: Pisitos de solteras

Por sus casas las conoceréis. Así arrancamos un nuevo post dedicado a Sexo en Nueva York, que cumple 15 años este mes de junio. Si en el anterior post nos íbamos de ruta gastronómica por los rincones preferidos de estas cuatro mujeres, en esta ocasión vamos a abrir las puertas de sus increíbles casas, esos espacios íntimos que descubren matices de los personajes.

Aunque cualquiera de estos cuatro hogares tiene su encanto particular, empezaremos por la primera de las protagonistas a la que le alcanza la nómina para pagar una hipoteca: Miranda Hobbes. La cínica e inteligente abogada adquiere un apartamento de una sola habitación en la calle 85, donde vive toda la serie hasta que en la temporada final se muda con Steve y su hijo a Brooklyn.

En el lado contrario, la ostentosa Charlotte York, la que disfruta de mejor posición social. De soltera, la marchante de arte vivía en un perfecto e impoluto pisito de Central Park West, una de las mejores zonas de Nueva York, pero al contraer matrimonio con Trey se traslada a una zona más exclusiva si cabe, Park Avenue, un pisazo de esos con kilómetros cuadrados, innumerables cuartos de baño e infinitas habitaciones de invitados. Bueno, hemos exagerado un poco, pero puedo asegurar que es una choza digna de una celebrity.

También puede presumir de casa Samantha Jones, que se traslada en la tercera entrega al bullicioso distrito de Meatpacking, un barrio peligroso hasta hace muy poco tiempo al que un grupo de ejecutivos y rostros famosos decidieron darle una vuelta convirtiéndole en una de las zonas más de moda de Nueva York. En este lugar, dedicado hace 150 años a la distribución de carne y lugar residencia de travestis y prostitutas, la más promiscua de las protagonistas se acondiciona un lujoso loft.

Pero si me tengo que quedar con un pisito de soltera tengo claro que sería el de Carrie. El apartamento de la columnista, situado en el 66 de Perry Street, oferta lo justo y necesario, pero sobre todo tiene uno de los más maravillosos vestidores que hayamos podido ver en la pequeña pantalla. Envidio profundamente a Carrie cada vez que la veo pasearse por esa habitación mágica en la que se amontonan toda clase de estilismos y de zapatos carisísimos, como los Manolo Blanik o los Jimmy Cho por los que sentimos verdadera devoción. Por cierto, el edificio completo fue vendido de verdad el pasado año por más de nueve millones y medio de dólares. Y mucha culpa de ese precio la tiene la serie.