Mis heroínas: 19 de octubre Día Internacional de la Lucha contra el Cáncer de Mama

Si no he borrado las primeras líneas del post de esta semana más de 20 veces, no lo he hecho ninguna. Y todo por culpa de la cruda realidad, ésa a la que se someten cada día millones de mujeres de todo el mundo a las que les diagnostican cáncer de mama. La valentía de todas ellas; la fuerza con la que afrontan los duros tratamientos quirúrgicos, de quimioterapia o de radioterapia; la tenacidad con la que sacan adelante sus vidas como si tal cosa a pesar del cansancio y los estragos físicos de la enfermedad;  la esperanza con la que miran al impredecible futuro; y el coraje con el que se levantan cada día como si fuera el último. Estas mujeres son mis heroínas.

Las cifras lo dicen todo. 22.000 nuevos casos de cáncer de mama al año, según datos de la Asociación Española contra el Cáncer. Las estadísticas confirman que este tumor es el más frecuente entre las mujeres occidentales. La ciencia y la medicina se están dejando el resto y los tratamientos son cada vez más específicos. Son muchas las mujeres que enferman y son también muchas las que logran superar el mal bache.

Conocidas o anónimas hablan en voz alta del cáncer de mama para ayudar a otras tantas mujeres a afrontar el duro camino del tratamiento. “Quiero decirle a las mujeres que a lo único que debemos temer es al miedo en si mismo”.  Éste es uno de los primeros mensajes que Cynthia Nixon lanzó al mundo cuando hizo público su cáncer de mama. La actriz que da vida a Miranda en Sexo en Nueva York sabía que tenía todas las papeletas para ser víctima de esta pandemia porque su madre la superó cuando ella tenía doce años. Sin embargo, una nunca está preparada para una bofetada de tal calibre.

Junto a otras celebs que han pasado por la misma experiencia, como Kylie Minogue, Christina Applegate, Anastacia, Sheryl Crow, Olivia Newton-John, Maura Tierney, Edie Falco…, Nixon lanza un mensaje de esperanza y de lucha. El mismo que hace suyo Cosmopolitan TV desde hace muchos años, con iniciativas que ayudan a tomar conciencia de la gravedad del problema, como la carrera de la mujer, que celebrará sus últimas ediciones este año en Barcelona y Zaragoza (6 y 13 de noviembre, respectivamente).

Hay quienes sin padecer la enfermedad se involucran al máximo, como Elizabeth Hurley, la madurita de rompe y rasga de la última entrega de Gossip Girl, que, junto a la firma de cosméticos que publicita, abandera una campaña para recaudar fondos que serán destinados a la investigación de este cáncer.

Retomo el principio del post, donde os contaba que esta semana no ha sido fácil hablar de una enfermedad con la que las mujeres nos tenemos que sentir comprometidas, estemos enfermas o sanas. Decía Tácito que “cuando gozamos de salud, fácilmente damos buenos consejos a los enfermos”, hay que estar en la piel del que sufre para saber que barrunta su mente. Sé que no puedo ni imaginar por lo que estás pasando, pero quiero que sepas, Dolce, mi valiente amiga, que esta batalla no está perdida, queda mucho por lo que luchar, por lo que reír y por lo que vivir.

Nunca es tarde… si la dicha es buena, ¿a qué sí Gossip?

Hace apenas dos semanas dediqué este post a las rupturas emocionales y comentaba que los males de amor tienen, a veces, su mejor curación en otra aventura amorosa. En aquella misma reflexión mencionaba a Elisabeth Hurley como un ejemplo a seguir y el fichaje más rutilante de la quinta temporada de Gossip Girl me vuelve a dar la razón. Sí, ¡chic@s!, la exuberante actriz británica, a la que veremos a partir del día 10 de octubre en Cosmopolitan TV poniendo malito a todo el personal masculino, se ha comprometido por tercera vez. Él es un desconocido, aunque en su mundo, el del críquet, es toda una estrella. Se llama Shane Warne y el madurito en cuestión se lo ha currado. Resulta que la parejita ha pasado unos días en Escocia y él, ni corto ni perezoso y de rodillas le ha pedido pasar el resto de sus vidas juntos. ¿Será la tercera la vencida para la guapa intérprete de la sexy Diane Payne? ¿querrá emular a la gran Elizabeth Taylor en el número de bodas y divorcios? Sólo el tiempo lo dirá.

Puede que sean las únicas campanas de boda que suenen en el rodaje del Upper East Side. Los representantes de la musa de Chanel, Blake Lively, y del solterón de oro, Leonardo DiCaprio, han confirmado la ruptura de la pareja del año. La actriz que encarna a Serena van der Woodsen no se ha llevado el gato al agua tampoco y empezamos a sospechar que el chico en cuestión o es un solterón empedernido como su amigo del alma, George Clooney, o alguna tara le impide afianzar sus relaciones. ¡Qué penita con lo buena pareja que hacían!, pero de dónde no hay no se puede sacar.

Mientras, su amiga Leighton Messter, que disfruta de las ventajas de la soltería, sigue marcando estilo allí por donde va. La guapa actriz que da vida a Blair Waldorf, que en la nueva tanda afrontará una boda real, brilló con luz propia en la semana de la moda de París. Según los presentes, la norteamericana se llevó todos los halagos por el mini vestido blanco de Dior que eligió para el front-row del desfile de la mítica firma parisina.  No salió igual parada Roxane Mesquida, que se incorpora como hermana del príncipe Louis y futura cuñada de Waldorf, y eso que jugaba en casa. Roxane no acertó con una mezcla de colores demasiado arriesgada. Pero de los errores también se aprende.

Y como no hay dos sin tres, tras los amoríos y el glamour, es el turno de deleitarnos la vista con los guapisísimos fichajes masculinos. Dos maromos de ojos claros de los que quitan el ‘sentío’. A Brian J. Smith le veremos entre fogones como Max, un chef que pondrá los dientes largos a más de una de las protagonistas, y al segundo, el potente y marcado Marc Menard, bajo el hábito del padre Cavalia. ¡Atentas a este sacerdote que provoca pensamientos impuros como los que incitó Richard Chamberlain hace 20 años en El pájaro espino! Con permiso nuestras madres, ¡no hay color!