En una ciudad con mar, donde poder disfrutar de los amaneceres/atardeceres en la playa, de los paseos descalza por la arena escuchando las olas del mar y sintiendo la brisa en mi cara, para mi, un lugar de ensueño.
El lio lo tuve yo en la mesa del banquete y no precisamente porque me atrajese ninguno de los chicos que tenía cerca, todo lo contrario, eran rematadamente pijos y no me sentí a gusto en ningún momento ¡se me hizo eterno! Hace 1 año