Carrie se siente presionada por Aidan, y la sociedad en general, para planear su boda y le cuenta a Miranda que no se siente como una novia ruborizada. Miranda confiesa que ella tampoco se sintió así cuando se enteró de su embarazo y le cuenta a Carrie que fingió, aparentando estar feliz cuando descubrió que iba a tener un niño. Miranda convence a Carrie para ir a probarse algún vestido de novia.
Cosmopolitan, de Madrid: Hace 1 semana
MARINA, de ALMERIA: Hace 1 mes