DIARIO DE UNA EMBARAZADA. Cap 22. ¿Patada o pedo?

Niño

¡Hoy El Polluelo ha dado su primera patada! Tres días antes de que lo hiciera su hermano hace tres años. Como sostengo la teoría de que los concebí el mismo día, el del cumple del Señor de las Bestias, considero que ando preñada del mismo tiempo que entonces.

Y recuerdo aquella enfermera de ginecología que me dijo que imposible que fuera una patada tan pronto, que sería un gas. ¡Pues no me habría tirado yo pedos entonces como para saber diferenciar!

Estando embarazada, respondo de esos y de los que se fugan estando dormida:

Niño

¿Que si el embarazo da sueño? ¡¡Todo el del mundo!! Aquí, un pelín traspuesta en el trabajo. Ejem.

Cadena humana

Nos vamos de paseo y el nene se para para que vayamos todos de la mano. Nos las coge y nos las une. Cuando el orden es papá-mamá-Cachorro-abuela, bien. Pero no veas las risas cuando obliga al Señor de las Bestias y a mi madre a ir de la mano. Suegra y yerno. Los dos agarrándoselas así como con tres dedillos tísicos… Jaajajaaa.

Niño

DIARIO DE UNA EMBARAZADA. Cap 21. Mamá motorizada

Debe de ser porque cuando mi madre estaba embarazada de mí iba de paquete en la moto de mi padre. El caso es que estándolo yo, en moto es como me muevo con El Polluelo.

Niño

Algunos se llevan las manos a la cabeza. ¿Arriesgado? Quizá. Pero por pasarte algo, te puede pasar andando. Caminar distraída y colarte por una alcantarilla abierta… Resbalar y darte con el bordillo de la acera en la nuca… Caérsete una maceta en la cabeza… Yo qué sé. Oye, y contentos con que no conduzca en minifalda y tacones, que de esa guisa he ido mil veces.

Además este pequeño tiene que tener su cupo de intrepidez fetal como lo tuvo su hermano. El Cachorro dentro de la tripa hizo submarinismo y cabalgó en un camello. Este, por su parte, va en moto. No quiero envidias.

DIARIO DE UNA EMBARAZADA. Cap 20. Espero un boniato

Con el embarazo se aprende un montón. Por ejemplo, tipos de frutas y hortalizas. Se supone que ahora, con 18 semanas, El Polluelo es como un boniato. Eso dice el libro que tengo en casa. Menos mal que viene foto, porque el boniato y yo no hemos tenido el gusto…

Niño

Con 20 semanas será como un melón. Pero cuidado, como un melón cantalupo, no uno de los de Villaconejos. No confundamos.

¿Boniato? ¿Cantalupo? ¿Habrán inventado ciertas frutas para este tipo de comparativas?

Restos del naufragio

Hoy nos han devuelto de la guarde las fotos que nos pidieron a principio de curso más los nombres del nene y… ay, se me ha encogido el corazón.

Niño

– ¿No me estás viendo aquí planchando las etiquetas en la ropa del nene, hace nada, y ya ha terminado el curso? – le comento a su padre con la lágrima colgando.

Pasa el tiempo que asusta. La guardería se acabó y con dos añicos y nueve meses el nene empezará el cole de mayores.

Me asusta hacerle la misma pregunta al Señor de las Bestias justo antes de que el peque empiece la uni. Me temo que se me va a pasar en un suspiro.

Teniendo hijo, ¿quién quiere perro?

Mucha literatura hay, la cual respaldo, y por experiencia, al respecto de perros que reciben a sus dueños como si no los hubieran visto en un año aunque solo hayan pasado unas horas.

Pues bien, esto no es algo que tengan los perros en exclusiva. Tendríais que ver a El Cachorro. Cómo sale corriendo al hall en cuanto entro por la puerta, gritando: “¡MAMIIIIII!” y abrazándoseme a las piernas. Solo le falta la cola para darle unos buenos meneos.

Niño

Una auténtica gozada. Da gusto llegar a casa.

DIARIO DE UNA EMBARAZADA. Cap 25. Expectativas, comparaciones, listones y dudas gordas

Viendo ahora cómo se está comportando El Cachorro con el tema pañal, que llevamos ná y menos y lo tiene controladísimo, empiezo a darle vueltas a una cosa…

A ver, en efecto, este pequeño nuestro es demasiao. Siempre nos ha dejado dormir, ni un cólico ha tenido, come de todo y sin pegas, aprende rápido, pone las cosas fáciles, es educado, simpático, empático, no cae enfermo, es alegre, generoso, un primor.

¡¡Ha dejado el listón terriblemente alto para el siguiente!!

Niño

Ay, pobre. El que viene.

Tiemblo por, uno, que con lo bien acostumbrados que estamos nos dé mala vida y perdamos la paciencia y la salud, y dos, que caigamos en odiosas comparaciones con El Cachorro.

Y, eso de que se quiere a todos los hijos por igual, ¿es verdad? Quiero tanto a El Cachorro que me parece imposible querer más, o querer dos veces así. ¡Decidme que sí, que se puede!

Crudo lo tiene El Polluelo.

¿Me quedará tan bien como El Cachorro?

Niño

Intríngulis.

Un día en las carreras

Y dice el crío: “Ha hecho cacaaaaa” (continúa hablando de él en tercera persona).

Entonces o su padre o su madre miramos dentro del calzoncillo, y si en realidad no se la ha hecho, es que está a punto, así que gritamos: “¡Corre, coooorrrrreeeeeee!” mientras vamos como alma que lleva el viento con él hacia el baño.

Usain Bolt, un aficionado a nuestro lado. Los vecinos van a empezar a apostar.

Niño

Os dedicamos esta cacota.

(Esto es un “veo la foto escatológica del día 19, y subo a más escatológica aún”. No os perdáis próximos primeros planos…)

DIARIO DE UNA EMBARAZADA. Cap 24. Las apariencias engañan

Hoy he ido a pasear mi embarazo a la piscina de la urba. Tengo a todas las vecinas alucinadas con mis formas. Estoy tremenda para tener un preñe de tan corto recorrido. Y yo ya me recuerdo a la Venus de Willendorf. Calcada.

Niño

Una me pregunta que de cuándo estoy.

– Pues aunque aparento de 28 semanas, solo estoy de 17.
– Mentira – Va y me salta. Así, categórica. En plan “a mí me vas a tomar el pelo”.
– De mentira nada. Doy a luz el 2 de diciembre.

La cara de la otra, todo un poema.

– Esteeee… anda, vaya. Bueno, pues que se quede así la tripita.

“¿Ein?”, pensé.

Al rato va y me entero, para colmo de los colmillos, que esta vecina, ¡ES GINECÓLOGA! Y yo aquí rompiéndole todos los esquemas.

En fin, que la nota para un futuro muy próximo es: PROHIBIDO TUMBARME EN LA ORILLA. Son capaces de llamar a equipos de rescate porque piensen que he varado.