Hacia el orinal

Y estando fregando en la cocina, se acerca el nene y me dice “pi”. “¿Tienes pis?”, le pregunto. Y, cosa rara, él no contesta que no (siempre dice no, aunque sea sí –ver capítulos anteriores-). Así que le digo, “venga, vamos al baño”. Y ahí, cojo por coger, que nos conocemos, el orinal. Le bajo los pantalones, le desato el body, le quito el pañal y oigo que en ese instante el nene dice “caca”, y en efecto, ¡¡veo asomar por entre las piernas un zurullo!!

El desastre.

La caca ha resbalado entre sus piernas, ha chocado contra el orinal, ha caído en el suelo.
Imaginad mi alegría.

Bueno, de avisar DESPUÉS de hacerse el pis y la caca –ver capítulos anteriores-, parece que hemos pasado a avisar DURANTE. Bien, bien.

Y que conste que esto lo hace desde que va a la guardería. Yo ni lo he intentado. Lo ve en los otros y luego viene a casa a emular proezas. Aviso para navegantes.

Niño

¡Teta!

Si estoy desnuda y cerca del nene, mi teta se da por estrujada. Se me ocurrió decirle cómo se llamaba, “teta”, como hace una semana. Pensé que tal revelación había pasado sin pena ni gloria. Hasta que hoy me ha vuelto a ver desnuda y, señalándome los pechos, se ha puesto a decir “teta, teta, teta” como un descosido. Y así lleva todo el día. Esta noche se ha puesto a gritar “TETAAAAA” sin siquiera vérmela.

Niño

Creo que estamos criando a un completo heterosexual.

Amo de casa súper dotado

Pero qué aplicado con las labores del hogar… A ver si no se le pasa esta fiebre. Mete la ropa en el tambor de la lavadora, utiliza cualquier cosa como escalón y, hale, a programarla… ¡De un apañao!

Niño

Y todo esto, con suma elegancia. Hoy lo ha vestido su padre y lo ha puesto hecho un dandy.

P.D. Una cosa es que vaya a programarla y otra que, en efecto, lo sepa hacer. Solo da a los botones y se extasía viendo las lucecitas. Lo digo por si ya hay madres por ahí poniéndose nerviositas con las comparaciones.

Malqueda

Se despierta cuando estaba yo en fase REM. Voy a su cuarto. Lo calmo, lo acaricio, lo cojo aúpa, y él empieza a llamar, de forma lastimera y pelín desgarradora, a su papá. “PAAA PAAAÁ, PAAA PAAAAAAAÁ”, entre sollozos.

Claro que el papá sin inmutarse. Roncando.

Y yo ahí, con el gordo en brazos, en plan ea, ea, con la cabeza como un bombo y la legaña en plena formación, pensando en la injusticia como concepto.

Niño

Alpinista

El Cachorro es de natural escalador. Trepar es lo suyo. Y lo sabe utilizar. (Adivinad dónde estaban las galletas).

Niño

Ahora, un paso más. Me trepa a mí y, como no le parece suficiente, se encarama al apoyabrazos de la silla y, hale, a ver el panorama.

Niño

Por si esto fuera poco, hace equilibrismo. De pie sobre mis muslos, se tiene él solo.

Niño

Y luego viene la parte divertida en la que se me tira encima como un bestiajo. Total, que la única que se parte la crisma con tanto invento soy yo.

Muecas a gogó

Siempre he sido un poco como el hermano feo de los Calatrava. Si tengo arrugas no es por fumar como una carretera, o por tostarme cada verano al sol… es porque me he pegado toda la vida poniendo caras. Y ahora es cuando mi hijo comienza a apreciar mis dotes. Menudo ratejo autofoteándonos con el móvil hemos pasado, a lo tonto (nunca mejor dicho).

Niño

Artista

En el juego del Megablock de mi niño solo hay seis piezas de cuatro. Dos azules gordas y cuatro amarillas finas. Pues lo he puesto a construir y me ha hecho lo siguiente…

Niño

No contento con eso, se ha dado media vuelta y cuando me ha llamado para que viera su siguiente obra de arte me encuentro con esto:

Niño

Pero cuál es mi sorpresa que acto seguido construye esta otra torre.

Niño

Las tres, perfectas. Las tres simétricas. Qué sentido de las proporciones. Qué equilibrio cromático. Qué… Que igual a vosotros os parece una chorrada, que estoy exagerando, que vaya pava estoy hecha. No sé, igual es porque estoy acostumbrada a ver lo que es capaz de llegar a hacer o a entender, pongamos, un perro y cuando veo esta serie de adelantos o creatividades en otro mamífero me sorprendo más de lo normal… Pero me ha parecido digno de un niño superdotado.

Por cierto, también os cuento que el peque cada vez que termina de hacer algo, o hace algo bien o me hace caso, se autoaplaude. Lo hace más o menos desde que aprendió a aplaudir. Y así crece de lo más feliz. Con confianza en sí mismo. Esa es la actitud. Aprendamos de él.

Desautorizando a la autoridad

A ver, se ha camelado a un señor agente de la policía municipal de Madrid. Le ha echado del coche, se ha montado él y ha tomado el mando.

Niño

Qué poderío. Yo de mayor quiero ser El Cachorro.

Total, que lo de meterlo entre rejas cuando se porta mal ha vuelto a recaer en mi persona. En este caso era simplemente por que no incordiara… Creo que a nadie le puede extrañar que lleve a El Cachorro a un rodaje donde está trabajando su padre con un animal y que acabe improvisando una jaula en plena calle.

Niño

Rata de biblioteca

Le doy un libro, lo coge, y se va corriendo al sofá para subirse, sentarse y ojearlo. Y yo lo cuento y lo inmortalizo para cuando en 2043 esté cerebralmente interconectado con Imágenes de Google, le cuente que él, un día, leyó.

Niño

¿Y por qué nadie me avisó de lo divertido que es que un nene empiece a hablar? Me lo paso en grande.

DICCIONARIO EL CACHORRO – ESPAÑOL:

- Ayó – Adiós
- Mino – Saturnino
- Abañá – A bañar
- A buayá – A guardar
- Mía – Mira
- Ti – Sí
- Coco – Moco
- Epié – El pie
- Alú – La luz
- Ema – Quema
- Poto – Moto
- Oma – Toma

Otras palabras las clava, como “no”, “ahí” y “caca”. También “quita” (será esaborío). Y luego también es genial cuando repite una palabra tal cual siendo la primera vez que la oye. Aunque no la vuelva a decir nunca. Le he señalado un dibujo en el que había una tetera y le he dicho “tetera”, y él ha dicho “te-te-ra”. Ele ahí. Nunca más, pero ele, ele.

Todas las vacas son Pacas

No podía ser de otra manera. Desde que nació lleva consigo un dou-dou de esos al que llamamos “Vaca Paca” aunque en realidad es un caballo. Pero tiene una pinta de vaca que no se la pesa (ya comenté esto como hace un año…)

Vacas

Total, “Vaca Paca” por aquí, “Vaca Paca” por allá, que ahora que está aprendiendo a hablar, le señalo una vaca cualquiera y la llama “capaca”.