Consejos para la búsqueda de prácticas o empleo

Cuando estás presentándote a un puesto, ya sea de prácticas o de trabajo, tienes que tener muy en cuenta que no sólo te estás presentando tú, sino que compites contra otras personas, por lo que es mejor que no te tires piedras sobre tu propio tejado; a la persona que recibe tu candidatura se lo tienes que poner lo más fácil posible. Recibe muchísimas candidaturas y tiene probablemente mucho trabajo, no se lo compliques, porque si lo haces, pasará de tu candidatura e irá a otra.

-       Lee con cuidado la oferta y actúa como se te dice en ella. Si pone que envíes un mail a tal dirección, no lo envíes a otra. Si lo envías a otro sitio pueden pasar dos cosas: uno, que no llegue a la persona que se encarga de seleccionar candidatos y por lo tanto no vea tu proyecto, y/o dos, que te desestimen porque pueden pensar que si no has sido capaz de comprender el anuncio, a lo mejor luego no eres capaz de comprender las tareas que te manden. La otra persona no te conoce, te juzga por lo que ve en una pantalla. No le des motivos para desestimarte.

-       Tu portfolio tiene que ser una pequeña muestra de tus proyectos de clase o privados. Repito; muestra, no tienen que estar todos, y desde luego las fotos no tienen que estar en HD. Para visualizar en una pantalla de Tablet u ordenador no se necesitan más de 72pp. Y recuerda exportar tu pdf en “tamaño de archivo más pequeño”. No le mandes el archivo mediante Wetrannsfer, Dropbox o Google Drive. Necesitan poder verlo dándole al visualizador de Google, rápido y en un vistazo.

-       Añade fotos detalle de alguna prenda, de cómo está confeccionada. Aunque en la empresa no vayas a coser, demuestra que eres una persona perfeccionista que cuida los detalles.

-       Incluye ilustraciones a mano y a ordenador, y fichas técnicas.

-       Si tienes personalidad en lo que haces, no importa que no lo hagas perfecto. Esto sobre todo aplica a la ilustración.

-       Muestra tu personalidad en lo que presentes. Incluye moodboards, imágenes de referencia, bocetos… detalles que muestren tu mundo interior.

-       Si puedes colgar tu portfolio o trabajos en internet, mucho mejor. Hay webs como Wix, Behance y muchas más, en las que puedes crear portfolios digitales o pequeñas webs de forma gratuita y muy intuitiva.

Si flaqueas en alguno de estos puntos, trata de disimularlo en el portfolio y de mejorarlo en tu vida personal. Si dibujas mal, ve a clases de dibujo, si coses mal ve a clases de costura. Hay mucha competencia y gente muy buena por ahí. Practica y practica. No te quedes en el “no sé hacerlo” o en el “no puedo”. Nadie nace sabiendo. Si esto no te merece todo el esfuerzo que precisa, dedícate a otra cosa. Hay gente buenísima llevando cafés en Givenchy. No quiero sonar como una nazi, pero la vida es así, es muy dura, y hay muchísima gente muy buena por ahí. Uno ha de ser realista y pararse a ver lo que le rodea. Mamá te dijo que eras listísimo y que podías hacer bien cualquier cosa en la vida. Pero mamá habla con el amor como bandera, no la verdad universal. Mamá no conoce a Aitor Throup. Párate a ver lo que se hace por ahí fuera, a lo mejor no eres tan bueno, a lo mejor tienes que practicar más en algún aspecto. Sé realista, conoce tu contexto, localiza tus debilidades, y lucha por superarlas.

MAKE    GOOD    ART

Sólo hay una pega que le pongo a este maravilloso discurso de Neil Gaiman; antes podías entrar en un periódico (o en una casa de moda) como aprendiz, de hecho era la forma normal, pero hoy en día, hay tanta gente formándose en estas profesiones, tanta gente tan buena que además ha estudiado, que nadie entra en una empresa a día de hoy a no ser que haya estudiado y se haya preparado (a no ser que seas hijo de alguien, claro). Hoy hay muchísima más competencia.

Todo lo demás, son pepitas de oro de sabiduría.

Post-desfile

La mayoría de la gente piensa que una vez pasado el desfile te puedes dedicar a descansar o irte de vacaciones, hasta que te pongas a diseñar la nueva colección. Si tienes una gran empresa y sólo te dedicas al diseño puede que esto sea verdad, lo desconozco, pero si tu marca es tan pequeña como la mía, tras la tormenta no llega la calma. Cierto es que ya no vas tan agobiada, pero hay muchas cosas que hacer tras el desfile, siendo la más importante vender.

Para ello tienes que concertar citas con tiendas multimarca en tu país o en otros, por ejemplo acudiendo a ferias. Las ferias son carísimas y al principio sólo dan pequeñas recompensas, pero sin ellas sería prácticamente imposible vender fuera. Yo empecé a vender en Japón antes que en España, con eso lo digo todo.

Contactar tiendas nuevas, es una locura y casi un imposible. Tienen demasiadas propuestas todas las temporadas y rara vez se fijan en lo nuevo, y ya si hablamos de España, esto se agrava mucho. Hay muy pocas tiendas en España que arriesguen por un producto nuevo.

Sacar los precios de la colección es algo complejo a la par que bastante inexacto para una empresa tan pequeña. Tienes que pasar algunos costes por alto al principio porque si no cada prenda saldría demasiado cara. Uno tiene que tener en cuenta que cuando compra una prenda, no sólo está comprando el material y el trabajo que lleva, sino también el alquiler del local, la maquinaria, los gastos como luz y agua, envíos, logística, gastos de comunicación como el showroom o las impresiones de notas de prensa, folios, clips, papel de patronaje, tijeras, cajas y bolsas para prendas… Son muchísimos gastos que ni os imagináis y que deberían ir pagándose con las ventas que se hacen porque si no, la empresa se va al traste. Claro, que para ponerse a meter eso en cada prenda sin producir 10.000 unidades de cada una, es una locura, porque encarecería muchísimo el precio por unidad, y nunca llegarías a vender esa cantidad.

Así, al principio tienes que centrarte en cosas como el material y el trabajo, y sacar para los demás gastos de tu minúsculo beneficio, y aun así hay gente que se te queja y piensa que eres una carera que se quiere hacer millonaria rápido y que te crees Chanel U_U Lo que hay que aguantar…

Tras sacar los precios de mayorista, tienes que hacer lo que se denomina un collection book, que lleva todas las prendas de la colección con sus precios y variedad de colores, tallas… toda la información necesaria para el comprador. Tienes que facilitárselo todo siempre. Un comprador no se va a poner a deducir que esa prenda la haces también en negro o te va a preguntar. Si no está en el collection book, no existe.

Cambiando de tercio, este jueves se inaugura en el Museo del Traje CIPE la exposición MAN IN PROGRESS que organiza GQ y en la que supuestamente expondré un traje en breve. Aun no sé cuando será mi parte, pero ya iré informando.

Apertura #exposición Man in ProgressTambién hay otros tres motivos que me llenan de felicidad. El primero es que mi sueño de ser docente se va acercando, y es que voy a dar una charla de master y además voy a ser tutora del Proyecto Balenciaga para los alumnos de 2º de Moda en el IED Madrid Moda Lab, lo cual me llena me mucha alegría. La segunda, que dentro de poco anunciaremos una colaboración relacionada con los videojuegos de la que de momento no podemos contar más. Y la tercera es que prontito, muy prontito, abrimos nuestra primera tienda física en Madrid. En ella podréis adquirir prendas de pret a porter de nuestra primera y segunda línea (más urbana y joven), además de disponer de servicio de atelier a medida para eventos como bodas o fiestas. También podréis encontrar otras marcas de moda y productos, referentes del diseño nacional.

La moda de ¿la solidaridad?

Llevo días a base de Aquarius con una gripe intestinal que parece no remitir. El sábado estuve en urgencias porque tenía un ojo tan hinchado que parecía asiática, tan morado, que ya eso me convertía en panda, y encima me dolía al moverlo. No es nada, mucha gente pasa por este tipo de cosas todos los días, pero he estado ingresada tantas veces y mis padres lo han pasado tan mal, que cuando el sábado empecé a sentir una presión en el pecho y problemas para respirar, empezaron a emparanoiarse con que a lo mejor estaba sufriendo un infarto. “tose fuerte” me decía mi madre, “si respiras peor tumbada, es un infarto ¿te duele el brazo izquierdo?” Obviamente no estaba teniendo un infarto, pero con los años y todo lo que han pasado con sus familias (varios cánceres, infartos y aneurismas) y conmigo, pues empiezan a asustarse a la mínima.

A los 5 o 6 años me pasé un par de semanas quejándome de que me dolían las piernas y suplicándole a mi madre que me llevase en brazos, mientras mi padre decía “ignórala, es cuento; tiene mamitis”. Tras pasar una noche delirando mientras dormía por el dolor, decidieron llevarme a urgencias, y resultó ser una Poliartritis Reumatoide que me tuvo sin poder andar y hospitalizada durante meses. Tras aquello tuve que volver por una medicamentosis que me produjo el tratamiento con aspirina, y desde entonces he vuelto a estar ingresada unas cinco veces más por diversos problemas, y acabaron descubriéndome varios pequeños problemas crónicos que tengo.

Hoy le contaba esto a una amiga (a raíz de mi gripe) y ella me decía “madre mía, no tenía ni idea, no lo aparentas , se te ve siempre tan alegre y ¡no paras!” Yo le he respondido que precisamente por eso, porque mis estancias en urgencias y UCIs me han hecho darme cuenta de que no tengo nada comparada con otra gente. Gente como Anthony Carbajal.

Cuando descubrí por primera vez los vídeos del cubo de agua helada, me pareció que había sido una estupenda campaña viral para concienciar a la gente, pero hay varios problemas:

-       Mucha gente, y lo que es peor, muchos famosos, no donan dinero. Sólo hacen la gracia de echarse el cubo, tiritar, y nominar a sus colegones; no donan dinero, que es en definitiva lo más importante. Es fascinante ver a actores y cantantes millonarios tirarse cubos de agua en unos paradisíacos y enormes jardines (Will Smith tiene hasta un lago con barcas de pedales) y ni mencionar el tema monetario. Mark Zuckerberg y Bill Gates (a pesar de ser uno de los mayores filántropos del mundo) no mencionan haber donado o tener la intención de hacerlo. Menos mal que hay excepciones como Ben Affleck, Tom Cruise, Nicole Kidman, Tom Hiddleston o Charlie Sheen:

-       Otros muchos ni siquiera mencionan qué es el ELA (ALS) o por qué está haciendo el vídeo, y por supuesto no informan de donde se pueden hacer las donaciones. Brillante la actuación de 50 Cent, el que, tras recibir el agua helada, dice “no me nominéis para más mierdas de estas” O_O. Menos mal que están Hiddleston y Cumberbatch, quien por cierto lo da más que mascado y con mucho sentido del humor.

-       El gasto de agua. No nos fijemos en un problema tan obcecadamente (o por moda) sin darnos cuenta de que no se puede andar tirando agua por ahí a lo tonto. Planta un árbol como Vin Diesel (que además se echa cubitos en vez de agua que se pueden recoger con las manos después) o hazlo sobre el jardín para regarlo, como hace Mark Hamill.

Por supuesto hay famosos que se han ahorrado el cubo de agua (y se han puesto un whiskey con el hielo como Patrick Stewart) sin obviar la parte importante; la de donar.

El vídeo más emotivo, por supuesto, es el de Stephen Hawking, probablemente el enfermo más conocido con ELA, cuyos hijos se prestan voluntarios para hacer el reto, ya que él estuvo con Neumonía, y que tampoco creo que sea muy bueno tirar agua sobre su silla de ruedas con tantos aparatos electrónicos…

Sin lugar a dudas el ELA es una enfermedad terrible, pero hay muchas más por ahí fuera, gente a la que le ocurren cosas horribles y se pasa toda su vida conectada a máquinas, sometida a durísimas operaciones, o con un terrible dolor crónico. Por favor, seamos capaces de ver más allá de las modas y de los virales de internet, seamos conscientes de que hay gente pasándolo realmente mal por el mundo. Una vez alguien me dijo que yo era una demagoga porque dije que me parecía egoísta entristecerme por mis problemas, cuando era consciente del sufrimiento que había por el mundo en temas tan importantes como la salud o la nutrición. Bueno, cada uno es libre de tener su opinión.

Creo sinceramente, que si cada actor que gana un millón de dólares por episodio o varios por película, cada futbolista que hace lo mismo con el fútbol, y cada empresario de la lista Forbes, donasen 1000 euros a causas de este tipo, una vez al año, conseguiríamos atajar, que no erradicar, muchos problemas del mundo.

Aprender de los desfiles

Sé que menciono mucho el tema de las invitaciones, pero realmente es que es un tema que me altera bastante porque no os imagináis la locura de mails que resulta ser. Todo el mundo quiere ir, todos son importantes, todos quieren llevar acompañante, y sólo tenemos 90 asientos. Si no tenemos solicitudes para 300 asientos ahora mismo en el mail, no tenenemos ninguna. Además, está el tema del front row. Mi front row son 10 asientos. Si los invitados de front row llevan acompañante, ¿dónde los siento? ¿saco a otro del front row para meter a ese acompañante? ¿lo pongo detrás y echo a alguien de la siguiente fila? ¿lo pongo atrás del todo y me arriesgo a que se ofendan o le roben el asiento a otro invitado? No tengo espacio en los 90 asientos para los invitados normales ¿cómo lo voy a tener para todos los acompañantes?

No voy a entrar en la ilusión que le haga a cada uno acudir o no acudir a un desfile, pero lo que me he encontrado de muchos estudiantes diciendo que quieren ir “para aprender”, eso sí que no lo comparto. Es como querer aprender a ser carnicero comiéndote un entrecote. Para ser carnicero tienes que mancharte las manos, llevar botas que se pegan al suelo por la sangre, oler cosas poco apetecibles, aprender a cortar y despiezar bichos, hacerte algún corte por el camino, etc.

La moda, para un diseñador, no es ese brilli brilli que véis, de verdad, que no me canso de decirlo. Ese brilli brilli, esa ilusión, es para el comprador, la vida del diseñador se compone de un 5%, un 10% si tienes suerte, de brilli brilli. El resto es trabajar, mucho, y a veces en condiciones un poco desastrosas, o pasando penurias en los comienzos (ya se sabe lo que se dice de que los comienzos, son duros, lo han sido para casi todos los diseñadores).

El desfile es sólo la puntica del iceberg

El desfile es sólo la puntica del iceberg

Si queréis aprender DE VERDAD mandad mails ofreciéndoos como apoyo para vestir y ayudar con tareas de organización, porque eso es lo que es realmente un desfile, donde se aprende cómo actuar y reaccionar ante un imprevisto, una modelo que desaparece, una cremallera que no sube, un vestido que se rompe… Lo que puedes aprender viendo un desfile desde la grada, lo puedes aprender igual en pijama y desde casa con tu ordenador (youtube, ese gran invento). Realmente un desfile conlleva seis meses de trabajo previo y eso sólo se aprende haciendo prácticas durante ese periodo, pero si no tenéis tanto tiempo, el backstage es vuestro sitio.

De verdad, que no trato de ser desagradable; he enviado yo misma unas 100 invitaciones para el Cibelespacio para todo aquel estudiante al que no le podía enviar entrada para el desfile, pero sinceramente, no creo que vayáis a aprender nada nuevo en esa parte del negocio, si os queréis dedicar realmente al diseño. Haced prácticas, mientras aun estéis estudiando, en al menos una empresa pequeña y otra grande. Ofreceos a ayudar en desfiles. Aprended con la gente que se parte el lomo detrás de ese espejismo maravilloso (en el estudio o en el backstage), y que tampoco ve el desfile.

A tres semanas del desfile

Me vais a perdonar la ausencia de post de la semana pasada, pero necesitaba tomarme una semana de medio vacaciones (que luego me la paso trabajando todos los días varias horas) pero tenía que salir de Madrid y refrescar mente y espíritu.

A tres semanas del desfile, aun no tenemos todas las prendas terminadas, pero ya se ve la luz al final del túnel. Ha habido y habrá momentos de tensión por cosas que no han salido bien, pero todo saldrá adelante.

Faltan también por cerrar otros temas como la música, las notas de prensa… pero las invitaciones ya las estamos enviando para que lleguen a tiempo. Aprovechamos para anunciar que regalaremos dos invitaciones a través de la página oficial de Facebook esta semana; estad atentos. Ya sabéis que no podemos dar todas las que nos gustaría ya que el aforo es limitado y sólo disponemos de 1/8 de los asientos de la pasarela.

Captura de pantalla 2014-08-26 a la(s) 21.50.08Tengo la cabeza abotargada con la presión, y no se me ocurren temas de los que hablaros (perdón de nuevo) pero voy a explicar, para los que no lo sepan, lo que es el Kissing Room. Se trata de una sala adyacente a la pasarela en la que, tras el desfile, se besa y conversa con el diseñador, de ahí el nombre (kissing=besar). A esta sala se accede con unos pases especiales diferentes a los de desfile, ya que es una cosa como más familiar, con aforo reducido. También se sirven copas, se posa en el photocall, etc.

Mercedes Fashion Week Madrid Otoño/Invierno 2014-2015Luego se suele hacer una fiesta post-desfile, aunque no la hacen siempre todos los diseñadores. Ahí se vuelve a hacer más o menos lo mismo que en kissing room, sólo que con más gente y música. Estas fiestas las suelen organizar patrocinadores de bebidas alcohólicas.

Y esta es toda la sabiduría que me sale hoy de mi maltrecho cerebro. A las 13:00 (miércoles 27 de agosto) estaré en el programa Hoy por Hoy de CADENA SER, hablando de la nueva incorporación al calendario oficial y otros temas junto a Ulises Mérida y los chicos de Alvarno. Podéis escucharlo en la radio o a través de la web. Espero estar más lúcida que ahora ¡deseadme suerte!

Trabajar con Leyre Valiente (por Alessia y María)

Esta semana traigo un post muy especial, escrito por Alessia y María, dos de mis chicas de prácticas. Prometo que no las he sobornado, sino que les di rienda suelta a que dijesen lo que quisieran, de hecho creo que les han faltado anécdotas de errores y viscisitudes del día a día. Más adelante quizá lo retomen en ese tono.

Cuando llegamos esta mañana a casa de Leyre, en Villanueva de la Cañada (sí es un pueblo perdido de Madrid), miramos las tareas que nos correspondían y entre ellas estaba escribir un post sobre cómo es trabajar con ella; en ese momento fijamos nuestras miradas la una en la otra, veníamos preparadas para coser, patronar e incluso rematar prendas a lo “revolinchi” palabra inventa, que parece agradable, pero en realidad te dejas la vista intentando que no se te salga ni un solo hilo para que quede perfecto. El solo hecho de que a Leyre le guste vivir tan lejos, explica un poco el mundo que ha creado al margen de los otros diseñadores, en el que ella se siente a gusto y se expresa con sinceridad.
Tratar con ella hace las cosas más fáciles, no es la típica jefa repelente a la que no se la puede preguntar, todo el trabajo se desenvuelve en un ambiente tranquilo y en el que con su naturalidad te sientes agradado. Mientras trabajamos charlamos y reímos, escuchamos música, monólogos…e incluso los temas picantes salen a relucir. Cuando llegamos a las practicas no pensábamos que íbamos a poder participar realmente en su próxima colección y ni siquiera que nuestras ideas iban a tenerse en cuenta, siempre te respeta, algo que en otras empresas… digamos que estas más limitado. Nunca nos trata como una autoridad, sino que tomamos decisiones en grupo y desempeñamos tareas muy variadas, gracias a que somos un pequeño grupo y podemos supervisar todo el proceso paso a paso.
Tenemos la oportunidad de ver como una pequeña firma crece poco a poco y se levanta gracias a su talento y la gran ayuda que recibe de todo su entorno, es digno de admirar. A nosotras lo que más nos llamó la atención, es su forma de trabajar, muy artesanal, siempre buscando nuevos patrones e investigando nuevas técnicas. Leyre es inagotable, siempre realiza el acabado más perfecto en una prenda y su creatividad no tiene fin.
Con ella no solo aprendes de moda, sino de cultura en general y de su mundo de ficción en particular. Nos encanta que marque la diferencia en las pasarelas, pero lo que más nos asombra, es como reinterpreta esas prendas para que una persona de a pie las pueda llevar de fiesta o de diario sin perder su esencia, porque es muestra fidedigna de su personalidad.
Pero qué vamos a decir nosotras si somos sus becarias ;D …. Bueno el problemas es que además de becarias somos sus admiradoras, por ello para nosotras está siendo nuestro primer referente en cuanto a la vida laboral, y sabemos, bueno pensamos, que cuando se nos terminen las practicas seguiremos en contacto ,ya que para nosotras ella está siendo muy importante, es MÁS que una JEFA.

 

 

Fool is the new cool

fool vi (play around, behave frivolously) hacer el tonto loc verb
bromear vi

El postureo, ya convertido en recurrente y orgulloso hastag, ha establecido las leyes del “molar” y ha eliminado la sonrisa como método estándar de posado. Un moderno o hipster que se precie, ha de posar como desganado, si tiene una pared detrás en la que apoyarse mucho mejor, y ha de lucir un semblante frio como de “me duele la vida”.

Hace unas semanas me preguntaba cuándo y por qué uno deja de sonreír en las fotos. Me parecía muy triste que al ser famoso uno tuviese que pasar a poner cara de ajo porro. Pose estudiada, lado bueno de la cara, mano en el bolsillo, cara de indiferencia, y ¡flash! Pero no sólo eso; es que siempre se ha dicho que cuando uno es famoso, debe guardar la compostura “no hacer el ridículo”, porque; “te están mirando”.

Este parece ser el gran problema “te están viendo”. Gente que no conoces, te está viendo, y te está juzgando; ¡oh, Dios mío! “Van a pensar que no soy lo suficiente cool porque me he reído raro ¡me quiero morir!” Que todos tus males en la vida sean que alguien opine que te ríes como un idiota, o que has salido mal en tal o cual foto ¿Y? Al que no le guste que no mire. “Yendo yo caliente, ríase la gente” que dice mi madre.

Pero todo esto era hasta ahora, porque, amigos; ¡la naturalidad y la diversión sin tabúes están de moda!

Cara Delevigne y otra modelo en el backstage de Chanel.

La top Cara Delevigne demuestra una frescura y naturalidad constante en su Instagram, además de otras cuestiones que nos enseñan que tiene más que una cabeza bonita sobre los hombros… Incluso Marc Jacobs, que en un principio renegaba de ella por su altura y la llamaba “dwarf” (enana), no ha podido más que rendirse a su encanto y sentido del humor.

Cara Delevigne con un kigurumi (pijama de una pieza) de tigre.

Hablando recientemente sobre ella dijo: “es una payasa. Tiene una gran energía. Llegó al desfile de Vuitton vistiendo un traje de cebra de Madagascar, un pijama de una pieza. Ha estado deambulando por todo París de noche así vestida, te tiene que gustar una chica así. Es raro conocer en la vida a una persona así de despreocupada. Es un buen ejemplo.”

Varios actores photobombing los unos a los otros.

En Hollywood también parece que se empiezan a quitar el corsé y a mostrar que tienen sentido del humor también fuera de la pantalla, así, se han puesto de moda los photobombs de famosos, siendo uno de los más conocidos el que Benedict Cumberbatch (mi amado Sherlock) le hizo a los de U2 en la alfombra roja, pero no fue el único photobomb de la noche.

Gloriosa me parece la anécdota de Tom Hanks y el borracho. Supuestamente, la estrella se encontraba en un bar con un amigo y vio a un chico en un rincón del establecimiento que se había quedado dormido sobre la mesa por la cantidad de alcohol ingente que había tomado. Tom se acercó a ver si estaba bien, y al percatarse de que el chico se había dejado el teléfono móvil en la mesa, se sacó unas divertidas fotos con él, para posteriormente meterle el móvil en el bolsillo y dejarle “dormir la mona”. Según la revista Forbes, nada de esto es verdad, sino que el muchacho le pidió a Hanks que montasen esa charada y él pasó por el aro porque realmente es un tío muy majo y divertido. El resultado es desternillante.

Tom Hanks echándose unas risas con un fan.

También es digno de mención el momento en el que Ellen de Generes pasó el gorro de Pharrel Williams para hacer un bote y pedir pizza para todos los asistentes al teatro Kodak, con Brad Pitt de asistente, repartiendo platitos de plástico; y es más que de sobra conocida la naturalidad de Jennifer Lawrence, quién también le hizo un photobomb a Sarah Jessica Parker en la alfombra roja de la gala del MET. Quizá fuese ella una de las precursoras de esta nueva ola de naturalidad y sentido del humor entre los famosos. Yo en todo caso estoy muy agradecida. Para alguien como yo, a la que toda la vida han tildado de “payasa” sólo por ser natural y tener sentido del humor, esto es más que una buena noticia.

BE FRESH MY FRIEND.

Ellen Degeneres reparte pizza y Brad Pitt los platitos de plástico.

 

Cómo ser diseñador de moda y no perder la cordura

El mundo de la moda es un cierto microcosmos, lleno de brilli brilli y champán, flashes, gente guapa, y a veces todo eso te puede hacer perder la perspectiva de la realidad que te rodea. Aquí van parte de mis mantras personales para mantener los pies en la tierra:

-       No has inventado nada.  Todo lo que hoy en día nos parece súper original, ya lo hizo primero Balenciaga, y después los libros estos japoneses de Pattern Magic.

-       No eres humilde, sino realista: no eres, ni serás, una súper estrella. Las adolescentes no se desmayarán al verte ni habrá pancartas con tu nombre, no te van a pedir autógrafos, y no vas a aparecer en la Cuore. La cajera del Caprabo, probablemente siga sin reconocerte.

-       No salvas vidas. No estás creando una vacuna contra el cáncer. Tocar el violín no salvó a aquel señor de La Lista de Schindler, a tí tampoco te salvaría, ni te meterían en la nave de aquel episodio del asteroide de los Simpson.

-       Al universo le dan igual tus problemas. El mundo va a seguir girando si la tintada de un rollo de tejido es ligeramente distinta a la del siguiente, o si la cola de un vestido ha desaparecido días antes de un desfile, o la modelo ha engordado tres centímetros. Hay gente mueriendo en guerras por todo el mundo. Respira hondo, relájate, y trata de solucionarlo con lógica y astucia, sin que cunda el pánico y sin matar a nadie. Todo tiene solución menos la muerte.

-       Procura que tu equipo trabaje CONtigo, en vez de PARA ti. Deberían ser tu familia, no tus esbirros.

-       Es de bien nacido ser agradecido. Agradece siempre a la gente que colabore contigo o te eche una mano en un momento puntual.

-       No dejes que los halagos se te suban a la cabeza, ni que las críticas te hundan. Las opiniones son como los culos, cada uno tiene la suya, y no te hacen ni mejor ni peor.

-       No le vas a gustar a todo el mundo. Habrá gente que piense que lo que haces es horrible, o les dará igual, además de los haters, que odian sin motivo aparente, y los envidiosos; deporte nacional.

-       Trata de dar lo mejor de ti, sin compararte con otros. Es como mirar el Facebook de un ex: no lo necesitas para nada y no te va a hacer bien.

-       Habrá quién  se enfade contigo, deje de hablarte, y jamás consigas que te diga el motivo (por más que trates de contactarle) para poder enmendarlo. Aun son misteriosos para mí los motivos por los que alguien demuestra semejante falta de madurez; el “me enfado y no respiro” clásico de un niño pequeño. He conocido modelos que se han enfadado porque no las has cogido para la campaña de la siguiente colección, como si los diseñadores del mundo cogiesen siempre a la misma modelo para todo. De esto te enteras por intermediarios, claro.

-       Encontrarás que la palabra “frustración” tiene un sinónimo nuevo; “proveedor”. Mímalos para que te mimen. La diplomacia es mejor amiga que la furia.

-       El glamour no existe, son los padres. El glamour es un momento detenido en el tiempo, una foto orquestada por directores de arte, estilistas, fotógrafos, maquilladores, modelos y demás equipo artístico. La gente de la moda también se cae, se despierta despeinada y ojerosa,  alguna vez se ha reído tan fuerte que casi le ha salido la comida por la nariz, y os aseguro que van al WC y tienen gases. El glamour no existe, y doy gracias, porque si no todos seríamos personajes planos detenidos en una foto eterna de apariencias, y francamente, sin cosas como esos fideos saliéndote por la nariz (a mí me llegó a salir un taquito de jamón) me parece que la vida sería insoportable.

Suscribo la frase de Groucho. Esta es mi opinión, y ya sabéis, son como los culos…

Es un misterio

Ayer estuve en el casting para el desfile de septiembre, obviamente a las muchachas no se les puede poner un pero porque son todas estupendas, pero cada uno tiene sus gustos y preferencias, sabe qué tipo de modelo va mejor con el concepto de su marca, a qué cuerpo le queda mejor tu tipo de prenda, etc. Tampoco las ves desfilando como en un casting típico, se trata de una presentación de fotografías de las chicas, medidas, etc, y de entre todas las presentadas por la organización, los diseñadores debemos elegir las que queremos, las que nos parecen buenas como segunda opción, y las que no queremos. En el caso de un desfile compartido como el mío,  además existe la complicación de que tenemos que usar las mismas chicas, con lo que nuestra selección debe coincidir. María (Escoté) y yo coincidimos en 12 chicas, así que no hemos tenido muchos problemas en este aspecto.

Carpeta con la tabla del casting.

En EGO las chicas las pone la organización y no puedes elegirlas, pero son todas estupendas, y además, como se suele decir, “a caballo regalado, no le mires el diente”. Yo nunca tuve ningún problema con ninguna chica, si no todo lo contrario. De hecho me da pena no poder volver a contar con algunas de ellas porque no estaban en la selección que nos pasaron.

Queda bastante poco para el desfile, y aun menos para el fitting que es cinco días antes, y en el estudio nos estamos poniendo un poquito histéricas , pero de buen rollo. Nos seguimos riendo mucho y pasándolo bien, pero no perdemos un minuto y tenemos todo lleno de toiles, patrones, hilos… En una semana ya estaremos confeccionando, pinchándonos, y poniéndonos atacadas de nuevo si algo falla en el último momento, pero al final todo saldrá bien ¿cómo? No se sabe, es un misterio.

Y la versión original.

http://youtu.be/wUUlkpSOIcg

Sobre inspiraciones, conceptos de marca, e historietas

Ayer hablaba con mis chicas de prácticas sobre la importancia o no de la inspiración de las colecciones. Una de ellas decía que cuando la gente va a comprar elige las prendas porque le gusten, y no se paran a averiguar en qué están inspiradas, que a ella le da rabia tener que contarle una historieta a los profesores cuando presenta un diseño.

La entendí perfectamente porque cuando yo estudiaba me pasaba lo mismo. El primer año de escuela, me parecía tan absurdo todo aquello del concepto, que trataba de revelarme contra ello. En una asignatura nos mandaron hacer una prenda o artículo inspirado en el cuerpo humano. Me parecía algo tan ridículo, que tratando de boicotearlo lo llevé por el tema de los zombies-> cerebro -> reina zombie -> corona enorme con hemisferios. Teníamos que hacer una investigación sobre el tema de inspiración, y viendo cosas sobre ello, mi imaginación empezó a volar, y al final, acabó gustándome. Supongo que no lo entendía porque no había encontrado lo que me moviese, y al encontrarlo, conseguí comprender lo importante que es la inspiración y la investigación a la hora de crear, para un diseñador. Pero es que también es interesante para el comprador.

Hoy en día hay mucha oferta en todos los ámbitos, y en la moda tenemos además el fast fashion, las grandes superficies de moda barata. Cuando se crea una marca, el concepto detrás de la misma es también muy importante porque ofrece un plus que no tiene (al menos de forma tan marcada) una marca de consumo masivo. Se trata de crear productos emocionales, vender una experiencia, una personalidad, una actitud… una serie de características que van unidas a la marca y que le confieren cierta personalidad con la que el comprador se siente identificado. No hay más que pensar en el nombre de alguna marca de lujo y reflexionar sobre los atributos que van ligados a ella y su identidad, lo que alguien que la viste transmite, etc. No dice lo mismo de tu personalidad un Chanel que un Margiela.

Como diseñador, uno tiene que ser consciente de la identidad de su marca y no traicionarla. Por ejemplo, hace poco vi un tejido de patitos monísimo en un proveedor. Me encantó, pero no lo seleccioné porque no concordaba con la identidad de mi marca.

A veces la inspiración de una colección te puede llevar a ti según vas investigando más sobre el tema. En esta ocasión, yo empecé con una idea que ha acabado cambiando y transformándose en otra diferente. El concepto es el mismo, pero según iba dibujando, iba virando, sin proponérmelo, hacia otras fuentes de inspiración, alejándome de  las iniciales (que en algún momento futuro utilizaré… o no).

Y dicho todo esto, os dejo el moodboard de mi próxima colección para el verano de 2015:

“Olympia, la mujer mecánica”.

El 15 de septiembre desfilará en la Mercedes Benz Fashion Week y se podrá seguir en directo en la web de RTVE y en las pantallas gigantes instaladas en Colón y el Centro Cultural Conde Duque.