Lo reconozco… soy una fashion victim

Moda por aquí, por la Gran Manzana, por la capital del amor, por Milán… septiembre es el mes de la vuelta al cole, de la cuesta veraniega y de las pasarelas y a mí me faltan ojos para ponerme al tanto de tanta tendencia. Sin embargo, la atención de las cámaras y de los flashes no se centra sólo en los modelitos, cada vez cobran más interés la primera fila de los invitados y el backstage.

Tener varias ‘celebs’ entre el público es la mejor campaña de márketing para cualquier diseñador, lo que en el mundillo se conoce como el ‘front row’, un trabajo arduo en el que los relaciones públicas de las primeras marcas se dejan el resto.

Entre las más solicitadas, Blake Lively y Leighton Meester, mis chicas favoritas de Gossip Girl. Reúnen todos los ingredientes… están de plena actualidad, tienen una legión de seguidoras, son jóvenes y bellas, con títulos de cine por estrenar y con  una capacidad innata para sentirse como peces en el agua en eventos sociales. ¿Se dejará ver la musa de Karl Lagerfield en los desfiles de Chanel? Lo sabremos pronto, aunque no me extrañaría que se diera un garbeo para ver las propuestas de Dolce & Gabbana, Marchesa, Oscar de la Renta o Versace, algunos de sus ‘trapillos’ favoritos. Su compañera de fatigas en el Upper East Side, Leighton, es una habitual de los desfiles, además de haberse declarado fan de Balmain, Chloe y Bottega Veneta.

A la que ya han visto desplegar glamour en la semana de la moda de Nueva York es a Sarah Jessica Parker, de la que me declaro acérrima fan. La protagonista de Sexo en Nueva York, serie en la que se hacen decenas de referencias a los desfiles y a la Semana de la Moda, se sintió como en casa en la boutique de Manolo Blahnik en el Midtown y se atrevió, porque ella lo vale, con la tendencia de este otoño-invierno, los vestidos de cuero. Sobra señalar la marca de sus zapatos, que para más inri eran blancos, ese toque ‘trendy’ que siempre le pone la actriz que podría desbancar a la mismísima Jennifer Aniston en la gran pantalla.

Ni que decir que una de las latinas más influyentes, Eva Longoria, convierte en desfile cada una de sus apariciones públicas. Dolce & Gabbana y Naeem Kham están entre los diseñadores favoritos de la protagonista de Mujeres Desesperadas y le pierde irse de compras por París, aunque le ha cogido gustillo a la Milla de Oro madrileña desde que está con el hermanísimo de Penélope Cruz.

Otra asidua de los desfiles es Ashley Tisdale, la guapa protagonista de Hellcats, que en los últimos meses, no sabemos si por los efectos colaterales de algún romance desconocido, ha ganado algunos quilitos de más y le sientan de maravilla. Tisdale se ve igual de guapa con el minivestido de animadora que con un modelito de Nicole Miller,  Mui Mui o Christian Louboutin. ¡Anda que es tonta la nena!

Habrá tiempo para un post ‘antiglamour’, pero eso será otro día, cuando la resaca fashion se me haya pasado.